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Luke · Scío de San Miguel New Testament (1797)

Luke 8 Scío de San Miguel New Testament (1797)

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Notes on this text (3)
Scío Scío de San Miguel New Testament (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Y aconteció después, que Jesús caminaba por ciudades y aldéas, predicándo y anunciando el reyno de Dios; y los doce con él.
1 Y ACONTECIÓ después, que él caminaba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,
2 Y también algunas mugeres, que había él sanado de espíritus malignos, y de enfermedades; María, que se llama Magdalena, de la qual había echado siete demonios,
2 Y algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habían salido siete demonios,
3 Y Juana muger de Chûsa Procurador de Herodes, y Susanna, y otras muchas, que le asistian de sus haciendas.
3 Y Juana, mujer de Chuza, procurador de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus haciendas.
4 Y como hubiese concurrido un crecido número de pueblo, y acudiesen solícitos á él de las ciudades, les dixo por semejanza:
4 Y como se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad vinieron á él, dijo por una parábola:
5 Un hombre salió á sembrar su simiente: y al sembrarla, una parte cayó junto al camino, y fué hollada y la comiéron las aves del Cielo.
5 Uno que sembraba, salió á sembrar su simiente; y sembrando, una parte cayó junto al camino, y fué hollada; y las aves del cielo la comieron.
6 Y otra cayó sobre piedra: y quando fué nacida, se secó porque no tenia humedad.
6 Y otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad.
7 Y otra cayó entre espinas, y las espinas, que nacieron con ella, la ahogáron.
7 Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron.
8 Y otrà cayó en buena tierra: y nació, y dió fruto á ciento por uno. Dicho esto, comenzó á decir en alta voz: Quien tiene orejas de oir, oyga.
8 Y otra parte cayó en buena tierra, y cuando fué nacida, llevó fruto á ciento por uno. Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oídos para oir, oiga.
9 Sus discípulos le preguntaban, qué parábola era ésta.
9 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo, qué era esta parábola.
10 El les dixo: A vosotros eз dado saber el mysterio del reyno de Dios, mas á los otros por parábolas: para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.
10 Y él dijo: A vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios; mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.
11 Es pues ésta parábola: La simiente es la palabra de Dios.
11 Es pues ésta la parábola: La simiente es la palabra de Dios.
12 Y los que junto al camino, son aquellos que la oyen: mas luego viene el diablo, y quita la palabra del corazón de ellos, porque no se salven creyendo.
12 Y los de junto al camino, éstos son los que oyen; y luego viene el diablo, y quita la palabra de su corazón, porque no crean y se salven.
13 Mas los que sobre la piedra: son los que reciben con gozo la palabra, quando la oyéron; y estos no tienen raices: porque á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación vuelven atrás.
13 Y los de sobre la piedra, [son] los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; mas éstos no tienen raíces; que á tiempo creen, y en el tiempo de la tentación se apartan.
14 Y la que cayó entre espinas: estos son, los que la oyéron, pero después en lo sucesivo quedan ahogados de los afanes, y de las riquezas, y deleytes de esta vida, y no llevan fruto.
14 Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.
15 Mas la que cayó en buena tierra: estos son, los que oyendo la palabra con corazón bueno y muy sano, la retienen, y llevan fruto en paciencia.
15 Mas la que en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia.
16 Nadie enciende una antorcha, y la cubre con alguna vasija, ó la pone debaxo de la cama: mas la pone sobre el candelero, para que vean la luz los que entran.
16 Ninguno que enciende la antorcha la cubre con vasija, ó la pone debajo de la cama; mas la pone en un candelero, para que los que entran vean la luz.
17 Porque no hay cosa encubierta, que no haya de ser manifestada: ni escondida, que no haya de ser descubierta, y hacerse pública.
17 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa escondida, que no haya de ser entendida, y de venir á luz.
18 Ved pues, como oís. Porque á aquel que tiene, le será dado y al que no tiene, aún aquello mismo, que piensa tener, le será quitado.
18 Mirad pues cómo oís; porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener le será quitado.
19 Y viniéron á él su madre, y sus hermanos, y no podían llegar á él por la mucha gente.
19 Y vinieron á él su madre y hermanos; y no podían llegar á él por causa de la multitud.
20 Y le dixéron: Tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren ver.
20 Y le fué dado aviso, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera, que quieren verte.
21 Mas él respondió, y les dixo: Mi madre, y mis hermanos son aquellos, que oyen la palabra de Dios, y la guardan.
21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios, y la ejecutan.
22 Y aconteció, que un día entró él, y sus discípulos en un barco, y les dixo: Pasemos á la otra ribera del lago. Y se partiéron.
22 Y aconteció un día [que] él entró en un barco con sus discípulos, y les dijo: Pasemos á la otra parte del lago. Y partieron.
23 Y mientras ellos navegaban, él se durmió, y sobrevino una tempestad de viento en el lago, y se henchian de agua, y peligraban.
23 Pero mientras ellos navegaban, él se durmió. Y sobrevino una tempestad de viento en el lago; y henchían [de agua], y peligraban.
24 Y llegándose á él, le despertáron, diciendo: Maestro, que perecemos. Y él levantándose increpó al viento, y á la tempestad del agua, y cesó: y fué hecha bonanza.
24 Y llegándose á él, le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Y despertado él, increpó al viento y á la tempestad del agua; y cesaron, y fué hecha bonanza.
25 Y les dixo: ¿Dónde está vuestra fé? Y ellos llenos de temor se maravillaron, y decian los unos á los otros: ¿Quién piensas es éste, que así manda á los vientos y al mar, y le obedecen?
25 Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, diciendo los unos á los otros: ¿Quién es éste, que aun á los vientos y al agua manda, y le obedecen?
26 Y navegáron á la tierra de los Gerasenos, que está enfrente de la Galiléa.
26 Y navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galilea.
27 Y luego que saltó en tierra, fué á él un hombre que tenia demonio hacía largo tiempo, y no vestia ropa alguna, ni habitaba en casa, sino en los sepulchros.
27 Y saliendo él á tierra, le vino al encuentro de la ciudad un hombre que tenía demonios [ya] de mucho tiempo; y no vestía vestido, ni estaba en casa, sino por los sepulcros.
28 Este, luego que vió á Jesús, se postró delante de él, y exclamando en alta voz, dixo: ¿Que tienes que ver conmigo, Jesús Hijo del Dios Altísimo? Ruégote, que no me atormentes.
28 El cual, como vió á Jesús, exclamó y se postró delante de él, y dijo á gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Ruégote que no me atormentes.
29 Porque mandaba al espíritu inmundo, que saliese del hombre: porque mucho tiempo había que lo arrebataba: y aunque le tenian encerrado, y atado con cadenas y con grillos, rompía las prisiones, y acosado del demonio huía á los desiertos.
29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque [ya] de mucho tiempo le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos; mas rompiendo las prisiones, era agitado del demonio por los desiertos.)
30 Y Jesús le preguntó, y dixo: ¿Qué nombre tienes tú? Y él respondió: Legión: porque habían entrado en él muchos demonios.
30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él.
31 Y le rogaban, que no les mandase ir al abismo.
31 Y le rogaban que no les mandase ir al abismo.
32 Andaba allí una grande piara de cerdos paciendo en el monte: y le rogaban, que les permitiese entrar en ellos. Y se lo permitió.
32 Y había allí un hato de muchos puercos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó.
33 Saliéron pues los demonios del hombre, y entraron en los cerdos y luego los cerdos se arrojáron por un despeñadero impetuosamente en el lago, y se ahogáron.
33 Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos; y el hato se arrojó de un despeñadero en el lago, y ahogóse.
34 Quando ésto viéron los pastores, huyéron, y lo dixéron en la ciudad, y por las granjas.
34 Y los pastores, como vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por las heredades.
35 Y saliéron á ver lo que habia sido, y vinieron á Jesús: y halláron sentado al hombre, de quien habian salido los demonios, que estaba ya vestido, y en su juicio á los pies de él, y tuviéron grande miedo.
35 Y salieron á ver lo que había acontecido; y vinieron á Jesús, y hallaron sentado al hombre de quien habían salido los demonios, vestido, y en su juicio, á los pies de Jesús; y tuvieron miedo.
36 Y les contáron los que lo habian visto, como había sido librado de la legión.
36 Y les contaron los que lo habían visto, cómo había sido salvado aquel endemoniado.
37 Y le rogó toda la gente del territorio de los Gerasenos, que se retirase de ellos: porque tenían grande miedo. Y él subió en el barco, y se volvió.
37 Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos alrededor, le rogaron que se fuese de ellos; porque tenían gran temor. Y él, subiendo en el barco, volvióse.
38 Y el hombre, de quien habían salido los demonios, le rogaba por estar con él. Mas Jesús lo despidió: y dixo:
38 Y aquel hombre, de quien habían salido los demonios, le rogó para estar con él; mas Jesús le despidió, diciendo:
39 Vuélvete á tu casa, y cuenta quán grande merced ha hecho Dios contigo. Y fué diciendo por toda la ciudad, quánto bien le había hecho Jesús.
39 Vuélvete á tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fué, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.
40 Y aconteció, que habiendo vuelto Jesús, le recibieron las gentes pues todos le estaban esperando.
40 Y aconteció que volviendo Jesús, recibióle la gente; porque todos le esperaban.
41 Y vino un hombre, llamado Jayro, que era Príncipe de la Synagoga: y postrándose á los pies de Jesús, le rogaba, que entrase en su casa.
41 Y he aquí un varón, llamado Jairo, y que era príncipe de la sinagoga, vino, y cayendo á los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa;
42 Porque tenia una hija única como de doce años, y ésta se estaba muriendo. Y mientras que él iba, le apretaban las gentes.
42 Porque tenía una hija única, como de doce años, y ella se estaba muriendo. Y yendo, le apretaba la compañía.
43 Y una muger padecía fluxo de sangre doce años había, y había gastado quanto tenia en médicos; y de ninguno pudo ser curada:
43 Y una mujer, que tenía flujo de sangre hacía ya doce años, la cual había gastado en médicos toda su hacienda, y por ninguno había podido ser curada,
44 Se acercó á él por las espaldas, y tocó la orla de su vestido: y en el mismo punto cesó el fluxo de su sangre.
44 Llegándose por las espaldas, tocó el borde de su vestido; y luego se estancó el flujo de su sangre.
45 Y dixo Jesús: ¿Quién me ha tocado? Y negándolo todos, dixo Pedro, y los que con él estaban: Maestro; las gentes te aprietan, y oprimen y dices: ¿Quién me ha tocado?
45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?
46 Y dixo Jesús: Alguno me ha tocado: porque yo he conocido, que ha salido virtud de mí.
46 Y Jesús dijo: Me ha tocado alguien; porque yo he conocido que ha salido virtud de mí.
47 Quando la muger se vió asi descubierta, vino temblando, y se postró á sus pies: y declaró delante de todo el pueblo la causa, por qué le habia tocado: y como habia sido luego sanada.
47 Entonces, como la mujer vió que no se había ocultado, vino temblando, y postrándose delante de él declaróle delante de todo el pueblo la causa por qué le había tocado, y cómo luego había sido sana.
48 Y él le dixo: Hija, tu fé te ha sanado: vete en paz.
48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado: ve en paz.
49 Aún no habia acabado de hablar, quando vino uno al Príncipe de la Synagoga, y le dixo: Muerta es tu hija, no le molestes.
49 Estando aún él hablando, vino uno del príncipe de la sinagoga á decirle: Tu hija es muerta, no des trabajo al Maestro.
50 Mas Jesús, quando esto oyó, dixo al padre de la muchacha: No temas, cree tan solamente, y será sana.
50 Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas: cree solamente, y será salva.
51 Y quando llegó á la casa, no dexó entrar consigo á ninguno, sino á Pedro, y á Santiago, y á Juan, y al padre, y á la madre de la muchacha.
51 Y entrado en casa, no dejó entrar á nadie consigo, sino á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y al padre y á la madre de la moza.
52 Y todos lloraban, y la plañian. Y él dixo: No lloreis, no es muerta la muchacha, sino que duerme.
52 Y lloraban todos, y la plañían. Y él dijo: No lloréis; no es muerta, sino que duerme.
53 Y se le burlaban, sabiendo, que era muerta.
53 Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta.
54 Mas él la tomó por la mano, y dixo en alta voz: Muchacha, levántate.
54 Mas él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: Muchacha, levántate.
55 Y volvió el espíritu á ella, y se levantó luego. Y mandó, que le diesen de comer.
55 Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego: y él mandó que le diesen de comer.
56 Y sus padres quedáron espantados, y él les mandó, que á nadie dixesen lo que habia sido hecho.
56 Y sus padres estaban atónitos; á los cuales él mandó, que á nadie dijesen lo que había sido hecho.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Chuza

    Herod's household manager

    Named in Luke 8:3 as the household manager of Herod and husband of Joanna.

    Cited in the guide: Luke 8:3

  • Jairus

    Synagogue leader

    A synagogue leader who fell at Jesus' feet and begged Him to come heal his daughter, who was raised from death.

    Cited in the guide: Mark 5:22; Luke 8:41

  • Joanna

    Wife of Herod's steward Chuza

    Wife of Chuza, Herod's household manager, among the women healed who ministered to Jesus out of their means, and one who told the apostles of the empty tomb.

    Cited in the guide: Luke 8:3; Luke 24:10

  • Mary Magdalene

    Disciple, witness of the resurrection

    A woman from whom seven demons had gone out, who followed and supported Jesus from Galilee, stood by the cross, saw the burial, and was the first to see the empty tomb and the…

    Cited in the guide: Matthew 27:56; Luke 8:2; John 19:25

  • Susanna

    Woman who supported Jesus

    Named in Luke 8:3 among the women who had been healed and ministered to Jesus and the Twelve out of their own means.

    Cited in the guide: Luke 8:3

Cross references (56)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 4:23; Romans 10:15; Matthew 9:35; Acts 13:32; Acts 10:38
  2. 2 Mark 16:9; Matthew 27:55–56; Mark 15:40–41; John 19:25; Acts 1:14
  3. 3 2 Corinthians 8:9; Philippians 4:22; Acts 9:36–39; John 4:46–53; 1 Timothy 5:10
  4. 4 Mark 4:1–9; Matthew 13:2–9
  5. 5 Hebrews 2:1; James 1:23–24; Mark 4:15; Luke 8:11–12; Mark 4:26–29
  6. 6 Luke 8:13; Hebrews 3:7–8; Mark 4:5–6; Romans 2:4–5; Jeremiah 5:3
  7. 7 Jeremiah 4:3; Luke 8:14; Luke 21:34; Hebrews 6:7–8; Genesis 3:18
  8. 8 Matthew 11:15; Revelation 2:11; Revelation 2:7; Matthew 13:23; Matthew 13:8–9
  9. 9 Matthew 13:18; Matthew 13:10; Mark 4:10; Matthew 13:36; Mark 7:17–18
  10. 10 Isaiah 6:9; Mark 4:11; Matthew 11:25; Jeremiah 5:21; Isaiah 44:18
  11. 11 1 Peter 1:23–25; Mark 4:14–20; Matthew 13:19; James 1:21; 1 Corinthians 3:6–7
  12. 12 2 Thessalonians 2:9–14; Matthew 13:19; Revelation 12:9; Proverbs 1:24–26; Mark 4:15
  13. 13 Hosea 6:4; John 5:35; Proverbs 12:12; Jude 12; Ezekiel 33:32
  14. 14 1 John 2:15–17; 1 Timothy 6:9–10; 1 Timothy 6:17; Matthew 6:24–25; Mark 4:19
  15. 15 Hebrews 10:36; Galatians 5:22–26; Colossians 1:10; Luke 6:45; Colossians 1:6
  16. 16 Luke 11:33; Matthew 5:15–16; Mark 4:21–22; Acts 26:18; Philippians 2:15–16
  17. 17 Luke 12:2–3; Matthew 10:26; Mark 4:22; Ecclesiastes 12:14; 1 Corinthians 4:5
  18. 18 Matthew 13:12; Luke 19:26; Mark 4:23–25; Matthew 25:29; Proverbs 2:2–5
  19. 19 Matthew 12:46–50; Mark 3:31–35; Mark 3:21
  20. 20 1 Corinthians 9:5; Galatians 1:19; Acts 1:14; John 7:3–6; Matthew 13:55–56
  21. 21 Luke 11:27–28; James 1:22; John 13:17; 3 John 11; 1 John 2:29
  22. 22 Matthew 8:23–27; Mark 4:35–41; Mark 6:45; Mark 8:13; Luke 8:23
  23. 23 Psalm 93:3–4; Isaiah 54:11; Psalm 148:8; Acts 27:14–20; Psalm 44:23
  24. 24 Psalm 107:25–29; Luke 4:39; Psalm 104:6–9; Luke 5:5; 2 Corinthians 1:9–10
  25. 25 Matthew 8:26; Mark 4:40–41; Proverbs 30:4; John 11:40; Matthew 14:31
  26. 26 Mark 5:1–20; Matthew 8:28–34
  27. 27 Mark 5:2–5; 1 Samuel 19:24
  28. 28 Matthew 8:29; 2 Peter 2:4; Mark 1:24–27; Revelation 20:10; Acts 16:16–18
  29. 29 Mark 9:20–26; Luke 9:42; Luke 9:39; Mark 5:3–5; 2 Timothy 2:25–26
  30. 30 Matthew 26:53; Luke 8:2; Mark 16:9; Matthew 8:29; Mark 5:9
  31. 31 Matthew 25:41; Revelation 9:11; Job 2:5; Revelation 17:8; Revelation 20:14–15
  32. 32 Isaiah 66:3; Isaiah 65:4; Job 2:6; Job 1:12; Mark 5:11–13
