BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Huyan de Jerusalén y pónganse a salvo, hijos de Benjamín. Toquen el cuerno en Tecoa y levanten una bandera en Bet-haquerem, porque del norte se acerca una desgracia, una gran destrucción. 1 HUID, hijos de Benjamín, de en medio de Jerusalem, y tocad bocina en Tecoa, y alzad por señal humo sobre Beth-hacchêrem: porque del aquilón se ha visto mal, y quebrantamiento grande.
2 «Voy a destruir a la hermosa y delicada hija de Sión. 2 A [mujer] hermosa y delicada comparé á la hija de Sión.
3 Vendrán a ella pastores con sus rebaños; pondrán sus tiendas a su alrededor y cada uno se alimentará en su lugar». 3 A ella vendrán pastores y sus rebaños; junto á ella en derredor pondrán sus tiendas; cada uno apacentará á su parte.
4 «¡Preparen la guerra contra ella! ¡Vamos, ataquémosla al mediodía! ¡Ay de nosotros! El día se acaba y se alargan las sombras de la tarde. 4 Denunciad guerra contra ella: levantaos y subamos hacia el mediodía. ¡Ay de nosotros! que va cayendo ya el día, que las sombras de la tarde se han extendido.
5 ¡Vamos, ataquémosla de noche y destruyamos sus palacios!». 5 Levantaos, y subamos de noche, y destruyamos sus palacios.
6 Así dice el Señor de los ejércitos: «Corten árboles y levanten una rampa de tierra contra Jerusalén. ¡Ay de esa ciudad falsa! En ella no hay más que crueldad. 6 Porque así dijo Jehová de los ejércitos: Cortad árboles, y extended baluarte junto á Jerusalem: esta es la ciudad que toda ella ha de ser visitada; violencia hay en medio de ella.
7 Como un manantial mantiene fría su agua, ella mantiene su maldad. Allí se oyen crueldad y violencia; ante mí siempre hay enfermedades y heridas. 7 Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así nunca cesa de manar su malicia; injusticia y robo se oye en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida.
8 Acepta la corrección, Jerusalén, o me apartaré de ti y te dejaré desolada, como una tierra sin habitantes». 8 Corrígete, Jerusalem, porque no se aparte mi alma de ti, porque no te torne desierta, tierra no habitada.
9 Así dice el Señor de los ejércitos: «A los que queden de Israel les quitarán todo, como se recogen las últimas uvas de una vid. Vuelve a pasar la mano por las ramas pequeñas, como quien recoge uvas». 9 Así dijo Jehová de los ejércitos: Del todo rebuscarán como á vid el resto de Israel: torna tu mano como vendimiador á los cestos.
10 ¿A quién hablaré y advertiré para que escuche? Tienen los oídos cerrados y no pueden prestar atención. La palabra del Señor les causa vergüenza y no encuentran placer en ella. 10 ¿A quién tengo de hablar y amonestar, para que oigan? He aquí que sus orejas son incircuncisas, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.
11 Estoy lleno de la ira del Señor y cansado de contenerla. Que se derrame sobre los niños en la calle y sobre los grupos de jóvenes. Serán apresados el marido con su esposa, el anciano con el que está muy avanzado en años. 11 Por tanto estoy lleno de saña de Jehová, trabajado he por contenerme; derramaréla sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes juntamente; porque el marido también será preso con la mujer, el viejo con el lleno de días.
12 «Sus casas, sus campos y sus esposas serán entregados a otros, porque extenderé mi mano contra los habitantes de esta tierra», dice el Señor. 12 Y sus casas serán traspasadas á otros, sus heredades y también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová.
13 «Desde el menor hasta el mayor, todos buscan enriquecerse; desde el profeta hasta el sacerdote, todos practican el engaño. 13 Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande de ellos, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.
14 No dan importancia a las heridas de mi pueblo. Dicen: “¡Paz, paz!”, cuando no hay paz. 14 Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.
