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Mateo · Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

Mateo 5 Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

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Sobre Scío
  • Católica
  • NT: Vulgata latina
  • Solo Nuevo Testamento
  • Formal (palabra por palabra)
  • 1797
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

Notas sobre este texto (3)
Scío Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y viendo Jesús las gentes, subió á un monte, y después de haberse sentado, se llegaron á él sus discípulos,
1 Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca, los enseñaba, diciendo:
2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres de espíritu; porque de ellos es el reyno de los cielos.
3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los mansos; porque ellos poseerán la tierra.
4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados.
5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que han hambre, y sed de justicia; porque ellos serán hartos.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
7 Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia.
7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán á Dios.
8 Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
9 Bienaventurados los pacíficos; porque hijos de Dios serán llamados.
9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia; porque de ellos es el reyno de los cielos.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois, cuando os maldixeren, y os persiguieren, y dixeren todo mal contra vosotros mintiendo, por mi causa:
11 Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón muy grande es en los cielos. Pues así también persiguiéron á los Prophetas, que fuéron antes de vosotros.
12 Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.
13 Vosotros sois la sal de la tierra. Y si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? no vale ya para nada, sino para ser echada fuera, y pisada por los hombres.
13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.
14 Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad, que está puesta sobre un monte, no se puede esconder.
14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni encienden una antorcha, y la ponen debajo del celemin, sino sobre el candelero, para que alumbre á todos los que están en la casa.
15 Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.
16 A éste modo ha de brillar vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y den gloria á vuestro Padre, que está en los cielos.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
17 No penseis, que he venido á abrogar la Ley, ó los Prophetas: no he venido á abrogarlos, sino á darles cumplimiento.
17 No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
18 Porque en verdad os digo, que hasta que páse el cielo y la tierra, no pasará de la Ley ni un punto, ni un tilde, sin que todo sea cumplido.
18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
19 Por lo cual quien quebrántare uno de estos mandamientos muy pequeños, y enseñáre así á los hombres, muy pequeño será llamado en el reyno de los cielos: mas quien hiciere y enseñáre este será llamado grande en el reyno de los cielos.
19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los Escribas y de los Phariséos, no entraréis en el reyno de los cielos.
20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que [la] de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
21 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás, y quien matáre, obligado quedará á juicio.
21 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.
22 Mas yo os digo, que todo aquel que se enoja con su hermano, obligado será á juicio; y quien dixere á su hermano: Raca, obligado será á concilio; y quien dixere: Insensato, quedará obligado á la gehenna del fuego.
22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.
23 Por tanto, si fueres á ofrecer tu ofrenda al altar, y allí te acordáres que tu hermano tiene alguna cosa contra tí,
23 Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti,
24 Dexa allí tu ofrenda delante del altar, y ve primeramente à reconciliarte con tu hermano; y entonces ven a ofrecer tu ofrenda.
24 Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
25 Acomódate luego con tu contrario, mientras que estás con él en el camino: no sea que tu contrario te entregue al juez, y el juez te entregue al ministro; y seas echado en la cárcel.
25 Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión.
26 En verdad te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último quadrante.
26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
27 Oísteis que fué dicho á los antiguos: No adulterarás.
27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás:
28 Pues yo os digo, que todo aquel, que pusiere los ojos en una muger para codiciarla, ya cometió adulterio en su corazón con ella.
28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29 Y si tu ojo derecho te sirve de escándalo, sácale y échale de tí; porque te conviene perder uno de tus miembros, antes que todo tu cuerpo sea arrojado al fuego del infierno.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
30 Y si tu mano derecha te sirve de escándalo, córtala y échala de tí; porque te conviene perder uno de tus miembros antes que todo tu cuerpo vaya al fuego del infierno.
30 Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
31 Tambien fué dicho: Qualquiera que repudiare á su muger, déle carta de repudio.
31 También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de divorcio:
32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su muger, a no ser por causa de fornicación, la hace ser adúltera, y el que tomáre la repudiada comete adulterio:
32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
33 Además oísteis que fué dicho á los antiguos: No perjurarás, mas cumplirás al Señor tus juramentos.
33 Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos.
