BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 El rey Josías convocó a todos los ancianos de Judá y Jerusalén. 1 ENTONCES el rey envió, y juntaron á él todos los ancianos de Judá y de Jerusalem.
2 Fue al templo del Señor acompañado de los habitantes de Judá y Jerusalén, los sacerdotes y profetas, y todo el pueblo, desde el más joven hasta el más anciano. Allí les leyó todas las palabras del libro del pacto hallado en el templo. 2 Y subió el rey á la casa de Jehová con todos los varones de Judá, y con todos los moradores de Jerusalem, con los sacerdotes y profetas y con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová.
3 De pie junto a la columna, el rey hizo un pacto ante el Señor: seguiría al Señor y obedecería sus mandamientos, sus enseñanzas y sus leyes con todo el corazón y toda el alma. Se comprometió a cumplir las palabras escritas en el libro, y todo el pueblo aceptó el pacto. 3 Y poniéndose el rey en pie junto á la columna, hizo alianza delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, y sus testimonios, y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras de la alianza que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto.
4 Luego ordenó al sumo sacerdote Hilcías, a los otros sacerdotes y a los guardias de la puerta que sacaran del templo todos los objetos hechos para Baal, Asera y los astros del cielo. Los quemó fuera de Jerusalén, en los campos del Cedrón, y llevó sus cenizas a Betel. 4 Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, y á los sacerdotes de segundo orden, y á los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los vasos que habían sido hechos para Baal, y para el bosque, y para toda la milicia del cielo; y quemólos fuera de Jerusalem en el campo de Cedrón, é hizo llevar las cenizas de ellos á Beth-el.
5 Destituyó a los sacerdotes nombrados por los reyes de Judá para quemar incienso en los santuarios de los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén. También quitó a los que ofrecían incienso a Baal, al sol, a la luna, a las constelaciones y a todos los astros del cielo. 5 Y quitó á los Camoreos, que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen perfumes en los altos en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalem; y asimismo á los que quemaban perfumes á Baal, al sol y á la luna, y á los signos, y á todo el ejército del cielo.
6 Sacó del templo del Señor la imagen de Asera y la llevó al arroyo Cedrón, fuera de Jerusalén. Allí la quemó, la redujo a polvo y esparció el polvo sobre las tumbas de la gente común. 6 Hizo también sacar el bosque fuera de la casa de Jehová, fuera de Jerusalem, al torrente de Cedrón, y quemólo en el torrente de Cedrón, y tornólo en polvo, y echó el polvo de él sobre los sepulcros de los hijos del pueblo.
7 Derribó las habitaciones de los hombres que ejercían prostitución ritual en el templo del Señor, donde las mujeres tejían telas para Asera. 7 Además derribó las casas de los sodomitas que estaban en la casa de Jehová, en las cuales tejían las mujeres pabellones para el bosque.
8 Hizo venir a los sacerdotes de todas las ciudades de Judá y profanó los santuarios donde quemaban incienso, desde Geba hasta Beerseba. También derribó los santuarios junto a la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, a la izquierda de la entrada. 8 E hizo venir todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, y profanó los altos donde los sacerdotes quemaban perfumes, desde Gabaa hasta Beer-seba; y derribó los altares de las puertas que estaban á la entrada de la puerta de Josué, gobernador de la ciudad, que estaban á la mano izquierda, á la puerta de la ciudad.
9 Los sacerdotes de aquellos santuarios no podían oficiar en el altar del Señor en Jerusalén, pero comían pan sin levadura junto a los demás sacerdotes. 9 Empero los sacerdotes de los altos no subían al altar de Jehová en Jerusalem, mas comían panes sin levadura entre sus hermanos.
10 Josías profanó Tofet, en el valle de Hinom, para impedir que alguien hiciera pasar a su hijo o hija por el fuego en honor de Moloc. 10 Asimismo profanó á Topheth, que está en el valle del hijo de Hinnom, porque ninguno pasase su hijo ó su hija por fuego á Moloch.