15 Que sientan vergüenza por sus acciones repugnantes. Pero no sienten vergüenza ni saben sonrojarse. Por eso caerán con los que caen; cuando los castigue, serán humillados», dice el Señor. 15 ¿Hanse avergonzado de haber hecho abominación? No por cierto, no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza: por tanto caerán entre los que caerán; caerán cuando los visitaré, dice Jehová.
16 Así dice el Señor: «Deténganse y observen los caminos. Busquen las sendas antiguas y pregunten dónde está el buen camino. Síganlo y encontrarán descanso para su alma». Pero dijeron: «No lo seguiremos». 16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
17 «Puse vigilantes sobre ustedes y les dije: “Presten atención al sonido del cuerno”. Pero dijeron: “No prestaremos atención”. 17 Desperté también sobre vosotros atalayas, [que dijesen]: Escuchad á la voz de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.
18 Por eso, escuchen, naciones; asamblea, conoce lo que ocurre entre ellos. 18 Por tanto oid, gentes, y conoce, oh conjunto de ellas.
19 Escucha, tierra: voy a traer una desgracia sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos, porque no escucharon mis palabras y rechazaron mi ley. 19 Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon á mis palabras, y aborrecieron mi ley.
20 ¿De qué me sirve el incienso que viene de Sabá y las especias de una tierra lejana? Sus holocaustos no me agradan ni me complacen sus sacrificios de animales». 20 ¿A qué viene para mí este incienso de Seba, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son á mi voluntad, ni vuestros sacrificios me dan gusto.
21 Por eso dice el Señor: «Voy a poner piedras en el camino de este pueblo. Padres e hijos tropezarán juntos con ellas; el vecino y su amigo serán destruidos». 21 Por tanto Jehová dice esto: He aquí yo pongo á este pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos juntamente, el vecino y su cercano perecerán.
22 Así dice el Señor: «Viene un pueblo de la tierra del norte; una gran nación se pone en marcha desde los confines de la tierra. 22 Así ha dicho Jehová: He aquí que viene pueblo de tierra del aquilón, y gente grande se levantará de los cantones de la tierra.
23 Llevan arcos y lanzas; son crueles y no tienen piedad. Su voz ruge como el mar. Vienen a caballo, cada uno en su puesto, como guerreros listos para luchar contra ti, hija de Sión». 23 Arco y escudo arrebatarán; crueles son, que no tendrán misericordia; sonará la voz de ellos como la mar, y montarán á caballo como hombres dispuestos para la guerra, contra ti, oh hija de Sión.
24 Hemos oído la noticia y nuestras manos han perdido las fuerzas. Nos invaden la angustia y el dolor, como a una mujer que da a luz. 24 Su fama oimos, y nuestras manos se descoyuntaron; apoderóse de nosotros angustia, dolor como de mujer que pare.
25 No salgan al campo ni al camino, porque allí está la espada del atacante y hay terror por todas partes. 25 No salgas al campo, ni andes por camino; porque espada de enemigo [y] temor [hay] por todas partes.
26 Hija de mi pueblo, vístete de tela áspera y revuélcate en el polvo. Llora como por un hijo único, con amargos gritos de dolor, porque el destructor vendrá de repente contra nosotros. 26 Hija de mi pueblo, cíñete de saco, y revuélcate en ceniza; hazte luto como por hijo único, llanto de amarguras: porque presto vendrá sobre nosotros el destruidor.
27 «Te he puesto como examinador entre mi pueblo para que conozcas su conducta y la pongas a prueba. 27 Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre: conocerás pues, y examinarás el camino de ellos.
28 Todos se han apartado de mí y van de un lado a otro contando mentiras. Son bronce y hierro; todos practican el engaño. 28 Todos ellos príncipes rebeldes, andan con engaño; son cobre y hierro: todos ellos son corruptores.
29 El fuelle sopla con fuerza y el plomo se consume en el fuego. En vano siguen calentando el metal, porque no logran separar a los malvados. 29 Quemóse el fuelle, del fuego se ha consumido el plomo: por demás fundió el fundidor, pues los malos no son arrancados.
30 Los llamarán plata de desecho, porque el Señor los ha rechazado». 30 Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó.