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Isaías · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Isaías 1 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
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ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Estos son los mensajes que recibió Isaías, hijo de Amoz, en unas visiones que tuvo durante los reinados de Uzías, Jotán, Acaz y Ezequías, todos ellos reyes de Judá. En estos mensajes Dios le mostró lo que habría de ocurrirles a Judá y a Jerusalén en los días por venir.
1 VISIÓN de Isaías hijo de Amoz, la cual vió sobre Judá y Jerusalem, en días de Uzzías, Jotham, Achâz y Ezechîas, reyes de Judá.
2 Escuchen, cielo y tierra, lo que dice el Señor: Los hijos que crie y cuidé por tanto tiempo y tan tiernamente se han vuelto contra mí.
2 Oid, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mí.
3 Hasta los animales —el burro y el buey— conocen a su amo y agradecen sus cuidados, ¡pero no así mi pueblo Israel! Haga lo que haga por ellos, les tiene sin cuidado.
3 El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento.
4 ¡Qué nación tan pecadora! Andan encorvados bajo la carga de su culpa. También sus padres fueron malvados. Nacidos para el mal, le volvieron las espaldas al Señor y menospreciaron al Santo de Israel. Ellos mismos se han alejado de mi auxilio.
4 ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron á Jehová, provocaron á ira al Santo de Israel, tornáronse atrás.
5 Oh pueblo mío, ¿no han recibido suficiente castigo? ¿Por qué obligarme a azotarlos una y otra vez? ¿Es su intención ser rebeldes toda la vida? De la cabeza a los pies están enfermos, débiles y desfallecidos, cubiertos de magulladuras, verdugones y heridas infectadas, sin ungir ni vendar.
5 ¿Para qué habéis de ser castigados aún? todavía os rebelaréis. Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.
6 No está en esta traducción
6 Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa ilesa, [sino] herida, hinchazón y podrida llaga: no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.
7 Su patria está en ruinas, sus ciudades incendiadas. Mientras ustedes se la pasan mirando, los extranjeros destruyen y saquean cuanto ven.
7 Vuestra tierra está destruída, vuestras ciudades puestas á fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida de extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.
8 Y ahí se quedan ustedes, indefensos y abandonados como si fueran una de esas chozas inútiles que usan los vigilantes en el campo luego de terminada la cosecha, pero cuando el producto de la cosecha ya ha sido saqueado y robado.
8 Y queda la hija de Sión como choza en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada.
9 Si el Señor Todopoderoso no hubiera intervenido para salvar a unos cuantos de nosotros, habríamos sido destruidos como lo fueron Sodoma y Gomorra.
9 Si Jehová de los ejércitos no hubiera hecho que nos quedasen muy cortos residuos, como Sodoma fuéramos, y semejantes á Gomorra.
10 ¡Es una buena comparación! Escuchen, jefes de Israel, hombres de Sodoma y Gomorra, como ahora les llamo. ¡Escuchen al Señor! ¡Escuchen lo que les dice!
10 Príncipes de Sodoma, oid la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra.
11 Sus sacrificios me tienen harto, no me los traigan más. No quiero sus carneros engordados, no quiero ver la sangre de sus ofrendas.
11 ¿Para qué á mí, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de animales gruesos: no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos.
12 ¿Cómo he de querer los sacrificios de ustedes si ni siquiera son capaces de sentir dolor por sus pecados? El incienso que me traen hiede en mis narices. Sus santas celebraciones de la luna nueva y el sábado, y sus días de ayuno especial —aun sus más santas reuniones—, ¡todo es fraude! No quiero nada más con ellos.
12 ¿Quién demandó esto de vuestras manos, cuando vinieseis á presentaros delante de mí, para hollar mis atrios?
13 No está en esta traducción
13 No me traigáis más vano presente: el perfume me es abominación: luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir: son iniquidad vuestras solemnidades.
14 Los detesto a todos, no puedo verlos ni pintados.
14 Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tiene aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas.
15 De ahora en adelante, cuando oren con las manos levantadas al cielo, no miraré ni escucharé. Por más oraciones que hagan, no escucharé, porque sus manos son manos de asesinos, están manchadas con la sangre de víctimas inocentes.
15 Cuando extendiereis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos: asimismo cuando multiplicareis la oración, yo no oiré: llenas están de sangre vuestras manos.
16 ¡Oh, lávense, límpiense! Que no les vea yo nunca más cometer esas maldades; dejen sus malos caminos.
16 Lavad, limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de ante mis ojos; dejad de hacer lo malo:
17 Aprendan a hacer el bien, a ser justos y a ayudar a los pobres, a los huérfanos y a las viudas.
17 Aprended á hacer bien; buscad juicio, restituid al agraviado, oid en derecho al huérfano, amparad á la viuda.
18 ¡Vengan y aclaremos las cuentas! —dice el Señor—, por profunda que sea la mancha de sus pecados, yo puedo quitarla y dejarlos tan limpios como la nieve recién caída. ¡Aunque sus manchas sean rojas como el carmesí, yo puedo volverlas blancas como la lana!
18 Venid luego, dirá Jehová, y estemos á cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán á ser como [blanca] lana.
19 Si me dejan ayudarlos, que me puedan obedecer, yo los enriqueceré.
19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra:
20 Pero si continúan volviéndome las espaldas y negándose a escucharme, morirán a manos de sus enemigos. Yo, el Señor, se los aseguro.
20 Si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos á espada: porque la boca de Jehová lo ha dicho.
21 ¡Oh Jerusalén, que fuiste mi fiel esposa, ahora eres una ramera! ¡Corres tras otros dioses! Fuiste «La Ciudad de la Justicia», pero hoy eres guarida de asesinos.
21 ¿Cómo te has tornado ramera, oh ciudad fiel? Llena estuvo de juicio, en ella habitó equidad; mas ahora, homicidas.
22 Fuiste como plata purificada, pero ahora estás mezclada con ruin aleación. Fuiste muy pura, pero ahora estás diluida como vino aguado.
22 Tu plata se ha tornado escorias, tu vino mezclado [está] con agua.
23 Tus caudillos son rebeldes, compinches de ladrones; todos son sobornables y no defienden a las viudas ni a los huérfanos.
23 Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones: todos aman las dádivas, y van tras las recompensas: no oyen en juicio al huérfano, ni llega á ellos la causa de la viuda.
24 Por tanto, así dice el Señor, el Señor Todopoderoso, el Poderoso de Israel, dice: ¡Derramaré mi ira sobre ustedes, enemigos tuyos!
24 Por tanto, dice el Señor Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, vengaréme de mis adversarios:
25 Yo mismo los derretiré en la fundición y les sacaré la escoria.
25 Y volveré mi mano sobre ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré todo tu estaño:
26 Y después les daré buenos jueces y sabios consejeros como los que antes tenían. Entonces nuevamente la ciudad de ustedes se llamará «La Ciudad de la Justicia» y «La Ciudad Fiel».
26 Y restituiré tus jueces como al principio, y tus consejeros como de primero: entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel.
27 Los que regresen al Señor deben ser justos y buenos, y entonces serán redimidos.
27 Sión con juicio será rescatada, y los convertidos de ella con justicia.
28 Pero todos los pecadores serán totalmente aniquilados, porque rehúsan venir a mí.
28 Mas los rebeldes y pecadores á una serán quebrantados, y los que dejan á Jehová serán consumidos.
29 Los cubriré de vergüenza, y enrojecerán pensando en aquellas ocasiones en que sacrificaban ante los ídolos en sus bosques de encinas «sagradas».
29 Entonces os avergonzarán los olmos que amasteis, y os afrentarán los bosques que escogisteis.
30 Perecerán como lo hace un árbol marchito o un huerto sin agua.
30 Porque seréis como el olmo que se le cae la hoja, y como huerto que le faltan las aguas.
31 Los más fuertes de ustedes desaparecerán como paja en el fuego; sus maldades son la chispa que enciende la paja, y nadie podrá apagarla.
31 Y el fuerte será como estopa, y lo que hizo como centella; y ambos serán encendidos juntamente, y no habrá quien apague.
Referencias cruzadas (29)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Crónicas 26:1–32:33; 2 Reyes 18:1–20:21
  2. 2 Deuteronomio 32:1; Deuteronomio 30:19; Miqueas 1:2; Deuteronomio 4:26; Salmo 50:4
  3. 3 Jeremías 8:7; Jeremías 4:22; Isaías 44:18; Isaías 5:12; Mateo 13:13–15
  4. 4 Isaías 5:24; Jeremías 2:17; Jeremías 2:13; Romanos 8:7; Isaías 5:19
  5. 5 Daniel 9:8–11; Ezequiel 24:13; Jeremías 5:3; Apocalipsis 16:8–11; Sofonías 3:1–4
  6. 7 Deuteronomio 28:43; Lamentaciones 5:2; Deuteronomio 28:33; Oseas 7:9; Ezequiel 30:12
  7. 8 Zacarías 9:9; Juan 12:15; Zacarías 2:10; Isaías 62:11; Isaías 10:32
  8. 9 Romanos 9:29; Isaías 37:31–32; Génesis 19:24; Lamentaciones 3:22; Romanos 11:4–6
  9. 10 Apocalipsis 11:8; Ezequiel 16:49; Deuteronomio 32:32; Isaías 3:9; Jeremías 23:14
  10. 11 1 Samuel 15:22; Amós 5:21; Jeremías 6:20; Isaías 66:3; Miqueas 6:7
  11. 12 Éxodo 34:23; Salmo 40:6; Isaías 58:1–2; Éxodo 23:17; Eclesiastés 5:1
  12. 14 Amós 5:21; Isaías 43:24; Isaías 7:13; Isaías 61:8; Malaquías 2:17
  13. 15 Miqueas 3:4; Isaías 59:2–3; Proverbios 1:28; Zacarías 7:13; Jeremías 7:8–10
  14. 16 Isaías 55:6–7; 1 Pedro 3:11; 1 Pedro 2:1; 2 Corintios 7:1; Santiago 4:8
  15. 17 Miqueas 6:8; Jeremías 22:3; Salmo 82:3–4; Proverbios 31:9; Isaías 1:23
  16. 18 Isaías 44:22; Apocalipsis 7:14; Salmo 51:7; Miqueas 7:18–19; Isaías 43:24–26
  17. 19 Deuteronomio 30:15–16; Isaías 3:10; Joel 2:26; Hebreos 5:9; Isaías 55:6–7
  18. 20 Isaías 65:12; Isaías 58:14; Números 23:19; Isaías 40:5; Isaías 3:11
  19. 21 Zacarías 8:3; Sofonías 3:1–3; Ezequiel 22:1–23; Isaías 48:2; Miqueas 3:2–3
  20. 22 Lamentaciones 4:1–2; Jeremías 6:28–30; Ezequiel 22:18–22; Oseas 4:18; 2 Corintios 2:17
  21. 23 Miqueas 7:3; Zacarías 7:10; Éxodo 23:8; Lucas 18:2–5; Hechos 4:5–11
  22. 24 Isaías 60:16; Isaías 49:26; Deuteronomio 28:63; Isaías 61:2; Ezequiel 5:13
  23. 25 Malaquías 3:3; Isaías 1:22; Jeremías 9:7; Isaías 4:4; Ezequiel 20:38
  24. 26 Jeremías 33:7; Zacarías 8:3; Isaías 62:1–2; Isaías 32:1–2; Números 12:3
  25. 27 Isaías 62:12; Isaías 63:4; Isaías 5:16; Isaías 45:21–25; Romanos 3:24–26
  26. 28 2 Tesalonicenses 1:8–9; Salmo 1:6; Apocalipsis 21:8; Job 31:3; Isaías 30:13
  27. 29 Isaías 65:3; Isaías 57:5; Isaías 66:17; Oseas 4:13; Ezequiel 16:63
  28. 30 Jeremías 17:5–6; Isaías 5:6; Jeremías 31:12; Isaías 58:11; Ezequiel 17:24
  29. 31 Isaías 66:24; Malaquías 4:1; Ezequiel 32:21; Isaías 34:9–10; Apocalipsis 19:20

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 1:16–20 Clement of Rome, First Epistle to the Corinthians (Chapters VII–XIII)

    And if ye be willing and obey Me, ye shall eat the good of the land; but if ye refuse, and will not hearken unto Me, the sword shall devour you, for the mouth of the Lord hath spoken these things." Desiring, therefore, that all His beloved should be partakers of repentance, He has, by His almighty will, established [these …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 1:9 Justin Martyr, First Apology (Chapters LIII–LV)

    He spoke as from their person: "Except the Lord had left us a seed, we should have been as Sodom and Gomorrah." For Sodom and Gomorrah are related by Moses to have been cities of ungodly men, which God burned with fire and brimstone, and overthrew, no one of their inhabitants being saved except a certain stranger, a Chaldæan by …

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Cita 1:2 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Preface)

    He says: "Hear, O heavens; and give ear, O earth: for the Lord hath spoken." And again: "Thus saith the Lord God, who made the heaven, and stretched it out; who established the earth, and the things in it; and who giveth breath to the people upon it, and spirit to them who walk therein."

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 1:2 Augustine of Hippo, Our Lord's Sermon on the Mount (Book II, Chapters III–IV)

    … for the prophets often show that this same Lord of ours might have been their Father also, if they had not strayed from His commandments: as, for instance, we have that statement, "I have nourished and brought up children, and they have rebelled against me;" and that other, "I have said, Ye are gods; and all of you are children …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Cita 1:26 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily V)

    And the city, too, it is said, shall be called "the city of righteousness, the faithful city Sion." And yet we nowhere find that the city was called "righteousness," but it continued to be called Jerusalem.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)