34 Pero yo os digo, que de ningún modo juréis, ni por el cielo, porque es el trono de Dios:
34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 Ni por la tierra, porque es la peana de sus pies ni por Jerusalém, porque es la ciudad del grande Rey:
35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.
36 Ni jures por tu cabeza, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
37 Mas vuestro hablar sea, sí, sí: no, no; porque lo que excede de esto, de mal procede.
37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
38 Habeis oido que fué dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
39 Mas yo os digo, que no resistais al mal: antes si alguno te hiriere en la mexilla derecha, párale también la otra.
39 Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;
40 Y á aquel que quiere ponerte á pleyto, y tomarte la túnica, déxale también la capa.
40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;
41 Y al que te precisáre á ir cargado mil pasos, ve con él otros dos mil mas.
41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.
42 Da al que te pidiere: y al que te quiera pedir prestado, no le vuelvas la espalda.
42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.
43 Habeis oido que fué dicho: Amarás á tu próximo, y aborrecerás á tu enemigo.
43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos; haced bien á los que os aborrecen: y rogad por los que os persiguen y calumnian.
44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
45 Para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos: el qual hace nacer su sol sobre buenos y malos; y llueve sobre justos y pecadores.
45 Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
46 Porque si amáis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los Publicanos?
46 Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?
47 Y si saludáreis tan solamente á vuestros hermanos, ¿que hacéis de mas? No hacen esto mismo los Gentiles?
47 Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?
48 Sed pues vosotros perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto.
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Referencias cruzadas (48)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 3:13; Mateo 15:29; Juan 6:2–3; Marcos 4:1; Marcos 3:20
  2. 2 Hechos 8:35; Lucas 6:20–26; Hechos 10:34; Mateo 13:35; Hechos 18:14
  3. 3 Isaías 66:2; Proverbios 29:23; Salmo 34:18; Proverbios 16:19; Lucas 18:14
  4. 4 Apocalipsis 21:4; 2 Corintios 7:9–10; Isaías 61:2–3; Juan 16:20–22; Salmo 126:5–6
  5. 5 Salmo 37:11; Isaías 29:19; Santiago 3:13; Salmo 149:4; Gálatas 5:23
  6. 6 Salmo 107:9; Juan 4:14; Juan 6:27; Juan 6:48–58; Salmo 145:19
  7. 7 Efesios 4:32–5:1; Mateo 6:14–15; 2 Samuel 22:26; Mateo 18:33–35; Salmo 18:25
  8. 8 Salmo 24:4; Salmo 51:10; Hebreos 10:22; Hebreos 12:14; Ezequiel 36:25–27
  9. 9 Hebreos 12:14; Santiago 3:16–18; Romanos 12:18; Gálatas 5:22; Salmo 120:6
  10. 10 Santiago 1:12; 1 Pedro 3:13–14; 2 Corintios 4:17; Mateo 5:3; Santiago 1:2–5
  11. 11 1 Pedro 4:14; Lucas 21:17; Marcos 13:13; Mateo 24:9; Lucas 6:22
  12. 12 Lucas 6:23; Santiago 1:2; Colosenses 3:24; 1 Pedro 4:13; Colosenses 1:24
  13. 13 Colosenses 4:6; Lucas 14:34–35; Marcos 9:49–50; Levítico 2:13; Hebreos 6:4–6
  14. 14 Filipenses 2:15; Juan 8:12; Efesios 5:8–14; 1 Tesalonicenses 5:5; Proverbios 4:18
  15. 15 Lucas 11:33; Marcos 4:21; Lucas 8:16; Números 8:2; Éxodo 25:37
  16. 16 1 Pedro 2:12; Tito 2:7; Juan 15:8; 1 Juan 1:5–7; Filipenses 2:15–16
  17. 17 Romanos 10:4; Lucas 16:17; Gálatas 4:4–5; Romanos 3:31; Romanos 8:4
  18. 18 Lucas 16:17; Isaías 40:8; 1 Pedro 1:25; Salmo 119:89–90; Mateo 24:34–35
  19. 19 Deuteronomio 12:32; Santiago 2:10–11; Mateo 28:20; Romanos 13:8–10; Mateo 11:11
  20. 20 Romanos 10:2–3; Filipenses 3:9; Romanos 9:30–32; Lucas 16:14–15; Mateo 23:2–5
  21. 21 Deuteronomio 5:17; Éxodo 20:13; Números 35:30–34; Éxodo 21:12–14; Números 35:16–21
  22. 22 1 Juan 3:14–15; 1 Juan 4:20–21; 1 Juan 2:9; Efesios 4:26–27; Efesios 4:31–32
  23. 23 Marcos 11:25; Levítico 6:2–6; Mateo 5:24; Mateo 23:19; Mateo 8:4
  24. 24 Santiago 5:16; Romanos 12:17–18; Mateo 18:15–17; Job 42:8; 1 Pedro 3:7–8
  25. 25 Lucas 12:58–59; Proverbios 25:8; Lucas 14:31–32; Hebreos 3:13; Isaías 55:6–7
  26. 26 Mateo 18:34; Lucas 12:59; Santiago 2:13; 2 Tesalonicenses 1:9; Lucas 16:26
  27. 27 Deuteronomio 5:18; Proverbios 6:32; Éxodo 20:14; Levítico 20:10; Deuteronomio 22:22–24
  28. 28 Santiago 1:14–15; 1 Juan 2:16; Proverbios 6:25; Éxodo 20:17; 2 Samuel 11:2
  29. 29 Marcos 9:43–48; Romanos 8:13; Colosenses 3:5; Romanos 6:6; 1 Pedro 4:1–3
  30. 30 Marcos 9:43; Mateo 5:29; 1 Pedro 2:8; Romanos 14:20–21; Mateo 18:6–7
  31. 31 Jeremías 3:1; Deuteronomio 24:1–4; Mateo 19:7; Marcos 10:2–9; Mateo 19:3
  32. 32 Romanos 7:3; Lucas 16:18; 1 Corintios 7:10–11; 1 Corintios 7:4; Mateo 19:8–9
  33. 33 Deuteronomio 23:21; Levítico 19:12; Eclesiastés 5:4–6; Deuteronomio 23:23; Salmo 76:11
  34. 34 Santiago 5:12; Isaías 66:1; Deuteronomio 23:21–23; Mateo 23:16–22; Eclesiastés 9:2
  35. 35 Salmo 48:2; Malaquías 1:14; Apocalipsis 21:10; 2 Crónicas 6:6; Salmo 99:5
  36. 36 Lucas 12:25; Mateo 6:27; Mateo 23:16–21
  37. 37 Santiago 5:12; Colosenses 4:6; Colosenses 3:9; 2 Corintios 1:17–20; Juan 8:44
  38. 38 Levítico 24:19–20; Deuteronomio 19:21; Éxodo 21:22–27; Deuteronomio 19:19
  39. 39 1 Tesalonicenses 5:15; 1 Pedro 3:9; Romanos 12:17–19; Proverbios 20:22; Lucas 6:29–30
  40. 40 Lucas 6:29; 1 Corintios 6:7
  41. 41 Lucas 23:26
  42. 42 Proverbios 19:17; Hebreos 13:16; Lucas 6:30–36; 1 Timoteo 6:17–19; Salmo 112:5–9
  43. 43 Levítico 19:18; Salmo 139:21–22; Gálatas 5:13–14; Mateo 19:19; Romanos 13:8–10
  44. 44 Romanos 12:14; 1 Pedro 3:9; Lucas 6:27–28; Romanos 12:20–21; Proverbios 25:21–22
  45. 45 Salmo 145:9; Lucas 6:35; Hechos 14:17; Job 25:3; Efesios 5:1
  46. 46 Lucas 6:32–35; 1 Pedro 2:20–23; Mateo 11:19; Mateo 9:10–11; Mateo 18:17
  47. 47 Lucas 6:32; Mateo 5:20; 1 Pedro 2:20; Lucas 10:4–5
  48. 48 1 Pedro 1:15–16; Santiago 1:4; Levítico 19:2; Efesios 5:1–2; Lucas 6:36

