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Juan · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Juan 8 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
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  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1◆ Pero Jesús se fue al monte de los Olivos.
1 Y JESÚS se fué al monte de las Olivas.
2◆ A la mañana siguiente regresó al templo. La gente se le acercó, y él se sentó a enseñarles.
2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.
3◆ Entonces los maestros de la ley y los fariseos llevaron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La pusieron en medio del grupo
3 Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio,
4◆ y le dijeron a Jesús: ―Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el momento mismo en que cometía adulterio.
4 Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;
5◆ La ley de Moisés nos ordena que debemos apedrear a esa clase de mujeres. ¿Tú qué dices?
5 Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices?
6◆ Ellos le estaban poniendo una trampa al hacerle esa pregunta, para así tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en el suelo con su dedo.
6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo.
7◆ Como seguían haciéndole preguntas, se enderezó y les dijo: ―Aquel de ustedes que nunca haya pecado, tire la primera piedra.
7 Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero.
8◆ Y se inclinó de nuevo a seguir escribiendo en el suelo.
8 Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra.
9◆ Al oír esto, los más viejos comenzaron a irse, y luego poco a poco los demás también se fueron. Sólo la mujer seguía allí y Jesús se quedó solo con ella.
9 Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
10◆ Entonces él se enderezó y le preguntó: ―Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?
10 Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?
11◆ Ella dijo: ―Nadie, Señor. ―Yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar.
11 Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más.
12 Jesús, una vez más le habló a la gente diciendo: ―Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, porque tendrá la luz de la vida.
12 Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
13 Los fariseos le dijeron: ―Tú eres tu propio testigo y por eso tu testimonio no es válido.
13 Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero.
14 Jesús respondió: ―Aunque yo sea mi propio testigo, mi testimonio es válido. Porque yo sé de dónde vengo y a dónde voy; pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy.
14 Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.
15 Ustedes juzgan según criterios humanos; yo, en cambio, no juzgo a nadie.
15 Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie.
16 Pero si lo hago, mi juicio es de acuerdo con la verdad, porque yo no juzgo por mi cuenta, sino que el Padre que me envió juzga conmigo.
16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre.
17 En la ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos personas se considera verdadero.
17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.
18 Yo mismo soy uno de mis testigos; y mi Padre que me envió es el otro.
18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
19 Le preguntaron: ―¿Dónde está tu padre? ―Si me conocieran a mí, también conocerían al Padre.
19 Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.
20 Jesús dijo estas palabras mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde se ponen las ofrendas. Pero nadie lo arrestó porque todavía no había llegado su tiempo.
20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora.
21 Jesús les dijo una vez más: ―Yo me voy, y ustedes me buscarán, pero morirán en su pecado. A donde yo voy, ustedes no pueden ir.
21 Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.
22 Los judíos decían: «¿Será que está pensando suicidarse, y por eso dice que a donde él va nosotros no podemos ir?».
22 Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?
23 Jesús continuó diciendo: ―Ustedes son de aquí abajo; yo soy de allá arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo.
23 Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
24 Por eso les dije que morirán en sus pecados. Pues si no creen que yo soy el que afirmo ser, morirán en sus pecados.
24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
25 Le preguntaron: ―¿Quién eres tú? Jesús les contestó: ―En primer lugar, ¿por qué tengo que darles explicaciones?
25 Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he dicho.
26 Yo tengo muchas cosas que decir y juzgar de ustedes. Pero el que me envió es verdadero, y yo le repito al mundo lo que le he oído decir a él.
26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo.
27 Pero ellos seguían sin entender que les estaba hablando de Dios.
