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Luke · Free Bible Version (Spanish)

Luke 8 Free Bible Version (Spanish)

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About VBL
  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text
  • Protestant (66 books)
  • Dynamic (thought for thought)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

1 Poco después de esto, Jesús fue por las ciudades y aldeas anunciando la buena noticia del reino de Dios. Los doce discípulos iban con él, 2 junto con un grupo de mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos y enfermedades: María llamada Magdalena, de quien Jesús había expulsado siete demonios; 3 Juana, la esposa de Chuza, quien era el administrador de Herodes; Susana; y muchas otras que contribuían con sus recursos personales. 4 En cierta ocasión se reunió una gran multitud que venía de muchas ciudades para verlo. Jesús les hablaba, usando relatos como ilustraciones. 5 “Un granjero salió a sembrar su semilla. Mientras la esparcía, algunas cayeron en el camino, donde las personas las pisaban y las aves se las comían. 6 Algunas cayeron sobre suelo rocoso, y cuando las semillas germinaron se marchitaron por falta de humedad. 7 Algunas otras semillas cayeron entre espinos, y como crecieron juntos, los espinos ahogaron las plantas. 8 Algunas semillas cayeron en buen suelo y después que crecieron produjeron una cosecha cien veces mayor de lo que se había sembrado”. Después que les dijo esto, exclamó: “¡Si ustedes tienen oídos, oigan!” 9 Pero sus discípulos le preguntaron: “¿Qué quiere decir esta ilustración?” 10 Jesús respondió: “A ustedes se les han dado entendimiento de los misterios del reino de Dios, pero a los demás se les han dado ilustraciones, de manera que ‘aunque ven, realmente no ven; y aunque oyen, realmente no entienden’. 11 “Este es el significado de la ilustración: la semilla es la palabra. 12 Las semillas que caen en el camino son los que oyen el mensaje, pero el diablo se lleva la verdad de sus mentes a fin de que ellos no puedan confiar en Dios ni salvarse. 13 Las semillas que caen en las rocas son aquellos que oyen y reciben el mensaje con alegría pero no tienen raíces. Creen por un tiempo pero cuando llegan momentos difíciles se rinden. 14 Las semillas que caen entre los espinos son aquellos que oyen el mensaje pero es ahogado por las distracciones de la vida—preocupaciones, riqueza, placer— y no produce nada. 15 Las semillas que son sembradas en buena tierra son aquellos que son honestos y hacen lo correcto. Ellos oyen el mensaje de la verdad, se aferran a él, y por su perseverancia producen buena cosecha. 16 “Nadie enciende una lámpara y luego la cubre con una cesta, o la esconde bajo la cama. No. Se coloca sobre un lugar alto para que todos los que entran puedan ver la luz. 17 Porque no hay nada oculto que no sea revelado; no hay nada secreto que no llegue a saberse y sea obvio. 18 “Así que estén atentos a la manera como ‘oyen’. A los que han recibido, se les dará más; y los que no reciben, ¡incluso lo que ellos creen que tienen se les quitará!” 19 Entonces la madre de Jesús y sus hermanos llegaron, pero no pudieron pasar en medio de la multitud para verlo. 20 Entonces le dijeron a Jesús: “Tu madre y tus hermanos están afuera. Quieren verte”. 21 “Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y hacen lo que ella dice”, respondió Jesús. 22 Un día Jesús dijo a sus discípulos: “Crucemos al otro lado del lago”. Así que se subieron a un bote y partieron. 23 Mientras navegaban, Jesús se durmió, y llegó una tormenta sobre el lago. El bote comenzó a inundarse y corrían peligro de hundirse. 24 Entonces ellos fueron donde estaba Jesús y lo despertaron. “Maestro, maestro, ¡vamos a ahogarnos!” dijeron ellos. Jesús entonces se despertó y ordenó al viento y a las fuertes olas que se detuvieran. Y se detuvieron, y todo quedó en calma. 25 “¿Dónde está su confianza?” les preguntó. Aterrorizados y sorprendidos, ellos se decían unos a otros: “Pero ¿quién es este? ¡Da órdenes a los vientos y a las aguas y éstos le obedecen!” 26 Entonces navegaron y atravesaron la región de Gerasene, que estaba al otro lado de Galilea. 27 Cuando Jesús descendió del bote a la orilla, un hombre poseído por un demonio vino desde la ciudad a verlo. Por mucho tiempo no había usado ropas ni había vivido en casa alguna. Vivía en las tumbas. 28 Cuando vio a Jesús gritó, se lanzó a los pies de Jesús y le preguntó en voz alta: “¿Qué quieres conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Por favor, no me tortures, te lo ruego!” 29 Pues Jesús ya le había ordenado al espíritu maligno que saliera del hombre. A menudo se apoderaba de él, y a pesar de estar atado con cadenas y grilletes, y puesto bajo guardia, él rompía las cadenas y era llevado por el demonio a regiones desiertas. 30 “¿Cuál es tu nombre?” le preguntó Jesús. “Legión”, respondió, pues habían entrado muchos demonios en él. 31 Ellos le rogaban a Jesús que no los mandara al Abismo. 32 Y había un enorme hato de cerdos que comían junto a la ladera, y los demonios le suplicaron que les permitiera entrar en los cerdos. Entonces Jesús les dio permiso, 33 así que ellos dejaron al hombre y entraron en los cerdos. El hato de cerdos salió corriendo por la pendiente empinada hacia el lago y los cerdos se ahogaron. 34 Cuando los cuidadores de cerdos vieron lo que había ocurrido, salieron corriendo y difundieron la noticia por toda la ciudad y el campo. 35 El pueblo salió a ver lo que había ocurrido. Cuando vinieron donde estaba Jesús, encontraron al hombre libre de demonios. Estaba sentado a los pies de Jesús, usando ropas y en su sano juicio; y se asustaron. 36 Los que habían visto lo ocurrido explicaron cómo había sido curado el hombre endemoniado. 37 Entonces toda la gente de la región de Gerasene le pidió a Jesús que se fuera porque estaban abrumados por el temor. Entonces Jesús entró al bote y regresó. 38 El hombre que había sido liberado de los demonios le suplicó que lo dejara ir con él, pero Jesús le ordenó que se marchara: 39 “Regresa a casa, y cuéntale a la gente todo lo que Dios ha hecho por ti”, le dijo Jesús. Así que él se fue, contándole a toda la ciudad todo lo que Jesús había hecho por él. 40 Había allí una multitud de personas para recibir a Jesús cuando regresara, y todos estaban esperándolo con entusiasmo. 41 Uno de ellos era un hombre llamado Jairo, quien era líder de una sinagoga. Él vino y se postró ante los pies de Jesús. Le suplicó que viniera a su casa 42 porque su única hija estaba muriendo. Y ella tenía aproximadamente doce años de edad. Aunque Jesús iba de camino, las personas iban amontonándose a su alrededor. 43 Entre la multitud había una mujer que había sufrido de sangrado durante doce años. Y había gastado todo lo que tenía en médicos, pero ninguno de ellos había podido ayudarla. 44 Ella se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su manto. E inmediatamente el sangrado se detuvo. 45 “¿Quién me tocó?” preguntó Jesús. Todos los que lo rodeaban negaron haberlo hecho. “Pero Maestro”, dijo Pedro, “hay mucha gente aglomerada a tu alrededor, y todos empujan hacia ti”. 46 “Alguien me tocó”, respondió Jesús. “Lo sé porque salió poder de mí”. 47 Cuando la mujer se dio cuenta de que lo que había hecho no quedaría inadvertido, pasó al frente, temblando, y se postró delante de Jesús. Justo allí frente a todos ella explicó la razón por la que había tocado a Jesús, y que había sido curada de inmediato. 48 Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado, vete en paz”. 49 Mientras aún hablaba, alguien vino de la casa del líder de la sinagoga para decirle: “Tu hija murió. Ya no necesitas molestar más al maestro”. 50 Pero cuando oyó esto, Jesús le dijo a Jairo: “No tengas miedo. Si crees, ella será sanada”. 51 Cuando Jesús llegó a la casa, no permitió que nadie más entrara, excepto Pedro, Juan y Santiago, y el padre y la madre de la niña. 52 Todas las personas que estaban allí lloraban y se lamentaban por ella. “No lloren”, les dijo Jesús. “Ella no está muerta, solo está durmiendo”. 53 Entonces ellos se rieron de él, porque sabían que ella estaba muerta. 54 Pero Jesús la tomó de la mano, y dijo en voz alta: “Hija mía, ¡levántate!” 55 Entonces ella volvió a vivir, y se levantó enseguida. Y Jesús les indicó que le dieran algo de comer. 56 Sus padres estaban asombrados por lo que había sucedido, pero Jesús les dio instrucciones de no contarle a nadie sobre ello.

People & places in this chapter

From this site's family tree and Bible maps, only where those guides cite this chapter.

People

  • Chuza

    Herod's household manager

    Named in Luke 8:3 as the household manager of Herod and husband of Joanna.

    Cited in the guide: Luke 8:3

  • Jairus

    Synagogue leader

    A synagogue leader who fell at Jesus' feet and begged Him to come heal his daughter, who was raised from death.

    Cited in the guide: Mark 5:22; Luke 8:41

  • Joanna

    Wife of Herod's steward Chuza

    Wife of Chuza, Herod's household manager, among the women healed who ministered to Jesus out of their means, and one who told the apostles of the empty tomb.

    Cited in the guide: Luke 8:3; Luke 24:10

  • Mary Magdalene

    Disciple, witness of the resurrection

    A woman from whom seven demons had gone out, who followed and supported Jesus from Galilee, stood by the cross, saw the burial, and was the first to see the empty tomb and the…

    Cited in the guide: Matthew 27:56; Luke 8:2; John 19:25

  • Susanna

    Woman who supported Jesus

    Named in Luke 8:3 among the women who had been healed and ministered to Jesus and the Twelve out of their own means.

    Cited in the guide: Luke 8:3

Cross references (56)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 4:23; Romans 10:15; Matthew 9:35; Acts 13:32; Acts 10:38
  2. 2 Mark 16:9; Matthew 27:55–56; Mark 15:40–41; John 19:25; Acts 1:14
  3. 3 2 Corinthians 8:9; Philippians 4:22; Acts 9:36–39; John 4:46–53; 1 Timothy 5:10
  4. 4 Mark 4:1–9; Matthew 13:2–9
  5. 5 Hebrews 2:1; James 1:23–24; Mark 4:15; Luke 8:11–12; Mark 4:26–29
  6. 6 Luke 8:13; Hebrews 3:7–8; Mark 4:5–6; Romans 2:4–5; Jeremiah 5:3
  7. 7 Jeremiah 4:3; Luke 8:14; Luke 21:34; Hebrews 6:7–8; Genesis 3:18
  8. 8 Matthew 11:15; Revelation 2:11; Revelation 2:7; Matthew 13:23; Matthew 13:8–9
  9. 9 Matthew 13:18; Matthew 13:10; Mark 4:10; Matthew 13:36; Mark 7:17–18
  10. 10 Isaiah 6:9; Mark 4:11; Matthew 11:25; Jeremiah 5:21; Isaiah 44:18
  11. 11 1 Peter 1:23–25; Mark 4:14–20; Matthew 13:19; James 1:21; 1 Corinthians 3:6–7
  12. 12 2 Thessalonians 2:9–14; Matthew 13:19; Revelation 12:9; Proverbs 1:24–26; Mark 4:15
  13. 13 Hosea 6:4; John 5:35; Proverbs 12:12; Jude 12; Ezekiel 33:32
  14. 14 1 John 2:15–17; 1 Timothy 6:9–10; 1 Timothy 6:17; Matthew 6:24–25; Mark 4:19
  15. 15 Hebrews 10:36; Galatians 5:22–26; Colossians 1:10; Luke 6:45; Colossians 1:6
  16. 16 Luke 11:33; Matthew 5:15–16; Mark 4:21–22; Acts 26:18; Philippians 2:15–16
  17. 17 Luke 12:2–3; Matthew 10:26; Mark 4:22; Ecclesiastes 12:14; 1 Corinthians 4:5
  18. 18 Matthew 13:12; Luke 19:26; Mark 4:23–25; Matthew 25:29; Proverbs 2:2–5
  19. 19 Matthew 12:46–50; Mark 3:31–35; Mark 3:21
  20. 20 1 Corinthians 9:5; Galatians 1:19; Acts 1:14; John 7:3–6; Matthew 13:55–56
  21. 21 Luke 11:27–28; James 1:22; John 13:17; 3 John 11; 1 John 2:29
  22. 22 Matthew 8:23–27; Mark 4:35–41; Mark 6:45; Mark 8:13; Luke 8:23
  23. 23 Psalm 93:3–4; Isaiah 54:11; Psalm 148:8; Acts 27:14–20; Psalm 44:23
  24. 24 Psalm 107:25–29; Luke 4:39; Psalm 104:6–9; Luke 5:5; 2 Corinthians 1:9–10
  25. 25 Matthew 8:26; Mark 4:40–41; Proverbs 30:4; John 11:40; Matthew 14:31
  26. 26 Mark 5:1–20; Matthew 8:28–34
  27. 27 Mark 5:2–5; 1 Samuel 19:24
  28. 28 Matthew 8:29; 2 Peter 2:4; Mark 1:24–27; Revelation 20:10; Acts 16:16–18
  29. 29 Mark 9:20–26; Luke 9:42; Luke 9:39; Mark 5:3–5; 2 Timothy 2:25–26
  30. 30 Matthew 26:53; Luke 8:2; Mark 16:9; Matthew 8:29; Mark 5:9
  31. 31 Matthew 25:41; Revelation 9:11; Job 2:5; Revelation 17:8; Revelation 20:14–15
  32. 32 Isaiah 66:3; Isaiah 65:4; Job 2:6; Job 1:12; Mark 5:11–13
  33. 33 Luke 8:22–23; Revelation 9:11; 1 Peter 5:8; John 8:44
  34. 34 Mark 5:14; Acts 19:16–17; Matthew 8:33; Matthew 28:11
  35. 35 Luke 10:39; Acts 22:3; 1 John 3:8; Psalm 51:10; Hebrews 2:14–15
  36. 36 Matthew 4:24
  37. 37 Luke 5:8; Acts 16:39; 1 Samuel 6:20; Matthew 8:34; 1 Kings 17:18
  38. 38 Psalm 145:3–12; Mark 5:18–20; Acts 9:13–16; Exodus 12:25–27; Psalm 32:7
  39. 39 1 Timothy 5:8; John 4:29; Luke 17:15–18; Deuteronomy 10:21; Psalm 126:2–3
  40. 40 Matthew 9:1; Mark 5:21; Mark 6:20; Luke 19:48; Acts 10:33
  41. 41 Mark 5:22–43; Luke 13:14; Luke 8:49; Acts 18:8; Acts 13:15
  42. 42 Luke 7:12; Mark 5:24; Luke 8:45; Ezekiel 24:16; Psalm 90:5–8
  43. 43 Mark 5:25–26; Matthew 9:20–22; Leviticus 15:25–33; Luke 13:16; Mark 9:21–22
  44. 44 Mark 5:27–28; Deuteronomy 22:12; Malachi 4:2; Acts 19:12; Luke 7:38
  45. 45 Luke 9:13; Mark 5:30–32; Luke 5:5
  46. 46 Luke 6:19; Luke 5:17; 1 Peter 2:9
  47. 47 Mark 5:33; 1 Corinthians 2:3; Luke 17:15–16; Acts 16:29; Hebrews 12:28
  48. 48 Luke 7:50; Matthew 9:22; Hebrews 4:2; Acts 14:9; Luke 17:19
  49. 49 Mark 5:35–43; Isaiah 7:12; Luke 7:6; Matthew 9:23–26; Luke 8:41–43
  50. 50 John 11:40; John 11:25; Mark 5:36; Mark 11:22–24; Luke 8:48
  51. 51 Mark 14:33; Matthew 6:5–6; 1 Kings 17:19–23; 2 Kings 4:4–6; Isaiah 42:2
  52. 52 Luke 23:27; John 11:4; 2 Samuel 18:33; John 11:11–13; Matthew 11:17
  53. 53 Isaiah 53:3; Luke 16:14; Job 17:2; Job 12:4; Psalm 22:7
  54. 54 Jeremiah 31:32; Acts 9:40; John 5:28–29; Matthew 9:25; Mark 9:27
  55. 55 John 11:44; 1 Kings 17:21–23; Luke 24:41–43; Mark 5:43
  56. 56 Matthew 8:4; Matthew 9:30; Luke 5:14; Mark 5:42–43

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 8:51 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXIII–XXIV)

    The Lord also, as the fifth person, entered into the apartment of the dead maiden, and raised her up again; for, says [the Scripture], "He suffered no man to go in, save Peter and James, and the father and mother of the maiden." The rich man in hell declared that he had five brothers, to whom he desired that one …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 8:15 Augustine of Hippo, Confessions (Book IX, Chapter XIII)

    May she therefore rest in peace with her husband, before or after whom she married none; whom she obeyed, with patience bringing forth fruit unto Thee, that she might gain him also for Thee.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Quotes verse 8:22 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XXVIII)

    Now Luke, to free himself from having the order of time required of him, saith thus, "And it came to pass on a certain day that He went into a ship with His disciples;" and Mark in like manner.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 8:18 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture VI)

    For where there is wilful wickedness, there is also a withholding of grace: for to him that hath shall be given; but from him that hath not shall be taken even that which he seemeth to have.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Quotes verse 8:28–33 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Third Theological Oration)

    He is called a Samaritan and a demoniac; --but He saves him that came down from Jerusalem and fell among thieves; the demons acknowledge Him, and He drives out demons and sinks in the sea legions of foul spirits, and sees the Prince of the demons falling like lightning.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)