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Juan · Versión Biblia Libre

Juan 18 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Después que Jesús hubo terminado de hablar, él y sus discípulos cruzaron el arroyo de Cedrón y entraron a un olivar.
1 COMO Jesús hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesús y sus discípulos.
2 Judas, el traidor, conocía el lugar porque Jesús había ido allí a menudo con sus discípulos.
2 Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos.
3 Entonces Judas llevó consigo una tropa de soldados y guardias enviados de parte de los jefes de los sacerdotes y los fariseos. Llegaron al lugar con antorchas, lámparas y armas.
3 Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas.
4 Jesús sabía todo lo que le iba a pasar. Así que fue a recibirlos y preguntó: “¿A quién buscan ustedes?”
4 Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre él, salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis?
5 “¿Eres tú Jesús de Nazaret?” dijeron ellos. “Yo soy”, les dijo Jesús. Judas, el traidor, estaba con ellos.
5 Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)
6 Cuando Jesús dijo “Yo soy”, ellos retrocedieron y cayeron al suelo.
6 Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.
7 Entonces él les preguntó nuevamente: “¿A quién buscan?” “¿Eres tú Jesús de Nazaret?” le preguntaron una vez más.
7 Volvióles, pues, á preguntar: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús Nazareno.
8 “Ya les dije que yo soy”, respondió Jesús. “Así que si es a mí a quien buscan, dejen ir a estos que están aquí”.
8 Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mí buscáis, dejad ir á éstos.
9 Estas palabras cumplieron lo que él había dicho anteriormente: “No he dejado perder a ninguno de los que me diste”.
9 Para que se cumpliese la palabra que había dicho: De los que me diste, ninguno de ellos perdí.
10 Entonces Simón Pedro sacó una espada e hirió a Malco, el siervo del Sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha.
10 Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.
11 Jesús le dijo a Pedro: “¡Guarda esa espada! ¿Crees que no debo beber la copa que mi Padre me ha dado?”
11 Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?
12 Entonces los soldados, su comandante y los guardias judíos arrestaron a Jesús y ataron sus manos.
12 Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, prendieron á Jesús y le ataron,
13 Primero lo llevaron ante Anás, quien era el suegro de Caifás, el actual Sumo sacerdote.
13 Y lleváronle primeramente á Anás; porque era suegro de Caifás, el cual era pontífice de aquel año.
14 Caifás fue el que dijo a los judíos: “Es mejor que muera un solo hombre por el pueblo”.
14 Y era Caifás el que había dado el consejo á los Judíos, que era necesario que un hombre muriese por el pueblo.
15 Simón Pedro siguió a Jesús, y otro discípulo también lo hizo. Este discípulo era muy conocido por el Sumo sacerdote, y por eso entró al patio del Sumo sacerdote con Jesús.
15 Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice;
16 Pedro tuvo que permanecer fuera, cerca de la puerta. Entonces el otro discípulo, que era conocido del Sumo sacerdote, fue y habló con la criada que cuidaba de la puerta, e hizo entrar a Pedro.
16 Mas Pedro estaba fuera á la puerta. Y salió aquel discípulo que era conocido del pontífice, y habló á la portera, y metió dentro á Pedro.
17 La criada le preguntó a Pedro: “¿No eres tú uno de los discípulos de ese hombre?” “¿Yo? No, no lo soy”, respondió.
17 Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice él: No soy.
18 Hacía frío y los siervos y guardias estaban junto a una fogata que habían hecho para calentarse. Pedro se les acercó y se quedó allí con ellos, calentándose también.
18 Y estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque hacía frío, y calentábanse: y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose.
19 Entonces el jefe de los sacerdotes interrogó a Jesús sobre sus discípulos y lo que él había estado enseñando.
19 Y el pontífice preguntó á Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.
20 “Yo le he hablado abiertamente a todos”, respondió Jesús. “Siempre enseñé en las sinagogas y en el Templo, donde se reunían todos los judíos. No he dicho nada en secreto.
20 Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se juntan todos los Judíos, y nada he hablado en oculto.