27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.
28 Por eso Jesús les dijo: ―Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, ustedes comprenderán que yo soy, y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo lo que el Padre me ha enseñado.
28 Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
29 El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que a él le agrada.
29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.
30 Cuando Jesús dijo todo esto, muchos creyeron en él.
30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.
31 Entonces Jesús les dijo a los judíos que creyeron en él: ―Si ustedes se mantienen obedientes a mis enseñanzas, serán de verdad mis discípulos.
31 Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
32 Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.
33 Ellos le contestaron: ―Nosotros somos descendientes de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Qué quieres decir con eso de que seremos libres?
33 Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?
34 Jesús respondió: ―Es bien cierto que el que peca es esclavo del pecado.
34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.
35 El esclavo no se queda para siempre en la familia; el hijo, en cambio, sí se queda para siempre en la familia.
35 Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre.
36 Así que si el Hijo los libera, serán libres de verdad.
36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.
37 Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham. Sin embargo, tratan de matarme porque no quieren aceptar mi palabra.
37 Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.
38 Yo hablo de lo que he visto al estar con mi Padre. Así también ustedes, hagan lo que del Padre han escuchado.
38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.
39 Ellos respondieron: ―¡Nuestro padre es Abraham! Él les dijo: ―Si ustedes fueran en verdad sus hijos, harían lo que él hizo.
39 Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.
40 Yo les he dicho la verdad que he recibido de Dios, y aun así ustedes quieren matarme. ¡Abraham nunca hizo tal cosa!
40 Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.
41 Lo que ustedes hacen es lo que hace su padre. Ellos le respondieron: ―Nosotros no somos hijos que nacieron de prostitución. Nuestro Padre es sólo uno, y es Dios mismo.
41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, [que es] Dios.
42 Jesús les contestó: ―Si en verdad Dios fuera su Padre, ustedes me amarían, porque vine de Dios y aquí estoy. No vine por mi propia cuenta, sino porque Dios me envió.
42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.
43 ¿Por qué no entienden lo que les hablo? Porque no pueden aceptar mi mensaje.
43 ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra.
44 Ustedes son de su padre el diablo y quieren cumplir los deseos de él. Desde el principio el diablo ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad porque no hay verdad en él. Él es mentiroso por naturaleza, y por eso miente. ¡Él es el padre de la mentira!
44 Vosotros de [vuestro] padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
45 Pero a mí, que les digo la verdad, no me creen.
45 Y porque yo digo verdad, no me creéis.
46 ¿Quién de ustedes me puede probar que he pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen?
46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?
47 El que es de Dios escucha lo que Dios dice. Pero ustedes no escuchan, porque no son de Dios.
47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no [las] oís vosotros, porque no sois de Dios.
48 Los judíos respondieron: ―Tenemos razón al decir que eres samaritano, y que estás endemoniado.
48 Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio?
49 Jesús les respondió: ―No tengo ningún demonio. Lo único que hago es honrar a mi Padre. Ustedes en cambio, me deshonran a mí.
49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado.
50 Yo no busco que me den la gloria a mí; pero hay uno que sí la busca, y él es el que juzga.
50 Y no busco mi gloria: hay quien [la] busque, y juzgue.
51 La verdad es que el que obedece mi palabra, nunca morirá.
51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.
52 Los judíos dijeron: ―Ahora estamos seguros de que estás endemoniado. Abraham murió y también los profetas, pero tú dices que si alguno obedece tu palabra, nunca morirá.
52 Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.
53 ¿Acaso eres más importante que nuestro padre Abraham? Él murió, y también los profetas murieron. ¿Quién te has creído que eres?
53 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo?
54 Jesús les respondió: ―Si yo me doy gloria a mí mismo, mi gloria no sirve de nada. Pero el que me da la gloria es mi Padre, el que ustedes dicen que es su Dios.
54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios;