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 5:16 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon IV)

    It is wont to perplex many persons, Dearly beloved, that our Lord Jesus Christ in His Evangelical Sermon, after He had first said, "Let your light so shine before men, that they may see your good works, and glorify your Father which is in heaven;" said afterwards, "Take heed that ye do not your righteousness before men to be seen …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 5:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XV)

    See how unambitious He was, and void of boasting: in that He did not lead people about with Him, but whereas, when healing was required, He had Himself gone about everywhere, visiting both towns and country places; now when the multitude is become very great, He sits in one spot: and that not in the midst of any city or …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 5:3 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … be forgiven unto you; be merciful, that ye may obtain mercy; with what measure ye mete, it shall be measured to you again;" and once more, "Blessed are the poor, and those that are persecuted for righteousness' sake, for theirs is the kingdom of God." Chapter III — Expressions of personal unworthiness These things, brethren, I write to you concerning …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 5:28 Justin Martyr, First Apology (Chapters XIII–XVI)

    … eye offend thee, cut it out; for it is better for thee to enter into the kingdom of heaven with one eye, than, having two eyes, to be cast into everlasting fire." And, "Whosoever shall marry her that is divorced from another husband, committeth adultery." And, "There are some who have been made eunuchs of men, and some who were …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 5:18 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book I, Chapters III–IV)

    … like manner, they assert that the ten Æons are pointed out by the letter Iota, which begins His name; while, for the same reason, they tell us the Saviour said, "One Iota, or one tittle, shall by no means pass away until all be fulfilled."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)