21 Entonces ¿por qué me interrogan? Pregúntenles a las personas que me escucharon lo que les dije. Ellos saben lo que dije”.
21 ¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho.
22 Cuando él dijo esto, uno de los guardias que estaba cerca le dio una bofetada a Jesús, diciendo: “¿Es esa la manera de hablarle al Sumo sacerdote?”
22 Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?
23 Jesús respondió: “Si he dicho algo malo, díganle a todos qué fue lo que dije. Pero si lo que dije estuvo bien, ¿por qué me golpeaste?”
23 Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres?
24 Anás lo envió, con las manos atadas, ante Caifás, el Sumo sacerdote.
24 Y Anás le había enviado atado á Caifás pontífice.
25 Mientras Simón Pedro estaba calentándose cerca a la fogata, las personas que estaban allí le preguntaron: “¿No eres tú uno de sus discípulos?” Pedro lo negó y dijo: “No, no lo soy”.
25 Estaba pues Pedro en pie calentándose. Y dijéronle: ¿No eres tú de sus discípulos? El negó, y dijo: No soy.
26 Uno de los siervos del sumo sacerdote, que era familiar del hombre a quien Pedro le había cortado la oreja, le preguntó a Pedro: “¿Acaso no te vi en el olivar con él?”
26 Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro había cortado la oreja, [le] dice: ¿No te vi yo en el huerto con él?
27 Pedro lo negó una vez más, e inmediatamente un galló cantó.
27 Y negó Pedro otra vez: y luego el gallo cantó.
28 Temprano en la mañana, llevaron a Jesús de donde Caifás hasta el palacio del gobernador romano. Los líderes judíos no entraron al palacio, porque si lo hacían se contaminarían ceremonialmente, y ellos querían estar aptos para comer la Pascua.
28 Y llevaron á Jesús de Caifás al pretorio: y era por la mañana: y ellos no entraron en el pretorio por no ser contaminados, sino que comiesen la pascua.
29 Entonces Pilato salió a recibirlos. “¿Qué cargos traen en contra de este hombre?” preguntó él.
29 Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?
30 “Si no fuera un criminal, no lo habríamos traído ante ti”, respondieron ellos.
30 Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le habríamos entregado.
31 “Entonces llévenselo y júzguenlo conforme a la ley de ustedes”, les dijo Pilato. “No se nos permite ejecutar a nadie”, respondieron los judíos.
31 Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:
32 Esto cumplía lo que Jesús había dicho acerca de la manera en que iba a morir.
32 Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que había dicho, dando á entender de qué muerte había de morir.
33 Pilato regresó al palacio del gobernador. Llamó a Jesús y le preguntó: “¿Eres tú el rey de los judíos?”
33 Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos?
34 “¿Se te ocurrió a ti mismo esta pregunta, o ya otros te han hablado de mí?” respondió Jesús.
34 Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho otros de mí?
35 “¿Soy yo un judío acaso?” argumentó Pilato. “Fue tu propio pueblo y también los sumos sacerdotes quienes te trajeron aquí ante mí. ¿Qué es lo que has hecho?”
35 Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han entregado á mí: ¿qué has hecho?
36 Jesús respondió: “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis súbditos pelearían para protegerme de los judíos. Pero mi reino no es de aquí”.
36 Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí.
37 Entonces Pilato preguntó: “¿Entonces eres un rey?” “Tú dices que yo soy un rey”, respondió Jesús. “La razón por la que nací y vine al mundo fue para dar evidencia en favor de la verdad. Todos los que aceptan la verdad, atienden lo que yo digo”.
37 Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz.
38 “¿Qué es verdad?” preguntó Pilato. Habiendo dicho esto, Pilato regresó afuera, donde estaban los judíos, y les dijo: “Yo no lo encuentro culpable de ningún crimen.
38 Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió otra vez á los Judíos, y díceles: Yo no hallo en él ningún crimen.
39 Sin embargo, como es costumbre liberar a un prisionero para la fiesta de la Pascua, ¿quieren que libere al rey de los judíos?”
39 Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos?
40 “¡No, no lo sueltes a él! ¡Preferimos que sueltes a Barrabás!” volvieron a gritar. Barrabás era un rebelde.
40 Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Annas

