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Marcos · Versión Biblia Libre

Marcos 14 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

1 Faltaban dos días para la Pascua y para la fiesta de los panes sin levadura. Los jefes de los sacerdotes y los líderes religiosos estaban tratando de encontrar alguna manera oculta de arrestar a Jesús y mandarlo a matar. 2 “Pero no será durante la Pascua”, pensaban ellos, “de lo contrario el pueblo podría amotinarse”. 3 Mientras tanto, Jesús estaba en Betania cenando en la casa de Simón, el leproso. Entonces una mujer entró con un frasco de alabastro que contenía un costoso perfume de nardo puro. Ella quebró el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. 4 Y algunos de los que estaban allí se molestaron y dijeron: “¿Por qué desperdiciar este perfume? 5 Podría haberse vendido por el salario de un año y luego se le habría dado ese dinero a los pobres.” Y estaban muy molestos con ella. 6 Pero Jesús respondió: “¡Déjenla en paz! ¿Por qué la critican por hacer algo bueno por mí? 7 Ustedes siempre tendrán a los pobres entre ustedes y podrán ayudarlos cuando quieran. Pero no siempre me tendrán a mí aquí con ustedes. 8 Ella hizo lo que pudo: ungió mi cuerpo en anticipación para mi sepultura. 9 Les digo la verdad: dondequiera que se predique la Buena Noticia, la gente recordará lo que ella hizo”. 10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue donde los jefes de los sacerdotes y llegó con ellos a un acuerdo para entregarles a Jesús. 11 Cuando ellos oyeron esto, se alegraron, y prometieron pagarle. Así que Judas comenzó a buscar una oportunidad para entregar a Jesús. 12 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, el tiempo cuando se sacrifica el cordero de la Pascua, los discípulos de Jesús le preguntaron: “¿Dónde quieres que vayamos a preparar la cena de la Pascua para ti?” 13 Entonces él envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: “Entren a la ciudad y allí conocerán a un hombre que llevará una olla de agua. Síganlo 14 y cuando él entre a una casa, pregúntenle al dueño dónde puedo yo celebrar con mis discípulos la Pascua. 15 Él los llevará a un salón en el piso de arriba, que ya está arreglado y listo. Allí pueden hacer los preparativos para nosotros”. 16 Entonces los discípulos fueron a la ciudad, y encontraron las cosas tal como él las había descrito. Prepararon la cena de la Pascua, 17 y en la noche Jesús fue allí con los doce discípulos. 18 Mientras estaban sentados y comiendo, Jesús dijo: “Les digo la verdad: uno de ustedes va a entregarme, uno que está comiendo ahora conmigo”. 19 Ellos estaban sorprendidos, y cada uno preguntaba: “No soy yo, ¿cierto?” 20 “Es uno de los doce, uno de ustedes y que está compartiendo esta comida conmigo. 21 El Hijo del hombre morirá, tal como lo dijeron las Escrituras. ¡Pero cuán terrible será para quien entregue al Hijo del hombre! Mejor sería que ese hombre no hubiera nacido”. 22 Mientras comían, Jesús tomó el pan con sus manos. Luego lo bendijo y lo dio a los discípulos. “Tomen. Este es mi cuerpo”, les dijo. 23 Entonces tomó la copa en sus manos. La bendijo y la dio a los discípulos. Y todos bebieron de ella. 24 “Esta es mi sangre”, les dijo, “el pacto que es vertido por muchos. 25 Les digo la verdad: no beberé más del fruto de la vid hasta el día en que lo beba nuevamente en el reino de Dios”. 26 Después de haber cantado un salmo, se fueron hacia el Monte de los Olivos. 27 “Todos ustedes me abandonarán”, les dijo Jesús. “Porque como dicen las Escrituras, ‘Yo atacaré al pastor, y las ovejas estarán totalmente dispersas’. 28 Pero después que yo me haya levantado de entre los muertos, iré delante de ustedes a Galilea”. 29 “Yo no te abandonaré aunque todos los demás lo hagan”, respondió Pedro. 30 Jesús le respondió: “Te digo la verdad hoy: esta misma noche, antes de que el gallo cante dos veces, tres veces negarás que me conoces”. 31 Pero Pedro, insistentemente dijo: “Aun si me toca morir contigo, nunca te negaré”. Y todos ellos dijeron lo mismo. 32 Llegaron entonces a un lugar llamado Getsemaní, donde Jesús le dijo a sus discípulos: “Siéntense aquí mientras yo voy a orar”. 33 Y llevó consigo a Pedro, Santiago y Juan. Entonces su espíritu se turbó y estaba muy afligido. 34 Jesús les dijo: “Mi agonía es tan dolorosa que siento que muero. Por favor, quédense aquí y estén despiertos”. 35 Se fue un poco más lejos y se postró en el suelo. Oraba, pidiendo que el momento que estaba por llegar pudiera evitarse, si fuera posible. 36 “¡Abba, Padre! Tú puedes hacerlo todo”, decía. “Por favor, quítame esta copa de sufrimiento. Pero que no sea como yo quiero, sino como tú quieres”. 