Saltar al texto

Juan · Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

Juan 6 Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)

Read in English
Sobre Scío
  • Católica
  • NT: Vulgata latina
  • Solo Nuevo Testamento
  • Formal (palabra por palabra)
  • 1797
  • Dominio público

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

Notas sobre este texto (3)
Scío Nuevo Testamento de Felipe Scío de San Miguel (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Despues de esto pasó Jesús á la otra parte de la mar de Galiléa, que es de Tiberíades:
1 PASADAS estas cosas, fuése Jesús de la otra parte de la mar de Galilea, [que es] de Tiberias.
2 Y le seguía una grande multitud de gente, porque veían los milagros que hacía sobre los enfermos.
2 Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los enfermos.
3 Subió pues Jesús á un monte: y se sentó allí con sus discípulos.
3 Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
4 Y estaba cerca la Pascua, día de la fiesta de los Judíos.
4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos.
5 Y habiendo alzado Jesús los ojos, y viendo que venía á él una tan gran multitud, dixo á Phelipe: ¿De dónde comprarémos pan, para que coman estos?
5 Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
6 Esto decía por probarle: porque él sabia lo que había de hacer.
6 Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
7 Phelipe le respondió: doscientos denarios de pan no les bastan, para que cada uno tome un poco.
7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para que cada uno de ellos tome un poco.
8 Uno de sus discípulos, Andrés hermano de Simón Pedro le dixo:
8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro:
9 Aquí hay un muchacho, que tiene cinco panes de cebada, y dos peces, mas qué es esto para tanta gente?
9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
10 Y dixo Jesús: Haced sentar la gente. En aquel lugar había mucho heno. Y se sentáron á comer, como en número de cinco mil hombres.
10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones.
11 Tomó pues Jesús los panes y habiendo dado gracias, los repartió entre los que estaban sentados: y asimismo de los peces, quanto querian.
11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, repartió á los discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los peces, cuanto querían.
12 Y quando se hubiéron saciado, dixo á sus discípulos: Recoged los pedazos, que han sobrado, que no se pierdan.
12 Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos que han quedado, porque no se pierda nada.
13 Y así recogiéron, y llenáron doce canastos de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobráron á los que habían comido.
13 Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron á los que habían comido.
14 Aquellos hombres, quando viéron el milagro que había hecho Jesús, decían: Este es verdaderamente el Propheta, que ha de venir al mundo.
14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
15 Y Jesús quando entendió, que habían de venir para arrebatarle, y hacerle Rey, huyó otra vez al monte él solo.
15 Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, volvió á retirarse al monte, él solo.
16 Y como se hiciese tarde, descendiéron sus discípulos al mar.
16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar;
17 Y habiendo entrado en un barco, pasáron de la otra parte del mar ácia Capharnaúm: y era ya obscuro: y no había venido Jesús á ellos.
17 Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos.
18 Y se levantaba el mar con el viento recio, que soplaba.
18 Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba.
19 Y quando hubiéron remado como unos veinte y cinco ó treinta estadios, viéron á Jesús andando sobre el mar, y que se acercaba al barco, y tuviéron miedo.
19 Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo.
20 Mas él les dice: Yo soy, no temáis.
20 Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
21 Y ellos quisiéron recibirle en el barco: y el barco llegó luego á la tierra, á donde iban.
21 Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó á la tierra donde iban.
22 El día siguiente la gente que estaba de la otra parte del mar, vió, que no había allí sino un solo barco, y que Jesús no había entrado en el barco con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían ido solos.
22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido solos;
23 Y llegáron otros barcos de Tiberíades, cerca del lugar en donde habían comido el pan, después de haber dado gracias al Señor.
23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias;
24 Pues quando vió la gente que no estaba allí Jesús, ni sus discípulos, entraron en los barcos, y fueron á Capharnaúm en busca de Jesús.
24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús.
25 Y quando le halláron de la otra parte del mar le dixéron: ¿Maestro, quando llegaste acá?
25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo llegaste acá?
26 Jesús les respondió, y dijo: En verdad, en verdad os digo: Que me buscáis, no por los milagros que visteis, mas porque comisteis del pan, y os saciasteis.
26 Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis.
27 Trabajad, no por la comida que perece, mas por la que permanece para vida eterna, la que os dará el Hijo del hombre. Porque á éste señaló el padre el Dios.
27 Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, [que es] Dios.
28 Y le dixéron: ¿Qué harémos para hacer las obras de Dios?
28 Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios?
29 Respondió Jesús, y les dixo: Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él envió.
29 Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.
30 Entonces le dixéron: ¿Pues qué milagro haces, para que lo veamos, y te creamos? ¿qué obras tú?
30 Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obras?
31 Nuestros padres comiéron el manná en el desierto, como está escrito: Pan del Cielo les dió á comer.
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dió á comer.
32 Y Jesús les dixo: En verdad, en verdad os digo: Que no os dió Moysés pan del Cielo, mas mi Padre os dá el pan verdadero del Cielo.
32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.
33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del Cielo, y dá vida al mundo.
33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.
34 Ellos pues le dixéron; Señor, danos siempre este pan.
34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan.
35 Y Jesús les dixo: Yo soy el pan de la vida: el que á mí viene, no tendrá hambre: y el que en mí cree, nunca jamas tendrá sed.
35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
36 Mas ya os he dicho, que me habéis visto, y no creéis.
36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.
37 Todo lo que me dá el Padre, á mí vendrá: y aquel que á mí viene, no le echaré fuera;
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no [le] hecho fuera.
38 Porque descendí del Cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad de aquel que me envió.
38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que me envió.
39 Y ésta es la voluntad de aquel Padre, que me envió: Que nada pierda de todo aquello que él me dió, sino que lo resucite en el último día.
39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.
40 Y la voluntad de mi Padre, que me envió es ésta: Que todo aquel que vé al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
41 Los Judíos pues murmuraban de él, porque había dicho: Yo soy el pan vivo, que descendí del Cielo.
41 Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.
42 Y decian: ¿No es éste Jesús el hijo de Joseph, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Pues cómo dice éste: Que del Cielo descendí?
42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?
43 Mas Jesús respondió, y les dixo: No murmureis entre vosotros.
43 Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros.
44 Nadie puede venir á mí, si no le traxere el Padre que me envió: y yo le resucitaré en el postrimero día.
44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
45 Escrito está en los Prophetas: Y serán todos enseñados de Dios. Todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.
45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí.
46 No porque alguno ha visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al padre.
46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre.
47 En verdad, en verdad os digo: Que aquel que cree en mí, tiene vida eterna.
47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.
48 Yo soy el pan de la vida.
48 Yo soy el pan de vida.
49 Vuestros padres comiéron el manná en el desierto, y murieron.
49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.
50 Este es el pan, que desciende del Cielo; para que el que comiere de él, no muera.
50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no muera.
51 Yo soy el pan vivo, que descendí del Cielo. Si alguno comiere de éste pan, vivirá eternamente, y el pan que yo daré, es mi carne por la vida del mundo.
51 Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
52 Comenzáron entonces los Judíos á altercar unos con otros, y decían: ¿Cómo nos puede dar éste su carne á comer?
52 Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos su carne á comer?
53 Y Jesús les dixo: En verdad, en verdad os digo: Que si no comiéreis la carne del Hijo del hombre, y bebiéreis su sangre, no tendréis vida en vosotros.
53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en vosotros.
54 El que come mi carne, y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el último día:
54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero.
55 Porque mi carne verdaderamente es comida: y mi sangre verdaderamente es bebida.
55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
56 El que come mi carne, y bebe mi sangre, en mí mora, y yo en él.
56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre: así también el que me come, él mismo vivirá por mí.
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
58 Este es el pan que descendió del Cielo. No como el manná, que comieron vuestros padres, y murieron. Quien come éste pan, vivirá eternamente.
58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente.
59 Esto dixo en la Synagoga, enseñando en Capharnaúm.
59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum.
60 Mas muchos de sus discípulos, que esto oyéron, dixéron: Duro es éste razonamiento, ¿y quién lo puede oír?
60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[lo], dijeron: Dura es esta palabra: ¿quién la puede oir?
61 Y Jesús sabiendo en sí mismo, que murmuraban sus discípulos de esto, les dixo: ¿Esto os escandaliza?
61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, díjoles: ¿Esto os escandaliza?
62 ¿Pues qué si viereis al Hijo del hombre subir adonde estaba antes?
62 ¿Pues [qué], si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba primero?
63 El espíritu es el que dá vida: la carne nada aprovecha. Las palabras que yo os he dicho, espíritu y vida son.
63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu, y son vida.
64 Mas hay algunos de vosotros, que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
65 Y decía: Por esto os he dicho, que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado de mi Padre.
65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le fuere dado del Padre.
66 Desde entónces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y no andaban ya con él.
66 Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.
67 Y dixo Jesús á los doce: ¿Y vosotros queréis también iros?
67 Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también?
68 Y Simón Pedro le respondió: ¿Señor, á quién irémos? tú tienes palabras de vida eterna.
68 Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras de vida eterna.
69 Y nosotros hemos creído y conocido, que tú eres el Christo el Hijo de Dios.
69 Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios viviente.
70 Jesús les respondió: ¿No os escogí yo á los doce, y el uno de vosotros es diablo?
70 Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de vosotros es diablo?
71 Y hablaba de Júdas Iscariotes, hijo de Simón: porque éste, que era uno de los doce, le había de entregar.
71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simón, porque éste era el que le había de entregar, el cual era uno de los doce.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Simon