55 Pero en realidad, ustedes no lo conocen. Yo, en cambio, sí lo conozco. Si yo les dijera que no lo conozco, sería tan mentiroso como ustedes. Pero lo conozco y obedezco su palabra.
55 Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra.
56 Abraham, el padre de ustedes, se llenó de alegría al pensar que vería mi día; lo vio y se alegró.
56 Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó.
57 Los judíos le dijeron: ―Todavía no tienes cincuenta años de edad, ¿y ya has visto a Abraham?
57 Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?
58 ―La verdad es que, antes que Abraham naciera, yo existo.
58 Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
59 Entonces los judíos tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.
59 Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.
Referencias cruzadas (55)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Mateo 21:1; Marcos 11:1; Lucas 19:37
  2. 2 Mateo 26:55; Lucas 21:37; Lucas 4:20; Mateo 5:1–2; Lucas 5:3
  3. 5 Levítico 20:10; Deuteronomio 22:21–24; Ezequiel 16:38–40; Mateo 5:17; Mateo 19:6–8
  4. 6 Jeremías 17:13; Lucas 10:25; Salmo 38:12–14; Eclesiastés 3:7; Amós 5:10
  5. 7 Mateo 7:1–5; Romanos 2:21–25; Romanos 2:1–3; Mateo 23:25–28; Deuteronomio 17:6–7
  6. 9 Eclesiastés 7:22; Romanos 2:15; 1 Juan 3:20; Génesis 42:21–22; Romanos 2:22
  7. 10 Isaías 41:11–12
  8. 11 Juan 3:17; Juan 5:14; Isaías 1:16–18; Juan 8:15; Lucas 15:7
  9. 12 Juan 12:46; Juan 9:5; Juan 12:35; Mateo 5:14; Job 33:28
  10. 13 Juan 5:31–47
  11. 14 Juan 16:28; Juan 13:3; Juan 8:42; Juan 14:10; Números 12:3
  12. 15 1 Samuel 16:7; Juan 12:47; Juan 3:17; Juan 7:24; Romanos 2:1
  13. 16 Juan 8:29; Hechos 17:31; Isaías 32:1–2; 1 Samuel 16:7; Juan 16:32
  14. 17 Deuteronomio 19:15; Deuteronomio 17:6; Hebreos 10:28; Mateo 18:16; Gálatas 3:24
  15. 18 Juan 8:58; Apocalipsis 1:17–18; Juan 8:38; Juan 8:12; Juan 8:51
  16. 19 Juan 8:54–55; Juan 16:3; Juan 14:6–9; 2 Corintios 4:4–6; Mateo 11:25
  17. 20 Juan 7:30; Juan 7:8; Marcos 12:41; Marcos 12:43; Juan 7:44
  18. 21 Juan 7:34; Juan 8:24; 1 Corintios 15:17–18; Juan 13:33; Ezequiel 3:18–19
  19. 22 Salmo 22:6; Juan 8:52; Juan 8:48; Salmo 31:18; Hebreos 12:3
  20. 23 Juan 3:31; 1 Juan 2:15–16; Juan 17:14; Juan 17:16; 1 Juan 4:5–6
  21. 24 Juan 3:36; Marcos 16:16; Juan 3:18; Hebreos 10:26–29; Hebreos 12:25
  22. 25 Juan 5:17–29; Juan 8:12; Juan 1:22; Lucas 22:67; Juan 19:9
  23. 26 Juan 15:15; Juan 12:47–50; Juan 8:40; Juan 7:28; Juan 17:8
  24. 27 Isaías 6:9; Isaías 59:10; Romanos 11:7–10; Juan 8:43; Juan 8:47
  25. 28 Juan 5:19; Juan 5:30; Juan 6:38; Juan 12:49–50; Juan 3:14
  26. 29 Juan 6:38; Juan 16:32; Juan 15:10; Juan 5:30; Juan 4:34
  27. 30 Juan 7:31; Juan 2:23; Juan 6:14; Juan 11:45; Juan 10:42
  28. 31 2 Juan 9; Juan 15:4–9; 2 Timoteo 3:14; 1 Timoteo 4:16; Santiago 1:25
  29. 32 Romanos 8:2; Juan 8:36; Juan 17:17; 1 Pedro 2:16; Juan 14:6
  30. 33 Mateo 3:9; Juan 8:39; Nehemías 5:4–8; Nehemías 9:27–28; Juan 8:37
  31. 34 Romanos 6:16; 2 Pedro 2:19; Proverbios 5:22; 1 Juan 3:8–10; Romanos 6:12
  32. 35 Gálatas 4:4–7; Lucas 15:31; Génesis 21:10; Romanos 8:15–17; Gálatas 4:30–31
  33. 36 2 Corintios 3:17; Gálatas 5:1; Romanos 8:2; Juan 8:31–32; Lucas 4:18
  34. 37 1 Corintios 2:14; Juan 8:45–47; Romanos 9:7; Juan 7:1; Juan 8:59
  35. 38 Juan 5:19; Juan 8:44; Juan 5:30; Juan 8:41; Juan 12:49–50
  36. 39 Gálatas 3:7; Romanos 9:7; Juan 8:37; Romanos 2:28–29; Mateo 5:45
  37. 40 Juan 8:26; Gálatas 4:29; Gálatas 4:16; Apocalipsis 12:12–13; Salmo 37:32
  38. 41 Isaías 64:8; Isaías 63:16; Juan 8:38; Juan 8:44; Malaquías 2:11
  39. 42 Juan 12:49; Juan 14:10; Juan 17:8; Juan 17:25; Juan 15:23–24
  40. 43 Romanos 8:7–8; Juan 12:39–40; Juan 7:17; Juan 5:43; Proverbios 28:5
  41. 44 Hechos 13:10; 1 Juan 3:12; 1 Juan 3:8–10; 2 Corintios 11:3; Apocalipsis 12:9
  42. 45 2 Timoteo 4:3–4; Juan 7:7; Juan 18:37; 2 Tesalonicenses 2:10; Juan 3:19–20
  43. 46 Hebreos 4:15; Juan 16:8; Mateo 21:25; 1 Pedro 2:22; Juan 8:7
  44. 47 Juan 10:26–27; 2 Juan 9; Juan 18:37; Juan 6:45–46; 1 Juan 3:10
  45. 48 Juan 7:20; Juan 8:52; Santiago 2:19; Mateo 10:25; Juan 10:20
  46. 49 1 Pedro 2:23; Filipenses 2:6–11; Juan 11:4; Juan 8:29; Juan 13:31–32
  47. 50 Juan 5:41; Juan 8:54; Juan 7:18; Juan 5:20–23; Juan 12:47–48
  48. 51 Juan 11:25–26; Juan 5:24; Juan 3:15–16; Juan 6:50; Juan 15:20
  49. 52 Hebreos 2:9; Juan 8:51; Juan 8:48; Juan 9:24; Zacarías 1:5–6
  50. 53 Juan 4:12; Hebreos 7:1–7; Romanos 9:5; Isaías 9:6; Juan 10:33
  51. 54 Proverbios 25:27; Juan 8:50; 2 Pedro 1:17; Salmo 110:1–4; 2 Corintios 10:18
  52. 55 Juan 8:19; Juan 7:28–29; Juan 8:44; Mateo 11:27; Apocalipsis 3:9
  53. 56 Hebreos 11:13; Génesis 22:18; Gálatas 3:7–9; Mateo 13:17; Juan 8:39
  54. 58 Éxodo 3:14; Colosenses 1:17; Juan 17:5; Juan 1:1–2; Isaías 44:6
  55. 59 Juan 11:8; Juan 10:39–40; Juan 10:30–33; Levítico 24:16; Lucas 4:29–30