37 Entonces Jesús regresó y encontró a los discípulos dormidos. “Simón, ¿estás durmiendo?” le preguntó a Pedro. “¿No pudieron estar despiertos conmigo tan solo una hora? 38 Quédense despiertos y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil”. 39 Una vez más los dejó allí, y oraba, pidiendo lo mismo otra vez. 40 Entonces regresó y una vez más los encontró durmiendo porque no podía mantener sus ojos abiertos. Ellos no sabían qué responder. 41 Entonces Jesús regresó por tercera vez, y les preguntó, “¿aún están dormidos? ¿Aún están descansando? ¡Pues ya es suficiente, porque ha llegado el momento! Miren, el Hijo del hombre está a punto de ser entregado en manos de pecadores. 42 ¡Levántense! ¡Vamos! Miren, aquí viene el que me entrega”. 43 Justo cuando decía esto, Judas—uno de los doce discípulos—llegó con una turba que traía espadas y palos, enviados por los jefes de los sacerdotes, líderes religiosos y ancianos. 44 Aconteció que el que entregaba a Jesús se había puesto de acuerdo con ellos en una señal: “El que yo bese, ese es. Arréstenlo, y llévenselo bajo custodia”. 45 Judas llegó directamente donde estaba Jesús. “Maestro”, le dijo, y lo besó. 46 Entonces ellos lo agarraron y lo arrestaron. 47 Pero uno de los que estaba allí sacó su espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja. 48 “¿Acaso soy alguna clase de rebelde, que han venido a arrestarme con espadas y palos?” les preguntó Jesús. 49 “Estuve allí en el Templo, enseñándoles cada día. ¿Por qué no me arrestaron en ese momento? Pero esto ha ocurrido para cumplir las Escrituras”. 50 Entonces todos los discípulos de Jesús lo abandonaron y huyeron. 51 (Uno de sus seguidores era un joven que usaba solamente un vestido de lino. 52 Ellos lo sujetaron por la fuerza, pero él salió corriendo desnudo, dejando allí tirado su vestido). 53 Entonces llevaron a Jesús a la casa del sumo sacerdote, donde se habían reunido todos los jefes de los sacerdotes, ancianos y líderes religiosos. 54 Pedro lo seguía a la distancia, y entró al patio de la casa del sumo sacerdote. Se sentó allí con los guardias y se calentaba cerca de la fogata. 55 Dento de la casa, los jefes de los sacerdotes y todo el concilio de gobierno trataba de encontrar alguna evidencia para mandar a matar a Jesús, pero no podían encontrar nada. 56 Había muchos dando falso testimonio contra él, pero sus afirmaciones no concordaban. 57 Algunos de ellos se levantaron a decir cosas falsas sobre Jesús. 58 “Lo oímos decir: ‘Destruiré este Templo que han construido manos humanas, y en tres días lo volveré a construir sin usar las manos’”. 59 Pero aun así sus testimonios no concordaban. 60 Entonces el sumo sacerdote se puso en pie frente al concilio, y le preguntó a Jesús: “¿No tienes nada que decir en respuesta a las acusaciones que se han hecho en tu contra?” 61 Pero Jesús permanecía en silencio y no respondía. Así que el sumo sacerdote le preguntó de nuevo: “¿eres el Mesías, el Hijo del Dios bendito?” 62 “Lo soy”, respondió Jesús, “y ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la diestra del Todopoderoso, y viniendo en las nubes del cielo”. 63 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestidos y preguntó: “¿Por qué necesitamos más testigos? 64 ¡Ustedes mismos han escuchado la blasfemia! ¿Qué tienen para decir?” Y todos lo hallaron culpable y lo condenaron a muerte. 65 Entonces algunos de ellos comenzaron a escupirlo. Le vendaron los ojos, lo golpeaban en la cabeza y le decían: “¿Por qué no profetizas ‘profeta’?” Y los guardias se lo llevaron y lo golpearon. 66 Mientras tanto Pedro estaba abajo en el patio. Y una de las criadas del sumo sacerdote pasaba por allí, 67 y al ver a Pedro que se calentaba junto a la fogata, lo miró fijamente y dijo: “¡Tú también estabas con Jesús de Nazaret!” 68 Pero él lo negó. “No sé de qué hablas, ni qué quieres decir”, respondió. Entonces salió al patio delantero, y en ese momento un gallo cantó. 69 Al verlo, la criada volvió a decir delante de los que estaban allí: “¡Este hombre es uno de ellos!” 70 Y una vez más Pedro lo negó. Al cabo de un rato, ellos volvieron a decirle a Pedro: “¡Definitivamente eres uno de ellos porque eres galileo también!” 71 Pedro comenzó a decir maldiciones respecto de sí mismo y juró: “No conozco a este hombre del cual hablan ustedes”. 72 E inmediatamente el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: “Antes de que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces”. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, rompió a llorar.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Simon the Leper

