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Mateo · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Mateo 5 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
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  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Al ver que la multitud se le acercaba, Jesús subió a un monte.
1 Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.
2 Allí se sentó, y cuando sus discípulos se le acercaron comenzó a enseñarles:
2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
3 «¡Dichosos los que reconocen su pobreza espiritual, porque de ellos es el reino de los cielos!
3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
4 ¡Dichosos los que lloran, porque serán consolados!
4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
5 ¡Dichosos los mansos, porque el mundo entero les pertenecerá!
5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 ¡Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán satisfechos!
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
7 ¡Dichosos los que tienen compasión de otros, porque Dios tendrá compasión de ellos!
7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
8 ¡Dichosos los que tienen un corazón limpio, porque verán a Dios!
8 Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
9 ¡Dichosos los que hacen la paz, porque serán llamados hijos de Dios!
9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 ¡Dichosos los que sufren persecución por ser justos, porque el reino de los cielos les pertenece!
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
11 »Dichosos ustedes cuando alguien los ofenda o persiga o diga todo tipo de mentiras contra ustedes por ser mis discípulos.
11 Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
12 ¡Alégrense mucho, porque en el cielo les espera una gran recompensa! Así fue como persiguieron a los profetas antiguos.
12 Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.
13 »Ustedes son la sal del mundo. Si la sal pierde el sabor, ¿para qué va a servir? ¡Sólo para que la boten y la pisoteen por inservible!
13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.
14 »Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede esconderse.
14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Nadie enciende una lámpara para esconderla bajo un cajón, sino que la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.
15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.
16 ¡Así dejen ustedes brillar su luz ante toda la gente! ¡Que las buenas obras que ustedes realicen brillen de tal manera que la gente adore al Padre celestial!
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
17 »No vayan a creer que vine a anular la ley de Moisés y las enseñanzas de los profetas. Al contrario, vine a darles su verdadero significado.
17 No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
18 Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni la parte más pequeña e insignificante de la ley se pasará por alto, hasta que esta se cumpla totalmente.
18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
19 Por eso, el que desobedezca el más pequeño mandamiento, y así les enseñe a los demás, se convertirá en la persona más pequeña del reino de los cielos; pero quien obedezca y enseñe los mandamientos de Dios, será grande en el reino de los cielos.
19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
20 Les advierto que, a menos que ustedes sean más justos que los fariseos y los maestros de la ley de Dios, no podrán entrar al reino de los cielos.
20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que [la] de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
21 »Ustedes saben que bajo la ley de Moisés la regla era que el que matara sería castigado.
21 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.
22 Pues yo añado que el que se enoja contra su hermano está cometiendo el mismo delito. El que le dice “idiota” a su hermano, merece que lo lleven al juzgado. Y el que maldiga a una persona, merece ir a parar a las llamas del infierno.
22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.
23 Por lo tanto, si mientras estás presentando tu ofrenda delante del altar, te acuerdas de pronto de que alguien tiene algo contra ti,
23 Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 deja allí mismo tu ofrenda. Vete primero a reconciliarte con tu hermano y luego regresa a presentar tu ofrenda.
24 Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
25 Reconcíliate con tu enemigo de inmediato antes que sea demasiado tarde, te lleve a juicio y te arrojen en la cárcel.
25 Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión.
26 Te aseguro que tendrás que permanecer allí hasta que pagues el último centavo.
26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
27 »Ustedes saben que está escrito en la ley: “No cometerás adulterio”.
27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás:
28 Pero yo les digo: Cualquiera que mira a una mujer y desea acostarse con ella, comete adulterio en su corazón.
28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29 Así que si uno de tus ojos te hace pecar, sácatelo y échalo lejos. Es mejor perder un miembro del cuerpo, y no que el cuerpo entero sea echado al infierno.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
30 Y si tu mano derecha te conduce al pecado, córtatela y échala lejos. Es mejor quedarse manco que ir al infierno.
30 Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
31 »También está escrito: “El que quiera separarse de su esposa, debe darle un certificado de divorcio”.
31 También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de divorcio:
32 Pero yo les digo que el hombre que se divorcia de su esposa, excepto cuando esta haya sido infiel, hace que ella cometa adulterio y que el que se case con ella también lo cometa.
32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
33 »Ustedes también saben que hace mucho se dio este mandamiento: “Cumplan lo que le juren a Dios”.
33 Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos.
34 Pero yo les digo: Nunca juren. No juren por el cielo, porque es el trono de Dios;
34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni juren por la tierra, porque es donde él pone sus pies; ni por Jerusalén, porque Jerusalén es la capital del gran Rey.
35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.