    High priest, father-in-law of Caiaphas

    Named as high priest alongside Caiaphas when John began preaching, and as the father-in-law of Caiaphas, to whom Jesus was brought first.

    Citado en la guía: Luke 3:2; John 18:13; John 18:24

  • Malchus

    High priest's servant

    The servant of the high priest whose right ear Simon Peter cut off in the garden.

    Citado en la guía: John 18:10

  • Pontius Pilate

    Governor of Judea

    Roman governor of Judea who questioned Jesus, found no guilt in Him, released Barabbas, and gave Him up to be crucified and permitted Joseph of Arimathea to take the body.

    Citado en la guía: Matthew 27:2; Luke 3:1; John 18:38

Referencias cruzadas (39)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Samuel 15:23; Mateo 26:36; Marcos 14:32; Juan 18:26; Lucas 22:39–40
  2. 2 Lucas 21:37; Lucas 22:39; Marcos 11:11–12
  3. 3 Juan 18:12; Lucas 22:47–53; Salmo 3:1–2; Hechos 1:16; Salmo 22:12
  4. 4 Juan 13:1; Juan 18:7; Hechos 2:28; Hechos 20:22–23; Salmo 27:3
  5. 5 Isaías 3:9; Juan 1:46; Mateo 21:11; Mateo 2:23; Juan 19:19
  6. 6 Salmo 27:2; Salmo 70:2–3; 2 Reyes 1:9–15; Hechos 4:29–30; Lucas 9:54–56
  7. 7 Juan 18:4
  8. 8 Juan 10:28; 2 Corintios 12:9; Isaías 53:6; 1 Pedro 5:7; Juan 13:1
  9. 9 Juan 17:12
  10. 10 Mateo 26:51–54; Marcos 14:47; Lucas 22:49–51; Juan 18:26; Marcos 14:30
  11. 11 Mateo 26:39; Mateo 20:22; Juan 20:17; Juan 12:27–28; Hebreos 12:2
  12. 12 Juan 18:3; Mateo 26:57; Marcos 15:1; Lucas 22:54; Hechos 22:24–28
  13. 13 Juan 18:24; Lucas 3:2; Mateo 26:3; Juan 11:51; Mateo 26:57
  14. 14 Juan 11:49–52
  15. 15 Lucas 22:54; Marcos 14:54; Mateo 26:58–68; Mateo 26:3
  16. 16 Lucas 22:55–57; Mateo 26:69; Marcos 14:66–68
  17. 17 Mateo 26:69–70; Marcos 14:66–68; Juan 18:25; Mateo 26:33; Lucas 22:56–57
  18. 18 Marcos 14:54; Juan 18:25; Lucas 22:55–56; Marcos 14:67; Salmo 26:4–10
  19. 19 Marcos 14:55–65; Lucas 20:20; Lucas 11:53–54; Mateo 26:59–68; Lucas 22:63–71
  20. 20 Juan 7:26; Isaías 48:16; Mateo 4:23; Lucas 21:37; Mateo 26:55
  21. 21 Lucas 22:67; Marcos 14:55–59; Mateo 26:59–60; Hechos 24:18–20; Hechos 24:12–13
  22. 22 Juan 19:3; Lucas 22:63–64; Marcos 14:65; Isaías 50:5–7; Mateo 26:67–68
  23. 23 1 Pedro 2:20–23; 2 Corintios 10:1; Mateo 5:39; Hechos 23:2–5
  24. 24 Juan 18:13; Mateo 26:57
  25. 25 Marcos 14:67–72; Juan 18:17–18; Mateo 26:71–75; Proverbios 29:25; Génesis 18:15
  26. 26 Juan 18:10; Juan 18:1; Marcos 14:70–71; Lucas 22:59–60; Mateo 26:73
  27. 27 Juan 13:38; Marcos 14:71–72; Lucas 22:60–62; Mateo 26:34; Marcos 14:30
  28. 28 Juan 18:33; Juan 19:9; Juan 19:14; Marcos 15:1–5; Mateo 27:27
  29. 29 Marcos 15:2–5; Mateo 27:23; Mateo 27:11–14; Lucas 23:2–3; Hechos 23:28–30
  30. 30 Marcos 15:3; Juan 19:12; Lucas 23:2–5; Marcos 10:33; Lucas 20:19–26
  31. 31 Juan 19:6–7; Juan 19:15; Ezequiel 21:26–27; Hechos 25:18–20; Oseas 3:4–5
  32. 32 Juan 3:14; Mateo 26:2; Mateo 20:19; Juan 12:32–33; Lucas 18:32–33
  33. 33 Lucas 23:3–4; Juan 19:3; Hechos 2:34–36; Juan 12:13; Zacarías 9:9
  34. 35 Juan 19:11; Hechos 22:22–24; Hechos 25:19–20; Juan 19:6; Nehemías 4:2
  35. 36 Lucas 17:20–21; Colosenses 1:12–14; Juan 6:15; Romanos 14:17; Daniel 2:44
  36. 37 1 Juan 4:6; Juan 8:47; Juan 8:14; Juan 10:26–27; 1 Juan 3:19
  37. 38 Juan 19:4; Juan 19:6; Lucas 23:4; Hechos 17:32; Hechos 24:25–26
  38. 39 Mateo 27:15–18; Marcos 15:6–14; Lucas 23:16–23; Mateo 27:20–23
  39. 40 Mateo 27:26; Marcos 15:15; Mateo 27:16; Lucas 23:25; Marcos 15:7

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 18:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XVIII — 1-12)

    When the grand and lengthened discourse was concluded which the Lord delivered after supper, and on the eve of shedding His blood for us, to the disciples who were then with Him, and had added the prayer addressed to His Father, the evangelist John began thereafter the narrative of His passion in these words: "When Jesus had so spoken, He …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  2. Comentario 18:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily LXXXIII)

    An awful thing is death, and very full of terror, but not to those who have learnt the true wisdom which is above. For he that knows nothing certain concerning things to come, but deems it to be a certain dissolution and end of life, with reason shudders and is afraid, as though he were passing into non-existence.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  3. Cita 18:23 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book I, Chapters XVIII–XIX)

    … the precepts which He taught, did not offer the other cheek to the servant of the high priest when smiting Him thereon; but, so far from that, said, "If I have spoken evil, hear witness of the evil; but if well, why smitest thou me?" Yet was He not on that account unprepared in heart, for the salvation of all, …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Cita 18:15 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXV)

    For, because both continued with Him at His crucifixion, taking away the ground of his own commendation, he saith, "That disciple was known unto the high priest." But James survived not a long time, but from the beginning he was so greatly filled with warmth, and so forsook all the things of men, and mounted up to an height unutterable, …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 18:8 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VI)

    Ought he not to have followed the example of Jesus, and said, If ye seek Me, let these go their way?

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)