  33. 33 Luke 8:22–23; Revelation 9:11; 1 Peter 5:8; John 8:44
  34. 34 Mark 5:14; Acts 19:16–17; Matthew 8:33; Matthew 28:11
  35. 35 Luke 10:39; Acts 22:3; 1 John 3:8; Psalm 51:10; Hebrews 2:14–15
  36. 36 Matthew 4:24
  37. 37 Luke 5:8; Acts 16:39; 1 Samuel 6:20; Matthew 8:34; 1 Kings 17:18
  38. 38 Psalm 145:3–12; Mark 5:18–20; Acts 9:13–16; Exodus 12:25–27; Psalm 32:7
  39. 39 1 Timothy 5:8; John 4:29; Luke 17:15–18; Deuteronomy 10:21; Psalm 126:2–3
  40. 40 Matthew 9:1; Mark 5:21; Mark 6:20; Luke 19:48; Acts 10:33
  41. 41 Mark 5:22–43; Luke 13:14; Luke 8:49; Acts 18:8; Acts 13:15
  42. 42 Luke 7:12; Mark 5:24; Luke 8:45; Ezekiel 24:16; Psalm 90:5–8
  43. 43 Mark 5:25–26; Matthew 9:20–22; Leviticus 15:25–33; Luke 13:16; Mark 9:21–22
  44. 44 Mark 5:27–28; Deuteronomy 22:12; Malachi 4:2; Acts 19:12; Luke 7:38
  45. 45 Luke 9:13; Mark 5:30–32; Luke 5:5
  46. 46 Luke 6:19; Luke 5:17; 1 Peter 2:9
  47. 47 Mark 5:33; 1 Corinthians 2:3; Luke 17:15–16; Acts 16:29; Hebrews 12:28
  48. 48 Luke 7:50; Matthew 9:22; Hebrews 4:2; Acts 14:9; Luke 17:19
  49. 49 Mark 5:35–43; Isaiah 7:12; Luke 7:6; Matthew 9:23–26; Luke 8:41–43
  50. 50 John 11:40; John 11:25; Mark 5:36; Mark 11:22–24; Luke 8:48
  51. 51 Mark 14:33; Matthew 6:5–6; 1 Kings 17:19–23; 2 Kings 4:4–6; Isaiah 42:2
  52. 52 Luke 23:27; John 11:4; 2 Samuel 18:33; John 11:11–13; Matthew 11:17
  53. 53 Isaiah 53:3; Luke 16:14; Job 17:2; Job 12:4; Psalm 22:7
  54. 54 Jeremiah 31:32; Acts 9:40; John 5:28–29; Matthew 9:25; Mark 9:27
  55. 55 John 11:44; 1 Kings 17:21–23; Luke 24:41–43; Mark 5:43
  56. 56 Matthew 8:4; Matthew 9:30; Luke 5:14; Mark 5:42–43

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 8:51 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXIII–XXIV)

    The Lord also, as the fifth person, entered into the apartment of the dead maiden, and raised her up again; for, says [the Scripture], "He suffered no man to go in, save Peter and James, and the father and mother of the maiden." The rich man in hell declared that he had five brothers, to whom he desired that one …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 8:15 Augustine of Hippo, Confessions (Book IX, Chapter XIII)

    May she therefore rest in peace with her husband, before or after whom she married none; whom she obeyed, with patience bringing forth fruit unto Thee, that she might gain him also for Thee.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Quotes verse 8:22 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVIII)

    Now Luke, to free himself from having the order of time required of him, saith thus, "And it came to pass on a certain day that He went into a ship with His disciples;" and Mark in like manner.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 8:18 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VI)

    For where there is wilful wickedness, there is also a withholding of grace: for to him that hath shall be given; but from him that hath not shall be taken even that which he seemeth to have.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 8:28–33 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Third Theological Oration)

    He is called a Samaritan and a demoniac; --but He saves him that came down from Jerusalem and fell among thieves; the demons acknowledge Him, and He drives out demons and sinks in the sea legions of foul spirits, and sees the Prince of the demons falling like lightning.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)