    Host at Bethany

    The man in whose home in Bethany Jesus was anointed with perfume by a woman.

    Citado en la guía: Matthew 26:6; Mark 14:3

Lugares

  • Gethsemane

    Hoy: Slope of the Mount of Olives

    Gethsemane ('oil press') was a garden on the lower Mount of Olives. Jesus prayed here on the night of his arrest; ancient olive trees still grow on the traditional site.

    Citado en la guía: Matthew 26:36; Mark 14:32; Luke 22:44

Referencias cruzadas (69)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Éxodo 12:6–20; Lucas 22:1–2; Juan 13:1; Deuteronomio 16:1–8; Levítico 23:5–7
  2. 2 Juan 7:40; Marcos 11:18; Proverbios 21:30; Marcos 11:32; Lucas 20:6
  3. 3 Lucas 7:37–39; Juan 12:1–8; Juan 11:2; Mateo 26:6–13; Cantar de los Cantares 4:13–14
  4. 4 Juan 12:4–5; Mateo 26:8–9; Eclesiastés 5:4–8; Malaquías 1:12–13; Eclesiastés 4:4
  5. 5 Juan 13:29; Mateo 20:11; Salmo 106:25; 1 Corintios 10:10; Mateo 18:28
  6. 6 Tito 3:14; Mateo 26:10; Hebreos 13:21; Hebreos 10:24; Tito 2:7
  7. 7 Deuteronomio 15:11; Mateo 26:11; Santiago 2:14–16; 1 Juan 3:16–19; Juan 16:5
  8. 8 2 Corintios 8:12; Juan 12:7; Marcos 15:42–16:1; Lucas 23:53–24:3; 2 Corintios 8:1–3
  9. 9 Mateo 26:12–13; Marcos 16:15; Mateo 24:14; Salmo 112:6–9; Zacarías 6:14
  10. 10 Lucas 22:3–6; Mateo 26:14–16; Juan 13:2; Salmo 41:9; Mateo 10:4
  11. 11 1 Timoteo 6:10; Mateo 26:15; Oseas 7:3; Judas 11; Proverbios 28:21–22
  12. 12 Éxodo 12:6; Números 28:16–18; Éxodo 12:18; 1 Corintios 5:7–8; Éxodo 12:8
  13. 13 Mateo 26:18–19; Lucas 22:10–13; Lucas 19:30–33; Hebreos 5:9; Hebreos 4:13
  14. 14 Apocalipsis 3:20; Marcos 10:17; Juan 13:13; Juan 11:28; Marcos 11:3
  15. 15 Hechos 1:13; Juan 21:17; Proverbios 21:1–2; Proverbios 16:1; 2 Crónicas 6:30
  16. 16 Lucas 22:13; Juan 16:4; Lucas 22:35
  17. 17 Lucas 22:14; Mateo 26:20–24; Lucas 22:21–23; Juan 13:21–26
  18. 18 Salmo 41:9; Juan 6:47; Juan 6:70; Mateo 6:5; Marcos 6:11
  19. 19 Juan 13:22; Mateo 26:22; Lucas 22:21–23
  20. 20 Juan 13:26; Juan 6:71; Marcos 14:43; Mateo 26:23; Lucas 22:47
  21. 21 Mateo 26:24–25; Isaías 53:1–12; Mateo 18:6–7; Daniel 9:24; Zacarías 13:7
  22. 22 Mateo 26:26–29; Marcos 14:24; 1 Corintios 10:16–17; 1 Corintios 11:23–29; Lucas 24:30
  23. 23 Marcos 14:22; Mateo 26:27; 1 Corintios 10:16; Romanos 14:6; Lucas 22:17
  24. 24 Éxodo 24:8; Zacarías 9:11; Hebreos 9:15–23; Apocalipsis 7:9–17; Hebreos 13:20–21
  25. 25 Mateo 26:29; Salmo 104:15; Zacarías 9:17; Lucas 22:29–30; Joel 3:18
  26. 26 Mateo 26:30; Lucas 22:39; 1 Corintios 14:15; Salmo 47:6–7; Jueces 18:1–4
  27. 27 Zacarías 13:7; Juan 16:32; Mateo 26:31; Juan 16:1; 2 Timoteo 4:16
  28. 28 Mateo 28:16; Marcos 16:7; Mateo 28:7; Mateo 28:10; Mateo 26:32
  29. 29 Lucas 22:33–34; Juan 13:36–38; Mateo 26:33–35; Juan 21:15
  30. 30 Marcos 14:66–72; Juan 13:38; Lucas 22:34; Génesis 1:5; Génesis 1:8