    Father of Judas Iscariot

    Named in John 6:71, 13:2 and 13:26 as the father of Judas Iscariot.

    Citado en la guía: John 6:71; John 13:2; John 13:26

Referencias cruzadas (70)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Marcos 6:31–44; Juan 6:23; Lucas 5:1; Mateo 4:18; Números 34:11
  2. 2 Mateo 4:24–25; Mateo 12:15; Mateo 15:30–31; Mateo 14:14; Marcos 6:33
  3. 3 Juan 6:15; Lucas 9:28; Mateo 14:23; Lucas 6:12–13; Mateo 15:29
  4. 4 Juan 2:13; Juan 11:55; Éxodo 12:6–14; Juan 5:1; Deuteronomio 16:1
  5. 5 Lucas 9:12–13; Mateo 15:33; Juan 4:35; Juan 1:43; Mateo 14:14–15
  6. 6 Génesis 22:1; Deuteronomio 13:3; 2 Crónicas 32:31; Deuteronomio 8:16; Deuteronomio 33:8
  7. 7 Marcos 6:37; Números 11:21–22; Juan 12:5; 2 Reyes 4:43; Mateo 18:28
  8. 8 Juan 1:40–44; Mateo 4:18
  9. 9 2 Reyes 4:42–44; Mateo 14:17; Marcos 6:38; Lucas 9:13; Salmo 78:19
  10. 10 Lucas 9:14–16; Mateo 14:18–19; Marcos 8:6–7; Mateo 15:35–36; Marcos 6:39–41
  11. 11 1 Tesalonicenses 5:18; Juan 6:23; Lucas 24:30; Romanos 14:6; Mateo 15:36
  12. 12 Lucas 1:53; Marcos 6:42–44; Nehemías 9:25; Lucas 9:17; Nehemías 8:10
  13. 13 Proverbios 11:24–25; 1 Reyes 7:15–16; 2 Reyes 4:2–7; 2 Corintios 9:8–9; 2 Crónicas 25:9
  14. 14 Deuteronomio 18:15–18; Hechos 7:37; Mateo 21:11; Mateo 11:3; Juan 1:21
  15. 15 Juan 18:36; Juan 7:3–4; Lucas 19:38; Juan 6:15–21; Marcos 11:9
  16. 17 Marcos 6:45; Juan 6:24–25; Juan 2:12; Juan 4:46
  17. 18 Salmo 135:7; Salmo 107:25; Mateo 14:24
  18. 19 Marcos 6:47–49; Mateo 14:25–26; Salmo 93:4; Juan 14:18; Job 9:8
  19. 20 Mateo 14:27–31; Isaías 43:1–2; Isaías 44:8; Isaías 41:10; Apocalipsis 1:17–18
  20. 21 Marcos 6:51; Mateo 14:32–33; Apocalipsis 3:20; Salmo 24:7–10; Cantar de los Cantares 3:4
  21. 22 Marcos 6:45; Mateo 14:22; Juan 6:2; Juan 6:15–21
  22. 23 Juan 6:1; Juan 6:11–12
  23. 24 Juan 6:17; Lucas 8:40; Marcos 1:37; Marcos 6:53; Mateo 14:34
  24. 25 Mateo 23:7; Juan 1:38–39
  25. 26 Filipenses 3:19; Filipenses 2:21; Santiago 4:3–4; Hechos 8:18–21; 1 Timoteo 6:5
  26. 27 Colosenses 3:2; Isaías 55:2; Juan 6:54; 2 Timoteo 2:19; Mateo 6:19
  27. 28 Hechos 16:30; Hechos 9:6; Lucas 10:25; Mateo 19:16; Deuteronomio 5:27
  28. 29 1 Juan 3:23; Hechos 16:31; Juan 3:36; Hebreos 5:9; 1 Juan 5:1
  29. 30 Juan 12:37; Juan 6:36; Juan 10:38; 1 Corintios 1:22; Marcos 15:32
  30. 31 Nehemías 9:15; Salmo 105:40; Salmo 78:24–25; Éxodo 16:4–15; Éxodo 16:35
  31. 32 Juan 15:1; Juan 6:58; Éxodo 16:4; Juan 1:9; Juan 6:55
  32. 33 Juan 8:42; Juan 17:8; Juan 3:13; Juan 6:50; 1 Juan 1:1–2
  33. 34 Juan 4:15; Juan 6:26; Salmo 4:6
  34. 35 Juan 6:48–58; Isaías 55:1–3; Juan 6:41; Apocalipsis 22:17; Isaías 49:10