36 Ni siquiera juren por su propia cabeza, porque no pueden volver blanco o negro ni un solo cabello.
36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
37 Es suficiente con que digan “sí” o “no” y nada más. Si dicen algo más, seguro viene del maligno.
37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
38 »Ustedes saben que está escrito: “Ojo por ojo y diente por diente”.
38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Pero yo les digo: No paguen mal por mal. Si los abofetean en la mejilla derecha, presenten la otra.
39 Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;
40 Si los llevan a juicio y les quitan la camisa, denles también el abrigo.
40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;
41 Si los obligan a llevar una carga un kilómetro, llévenla dos kilómetros.
41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.
42 Denle al que les pida, y no le den la espalda al que les pida prestado.
42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.
43 »También conocen el mandamiento que dice: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo”.
43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
44 Pero yo les digo: ¡Amen a sus enemigos! ¡Oren por quienes los persiguen!
44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 De esta forma estarán actuando como hijos de su Padre que está en el cielo, porque él da la luz del sol a los malos y a los buenos y envía la lluvia a los justos y a los injustos.
45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
46 Si ustedes aman sólo a los que los aman, ¿qué de extraordinario tiene eso? ¡Aun la gente mala puede hacerlo!
46 Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?
47 Y si sólo saludan a sus hermanos, ¿qué hacen de más? ¡Aun los paganos hacen eso!
47 Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?
48 Ustedes deben ser perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto.
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Referencias cruzadas (48)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 3:13; Mateo 15:29; Juan 6:2–3; Marcos 4:1; Marcos 3:20
  2. 2 Hechos 8:35; Lucas 6:20–26; Hechos 10:34; Mateo 13:35; Hechos 18:14
  3. 3 Isaías 66:2; Proverbios 29:23; Salmo 34:18; Proverbios 16:19; Lucas 18:14
  4. 4 Apocalipsis 21:4; 2 Corintios 7:9–10; Isaías 61:2–3; Juan 16:20–22; Salmo 126:5–6
  5. 5 Salmo 37:11; Isaías 29:19; Santiago 3:13; Salmo 149:4; Gálatas 5:23
  6. 6 Salmo 107:9; Juan 4:14; Juan 6:27; Juan 6:48–58; Salmo 145:19
  7. 7 Efesios 4:32–5:1; Mateo 6:14–15; 2 Samuel 22:26; Mateo 18:33–35; Salmo 18:25
  8. 8 Salmo 24:4; Salmo 51:10; Hebreos 10:22; Hebreos 12:14; Ezequiel 36:25–27
  9. 9 Hebreos 12:14; Santiago 3:16–18; Romanos 12:18; Gálatas 5:22; Salmo 120:6
  10. 10 Santiago 1:12; 1 Pedro 3:13–14; 2 Corintios 4:17; Mateo 5:3; Santiago 1:2–5
  11. 11 1 Pedro 4:14; Lucas 21:17; Marcos 13:13; Mateo 24:9; Lucas 6:22
  12. 12 Lucas 6:23; Santiago 1:2; Colosenses 3:24; 1 Pedro 4:13; Colosenses 1:24
  13. 13 Colosenses 4:6; Lucas 14:34–35; Marcos 9:49–50; Levítico 2:13; Hebreos 6:4–6
  14. 14 Filipenses 2:15; Juan 8:12; Efesios 5:8–14; 1 Tesalonicenses 5:5; Proverbios 4:18
  15. 15 Lucas 11:33; Marcos 4:21; Lucas 8:16; Números 8:2; Éxodo 25:37
  16. 16 1 Pedro 2:12; Tito 2:7; Juan 15:8; 1 Juan 1:5–7; Filipenses 2:15–16
  17. 17 Romanos 10:4; Lucas 16:17; Gálatas 4:4–5; Romanos 3:31; Romanos 8:4
  18. 18 Lucas 16:17; Isaías 40:8; 1 Pedro 1:25; Salmo 119:89–90; Mateo 24:34–35
  19. 19 Deuteronomio 12:32; Santiago 2:10–11; Mateo 28:20; Romanos 13:8–10; Mateo 11:11
  20. 20 Romanos 10:2–3; Filipenses 3:9; Romanos 9:30–32; Lucas 16:14–15; Mateo 23:2–5
  21. 21 Deuteronomio 5:17; Éxodo 20:13; Números 35:30–34; Éxodo 21:12–14; Números 35:16–21
  22. 22 1 Juan 3:14–15; 1 Juan 4:20–21; 1 Juan 2:9; Efesios 4:26–27; Efesios 4:31–32
  23. 23 Marcos 11:25; Levítico 6:2–6; Mateo 5:24; Mateo 23:19; Mateo 8:4
  24. 24 Santiago 5:16; Romanos 12:17–18; Mateo 18:15–17; Job 42:8; 1 Pedro 3:7–8
  25. 25 Lucas 12:58–59; Proverbios 25:8; Lucas 14:31–32; Hebreos 3:13; Isaías 55:6–7