  31. 31 Juan 13:37; Éxodo 19:8; Jeremías 17:9; Proverbios 16:18; Deuteronomio 5:27–29
  32. 32 Marcos 14:39; Marcos 14:36; Salmo 18:5–6; Salmo 22:1–2; Salmo 88:1–3
  33. 33 Lucas 22:44; Hebreos 5:7; Marcos 5:37; Marcos 1:16–19; Salmo 69:1–3
  34. 34 Juan 12:27; Marcos 13:35–37; 1 Pedro 5:8; Isaías 53:12; Lamentaciones 1:12
  35. 35 Marcos 14:41; Deuteronomio 9:18; Génesis 17:3; Hechos 10:25–26; Hebreos 5:7
  36. 36 Gálatas 4:6; Juan 5:30; Romanos 8:15–16; Hebreos 5:7–8; Juan 12:27
  37. 37 Mateo 26:40; Marcos 14:29–31; Marcos 14:40–41; Lucas 9:31–32; Hebreos 12:3
  38. 38 Mateo 26:41; Lucas 21:36; Mateo 24:42; Lucas 22:40; Romanos 7:18–25
  39. 39 Mateo 26:42–44; Mateo 6:7; 2 Corintios 12:8; Lucas 18:1
  40. 40 Romanos 3:19; Marcos 9:33–34; Génesis 44:16
  41. 41 Marcos 14:35; Marcos 9:31; Juan 17:1; Juan 12:27; Marcos 7:9
  42. 42 Mateo 26:46; Juan 18:1–2
  43. 43 Lucas 22:47–53; Juan 18:3–11; Mateo 26:47–56; Salmo 2:1–2; Salmo 22:11–13
  44. 44 Mateo 26:48–50; Proverbios 27:6; Éxodo 12:13; Salmo 55:20–21
  45. 45 Juan 13:13–14; Isaías 1:3; Juan 20:16; Marcos 12:14; Lucas 6:46
  46. 46 Jueces 16:21; Juan 18:12; Hechos 2:23; Lamentaciones 4:20
  47. 47 Lucas 22:49–51; Mateo 26:51–54; Juan 18:10–11
  48. 48 1 Samuel 26:18; Lucas 22:52–53; 1 Samuel 24:14–15; Mateo 26:55
  49. 49 Juan 18:20; Juan 8:2; Mateo 26:54; Lucas 22:37; Daniel 9:24–26
  50. 50 Marcos 14:27; Juan 16:32; Salmo 88:18; 2 Timoteo 4:16; Salmo 88:7–8
  51. 52 Marcos 13:14–16; Génesis 39:12
  52. 53 Mateo 26:57–68; Lucas 22:54–62; Juan 18:12–14; Juan 18:19–24; Isaías 53:7
  53. 54 Juan 18:18; Mateo 26:3; Juan 18:25; Juan 18:15–16; 1 Samuel 13:7
  54. 55 Mateo 26:59–60; 1 Pedro 3:16–18; Hechos 24:1–13; Mateo 5:22; 1 Reyes 21:13
  55. 57 Hechos 6:13–14; Mateo 26:60–61; Jeremías 26:8–9; Marcos 15:29; Mateo 27:40
  56. 58 Juan 2:19; Hebreos 9:11; 2 Corintios 5:1; Hechos 7:48; Marcos 15:29
  57. 60 Juan 19:9–10; Marcos 15:3–5; Mateo 26:62–63
  58. 61 Mateo 26:63–64; Marcos 15:2; Isaías 53:7; Juan 10:30–31; Juan 19:7
  59. 62 Daniel 7:13–14; Salmo 110:1; Hebreos 1:3; Marcos 13:26; Mateo 24:30
  60. 63 Mateo 26:65; Números 14:6; Hechos 14:13–14; Isaías 36:22–37:1; Jeremías 36:23–24
  61. 64 Levítico 24:16; Juan 19:7; Juan 10:31–33; Juan 8:58–59; Mateo 26:65–66
  62. 65 Mateo 26:67–68; Hechos 23:2; Lucas 22:63–64; Juan 19:3; Isaías 50:6
  63. 66 Marcos 14:54; Mateo 26:69–75; Juan 18:25–27; Juan 18:15–18; Mateo 26:58
  64. 67 Marcos 14:54; Marcos 10:47; Hechos 10:38; Juan 1:45–49; Juan 19:19
  65. 68 Marcos 14:29–31; Mateo 26:71–72; 2 Timoteo 2:12–13; Marcos 14:72; Juan 13:36–38
  66. 69 Marcos 14:38; Gálatas 6:1; Juan 18:17; Lucas 22:58; Juan 18:25
  67. 70 Mateo 26:73–74; Lucas 22:59–60; Marcos 14:68; Hechos 2:7; Juan 18:26–27
  68. 71 1 Corintios 10:12; 2 Reyes 10:32; 2 Reyes 8:12–15; Jeremías 17:9
  69. 72 Marcos 14:30; Marcos 14:68; Ezequiel 7:16; 2 Samuel 24:10; Jeremías 31:18–20