  35. 36 1 Pedro 1:8–9; Juan 12:37; Juan 6:26; Lucas 16:31; Juan 6:64
  36. 37 Mateo 11:28; Juan 6:39; Juan 17:24; Juan 10:28–29; Juan 17:2
  37. 38 Juan 5:30; Juan 4:34; Juan 3:31; Filipenses 2:7–8; Salmo 40:7–8
  38. 39 Juan 17:12; Juan 6:40; Juan 18:9; Juan 10:27–30; Juan 6:44
  39. 40 Juan 5:24; Romanos 6:23; Juan 6:54; Juan 11:25; Juan 3:15–18
  40. 41 Juan 6:51–52; Juan 6:48; Juan 6:33; Juan 6:60; Juan 6:66
  41. 42 Lucas 4:22; Marcos 6:3; Mateo 13:55–56; 1 Corintios 15:47; Juan 7:27–28
  42. 43 Hebreos 4:13; Juan 6:64; Juan 16:19; Marcos 9:33; Mateo 16:8
  43. 44 Juan 6:65; Mateo 11:25–27; Juan 6:39–40; Efesios 2:4–10; Juan 12:32
  44. 45 Isaías 54:13; Jeremías 31:33–34; Hebreos 10:16; Hebreos 8:10–11; 1 Tesalonicenses 4:9
  45. 46 Juan 1:18; Juan 7:29; Lucas 10:22; Mateo 11:27; 1 Juan 4:12
  46. 47 Juan 3:36; Colosenses 3:3–4; Romanos 5:9–10; Juan 3:16; Juan 5:24
  47. 48 Juan 6:51; 1 Corintios 11:24–25; 1 Corintios 10:16–17; Juan 6:41; Juan 6:33–35
  48. 49 Judas 5; Hebreos 3:17–19; 1 Corintios 10:3–5; Juan 6:31; Números 26:65
  49. 50 Juan 6:33; Romanos 8:10; Juan 6:51; Juan 6:58; Juan 8:51
  50. 51 Lucas 22:19; Juan 6:33; Tito 2:14; Hebreos 10:5–12; Juan 3:13
  51. 52 Juan 9:16; Juan 10:19; Juan 6:41; 1 Corintios 2:14; Hechos 17:32
  52. 53 1 Juan 5:12; Mateo 26:26–28; Juan 6:55; Juan 6:47; Juan 15:4
  53. 54 Juan 6:39–40; Filipenses 3:7–10; Gálatas 2:20; Juan 6:27; Proverbios 9:4–6
  54. 55 Juan 6:32; Juan 8:36; Juan 8:31; Juan 15:1; Juan 1:9
  55. 56 1 Juan 3:24; Juan 15:4–5; Apocalipsis 3:20; Juan 14:20; Salmo 91:9
  56. 57 Gálatas 2:20; Juan 5:26; Juan 17:21; Colosenses 3:3–4; Juan 3:17
  57. 58 Juan 3:36; Juan 6:47–51; Juan 6:31–34; Juan 6:41
  58. 59 Juan 6:24; Proverbios 1:20–23; Proverbios 8:1–3; Lucas 4:31; Salmo 40:9–10
  59. 60 Juan 6:66; Juan 8:43; Juan 8:31; Mateo 11:6; Juan 6:41–42
  60. 61 Juan 6:64; Juan 2:24–25; Apocalipsis 2:23; Hebreos 4:13; Mateo 11:6
  61. 62 Juan 3:13; Marcos 16:19; Efesios 4:8–10; Lucas 24:51; Juan 16:28
  62. 63 Gálatas 5:25; Hebreos 4:12; Salmo 119:93; Juan 6:68; Salmo 119:130
  63. 64 2 Timoteo 2:19; Juan 10:26; Hebreos 4:13; Romanos 8:29; Juan 13:10–11
  64. 65 Juan 6:44–45; Juan 6:37; Juan 3:27; Juan 10:26–27; Efesios 2:8–9
  65. 66 Lucas 9:62; 1 Juan 2:19; Juan 6:60; Hebreos 10:38; Juan 8:31
  66. 67 Juan 6:70; Lucas 14:25–33; Rut 1:11–18; Josué 24:15–22; 2 Samuel 15:19–20
  67. 68 Salmo 73:25; Juan 5:24; 1 Juan 5:11–13; Hechos 4:12; Juan 6:63
  68. 69 Lucas 9:20; Juan 11:27; Marcos 8:29; 1 Juan 5:1; 1 Juan 5:20
  69. 70 Juan 13:27; Juan 13:2; Juan 6:64; Juan 17:12; Juan 13:18
  70. 71 Mateo 26:14–16; Judas 4; Hechos 1:16–20; Salmo 41:9; Salmo 55:13–14