  26. 26 Mateo 18:34; Lucas 12:59; Santiago 2:13; 2 Tesalonicenses 1:9; Lucas 16:26
  27. 27 Deuteronomio 5:18; Proverbios 6:32; Éxodo 20:14; Levítico 20:10; Deuteronomio 22:22–24
  28. 28 Santiago 1:14–15; 1 Juan 2:16; Proverbios 6:25; Éxodo 20:17; 2 Samuel 11:2
  29. 29 Marcos 9:43–48; Romanos 8:13; Colosenses 3:5; Romanos 6:6; 1 Pedro 4:1–3
  30. 30 Marcos 9:43; Mateo 5:29; 1 Pedro 2:8; Romanos 14:20–21; Mateo 18:6–7
  31. 31 Jeremías 3:1; Deuteronomio 24:1–4; Mateo 19:7; Marcos 10:2–9; Mateo 19:3
  32. 32 Romanos 7:3; Lucas 16:18; 1 Corintios 7:10–11; 1 Corintios 7:4; Mateo 19:8–9
  33. 33 Deuteronomio 23:21; Levítico 19:12; Eclesiastés 5:4–6; Deuteronomio 23:23; Salmo 76:11
  34. 34 Santiago 5:12; Isaías 66:1; Deuteronomio 23:21–23; Mateo 23:16–22; Eclesiastés 9:2
  35. 35 Salmo 48:2; Malaquías 1:14; Apocalipsis 21:10; 2 Crónicas 6:6; Salmo 99:5
  36. 36 Lucas 12:25; Mateo 6:27; Mateo 23:16–21
  37. 37 Santiago 5:12; Colosenses 4:6; Colosenses 3:9; 2 Corintios 1:17–20; Juan 8:44
  38. 38 Levítico 24:19–20; Deuteronomio 19:21; Éxodo 21:22–27; Deuteronomio 19:19
  39. 39 1 Tesalonicenses 5:15; 1 Pedro 3:9; Romanos 12:17–19; Proverbios 20:22; Lucas 6:29–30
  40. 40 Lucas 6:29; 1 Corintios 6:7
  41. 41 Lucas 23:26
  42. 42 Proverbios 19:17; Hebreos 13:16; Lucas 6:30–36; 1 Timoteo 6:17–19; Salmo 112:5–9
  43. 43 Levítico 19:18; Salmo 139:21–22; Gálatas 5:13–14; Mateo 19:19; Romanos 13:8–10
  44. 44 Romanos 12:14; 1 Pedro 3:9; Lucas 6:27–28; Romanos 12:20–21; Proverbios 25:21–22
  45. 45 Salmo 145:9; Lucas 6:35; Hechos 14:17; Job 25:3; Efesios 5:1
  46. 46 Lucas 6:32–35; 1 Pedro 2:20–23; Mateo 11:19; Mateo 9:10–11; Mateo 18:17
  47. 47 Lucas 6:32; Mateo 5:20; 1 Pedro 2:20; Lucas 10:4–5
  48. 48 1 Pedro 1:15–16; Santiago 1:4; Levítico 19:2; Efesios 5:1–2; Lucas 6:36

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 5:16 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon IV)

    It is wont to perplex many persons, Dearly beloved, that our Lord Jesus Christ in His Evangelical Sermon, after He had first said, "Let your light so shine before men, that they may see your good works, and glorify your Father which is in heaven;" said afterwards, "Take heed that ye do not your righteousness before men to be seen …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 5:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XV)

    See how unambitious He was, and void of boasting: in that He did not lead people about with Him, but whereas, when healing was required, He had Himself gone about everywhere, visiting both towns and country places; now when the multitude is become very great, He sits in one spot: and that not in the midst of any city or …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 5:3 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … be forgiven unto you; be merciful, that ye may obtain mercy; with what measure ye mete, it shall be measured to you again;" and once more, "Blessed are the poor, and those that are persecuted for righteousness' sake, for theirs is the kingdom of God." Chapter III — Expressions of personal unworthiness These things, brethren, I write to you concerning …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 5:28 Justin Martyr, First Apology (Chapters XIII–XVI)

    … eye offend thee, cut it out; for it is better for thee to enter into the kingdom of heaven with one eye, than, having two eyes, to be cast into everlasting fire." And, "Whosoever shall marry her that is divorced from another husband, committeth adultery." And, "There are some who have been made eunuchs of men, and some who were …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 5:18 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    … like manner, they assert that the ten Æons are pointed out by the letter Iota, which begins His name; while, for the same reason, they tell us the Saviour said, "One Iota, or one tittle, shall by no means pass away until all be fulfilled."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)