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

¿Por qué mi Biblia dice algo distinto?

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 8:31 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXXIV)

    Ye know well, Beloved, that we all have One Master, and are fellow disciples under Him. Nor are we your masters, because we speak to you from this higher spot; but He is the Master of all, who dwelleth in us all.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 8:12 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter VIII — 12)

    What we have just heard and attentively received, as the holy Gospel was being read, I doubt not that all of us have also endeavored to understand, and that each of us according to his measure apprehended what he could of so great a matter as that which has been read; and while the bread of the word is laid …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Comentario 8:20 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily LIII)

    Oh the folly of the Jews! seeking Him as they did before the Passover, and then having found Him in the midst of them, and having often attempted to take Him by their own or by others' hands without being able; they were not even so awed by His power, but set themselves to their wickedness, and desisted not.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Cita 8:56 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    For when the Lord said to them, "Your father Abraham rejoiced to see My day; and he saw it, and was glad," they answered Him, "Thou art not yet fifty years old, and hast Thou seen Abraham?" Now, such language is fittingly applied to one who has already passed the age of forty, without having as yet reached his fiftieth …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 8:25 Augustine of Hippo, Confessions (Book XI, Chapters IV–IX)

    The same is Thy Word, which is also "the Beginning," because also It speaketh unto us. Thus, in the gospel He speaketh through the flesh; and this sounded outwardly in the ears of men, that it might be believed and sought inwardly, and that it might be found in the eternal Truth, where the good and only Master teacheth all …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)