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 14:38 Polycarp of Smyrna, Epistle to the Philippians (The Epistle of Polycarp to the Philippians)

    … which has been handed down to us from the beginning; "watching unto prayer," and persevering in fasting; beseeching in our supplications the all-seeing God "not to lead us into temptation," as the Lord has said: "The spirit truly is willing, but the flesh is weak."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 14:21 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XIX)

    Besides, the Lord also declared regarding him, "Woe to the man by whom the Son of man shall be betrayed;" and, "It were better for him if he had never been born;" and he was called the "son of perdition" by Him.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 14:58 Augustine of Hippo, Expositions on the Psalms (Psalm LXVI)

    For false witnesses, when they were asked what they had heard Him say, alleged against Him: "We heard Him saying, I will destroy this Temple, and after three days I will raise it up." "After three days I will raise up," they had heard: "I will destroy," they had not heard: but had heard "destroy ye." One word they changed …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 8 (1888)

  4. Cita 14:29 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXXII)

    "But Peter answered and said, Though all men should be offended because of Thee, yet will I never be offended."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Cita 14:21 John of Damascus, An Exact Exposition of the Orthodox Faith (Book IV, Chapters XXI–XXIII)

    Although, then, the Lord said, Good were it for that man that he had never been born, He said it in condemnation not of His own creation but of the evil which His own creation had acquired by his own choice and through his own heedlessness.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 9 (1899)