11 Quitó los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol junto a la entrada del templo, cerca de la habitación del funcionario Natán-melec. También quemó los carros dedicados al sol. 11 Quitó también los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al sol á la entrada del templo de Jehová, junto á la cámara de Nathan-melech eunuco, el cual tenía cargo de los ejidos; y quemó al fuego los carros del sol.
12 Derribó los altares que los reyes de Judá habían hecho en el techo de la habitación superior de Acaz, y los que Manasés había levantado en los dos patios del templo del Señor. Los hizo pedazos y arrojó sus restos al arroyo Cedrón. 12 Derribó además el rey los altares que estaban sobre la techumbre de la sala de Achâz, que los reyes de Judá habían hecho, y los altares que había hecho Manasés en los dos atrios de la casa de Jehová; y de allí corrió y arrojó el polvo en el torrente de Cedrón.
13 Profanó los santuarios frente a Jerusalén, al sur del Monte de la Destrucción, que Salomón, rey de Israel, había construido para Astarté, diosa de los sidonios; Quemós, dios de Moab; y Milcom, dios de los amonitas. 13 Asimismo profanó el rey los altos que estaban delante de Jerusalem, á la mano derecha del monte de la destrucción, los cuales Salomón rey de Israel había edificado á Astharoth, abominación de los Sidonios, y á Chêmos abominación de Moab, y á Milcom abominación de los hijos de Ammón.
14 Rompió las columnas sagradas, cortó las imágenes de Asera y llenó esos lugares con huesos humanos. 14 Y quebró las estatuas, y taló los bosques, é hinchió el lugar de ellos de huesos de hombres.
15 También derribó el altar y el santuario de Betel que Jeroboam hijo de Nabat había construido e hizo usar a Israel para pecar. Quemó el santuario, lo redujo a polvo y quemó la imagen de Asera. 15 Igualmente el altar que estaba en Beth-el, y el alto que había hecho Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar á Israel, aquel altar y el alto destruyó; y quemó el alto, y lo tornó en polvo, y puso fuego al bosque.
16 Josías vio las tumbas en la colina y mandó sacar los huesos y quemarlos sobre el altar para profanarlo. Así se cumplió la palabra que el Señor había dicho por medio del hombre de Dios. Luego Josías vio la tumba de aquel hombre 16 Y volvióse Josías, y viendo los sepulcros que estaban allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y quemólos sobre el altar para contaminarlo, conforme á la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado estos negocios.
17 y preguntó: «¿Qué monumento es ese?». Los habitantes de la ciudad respondieron: «Es la tumba del hombre de Dios que vino de Judá y anunció lo que acabas de hacer con el altar de Betel». 17 Y después dijo: ¿Qué título es este que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Este es el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Beth-el.
18 Josías dijo: «Déjenla. No muevan sus huesos». Así respetaron sus huesos y los del profeta que había venido de Samaria. 18 Y él dijo: Dejadlo; ninguno mueva sus huesos: y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria.
19 Josías quitó también todos los templos de los lugares altos en las ciudades de Samaria, que los reyes de Israel habían construido y con los que habían provocado la ira del Señor. Hizo con ellos lo mismo que en Betel. 19 Y todas las casas de los altos que estaban en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar á ira, quitólas también Josías, é hizo de ellas como había hecho en Beth-el.
20 Mató sobre los altares a los sacerdotes de esos santuarios y quemó allí huesos humanos. Después regresó a Jerusalén. 20 Mató además sobre los altares á todos los sacerdotes de los altos que allí estaban, y quemó sobre ellos huesos de hombres, y volvióse á Jerusalem.
21 El rey ordenó a todo el pueblo: «Celebren la Pascua en honor del Señor su Dios, como está escrito en este libro del pacto». 21 Entonces mandó el rey á todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua á Jehová vuestro Dios, conforme á lo que está escrito en el libro de esta alianza.