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 6:9 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon LXXX)

    It was a great miracle that was wrought, dearly beloved, for five thousand men to be filled with five loaves and two fishes, and the remnants of the fragments to fill twelve baskets. A great miracle: but we shall not wonder much at what was done, if we give heed to Him That did it.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Comentario 6:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter VI — 1-14)

    The miracles performed by our Lord Jesus Christ are indeed divine works, and incite the human mind to rise to the apprehension of God from the things that are seen.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  3. Comentario 6:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily XLII)

    Beloved, let us not contend with violent men, but learn when the doing so brings no hurt to our virtue to give place to their evil counsels; for so all their hardihood is checked.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  4. Cita 6:1 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    Again, withdrawing from thence to the other side of the sea of Tiberias, He there seeing a great crowd had followed Him, fed all that multitude with five loaves of bread, and twelve baskets of fragments remained over and above.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  5. Cita 6:60–64 Augustine of Hippo, The City of God (Book X, Chapters 24–25)

    … speaking mystically of eating His flesh, when those who did not understand Him were offended and went away, saying, "This is an hard saying, who can hear it?" He answered to the rest who remained, "It is the Spirit that quickeneth; the flesh profiteth nothing." The Principle, therefore, having assumed a human soul and flesh, cleanses the soul and flesh …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)