22 No se había celebrado una Pascua como aquella desde los días de los jueces de Israel, ni durante los reinados de los reyes de Israel y Judá. 22 No fué hecha tal pascua desde los tiempos de los jueces que gobernaron á Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel, y de los reyes de Judá.
23 La celebraron en Jerusalén en el año dieciocho del reinado de Josías. 23 A los diez y ocho años del rey Josías fué hecha aquella pascua á Jehová en Jerusalem.
24 Josías eliminó de Judá y Jerusalén a los que invocaban espíritus, a los adivinos y a los ídolos y objetos detestables. Así cumplió las palabras de la ley escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había encontrado en el templo del Señor. 24 Asimismo barrió Josías los pythones, adivinos, y terapheos, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalem, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová.
25 Nunca antes hubo un rey como Josías, que volviera al Señor con todo el corazón, toda el alma y todas las fuerzas, conforme a la ley de Moisés. Tampoco hubo después otro como él. 25 No hubo tal rey antes de él que se convirtiese á Jehová de todo su corazón, y de toda su alma, y de todas su fuerzas, conforme á toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro tal.
26 Sin embargo, la gran ira del Señor contra Judá no se apagó por todo lo que Manasés había hecho para provocarla. 26 Con todo eso, no se volvió Jehová del ardor de su grande ira, con que se había encendido su enojo contra Judá, por todas las provocaciones con que Manasés le había irritado.
27 El Señor dijo: «Apartaré también a Judá de mi presencia, como hice con Israel. Rechazaré a Jerusalén, la ciudad que escogí, y el templo del que dije: “Allí estará mi nombre”». 27 Y dijo Jehová: También he de quitar de mi presencia á Judá, como quité á Israel, y abominaré á esta ciudad que había escogido, á Jerusalem, y á la casa de la cual había yo dicho: Mi nombre será allí.
28 Los demás hechos de Josías y todo lo que hizo están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá. 28 Lo demás de los hechos de Josías, y todas las cosas que hizo, ¿no está todo escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?
29 Durante su reinado, el faraón Necao, rey de Egipto, marchó contra el rey de Asiria hacia el río Éufrates. El rey Josías salió a enfrentarlo, y Necao lo mató en Meguido al verlo. 29 En aquellos días Faraón Nechâo rey de Egipto subió contra el rey de Asiria al río Eufrates, y salió contra él el rey Josías; pero aquél, así que le vió, matólo en Megiddo.
30 Los servidores de Josías llevaron su cuerpo en un carro desde Meguido hasta Jerusalén y lo sepultaron allí. El pueblo tomó a Joacaz hijo de Josías, lo ungió y lo hizo rey en lugar de su padre. 30 Y sus siervos lo pusieron en un carro, y trajéronlo muerto de Megiddo á Jerusalem, y sepultáronlo en su sepulcro. Entonces el pueblo de la tierra tomó á Joachâz hijo de Josías, y ungiéronle y pusiéronlo por rey en lugar de su padre.
31 Joacaz tenía veintitrés años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Hamutal y era hija de Jeremías de Libna. 31 De veintitrés años era Joachâz cuando comenzó á reinar, y reinó tres meses en Jerusalem. El nombre de su madre fué Amutal, hija de Jeremías de Libna.
32 Hizo lo malo ante los ojos del Señor, como sus antepasados. 32 Y él hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho.
33 El faraón Necao lo encadenó en Ribla, en la región de Hamat, y le impidió reinar en Jerusalén. También impuso al país un tributo de cien talentos de plata y un talento de oro. 33 Y echólo preso Faraón Nechâo en Ribla en la provincia de Hamath, reinando él en Jerusalem; é impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro.
34 Necao nombró rey a Eliaquim, hijo de Josías, en lugar de su padre, y le cambió el nombre a Joacim. Se llevó a Joacaz a Egipto, donde este murió. 34 Entonces Faraón Nechâo puso por rey á Eliacim hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y mudóle el nombre en el de Joacim; y tomó á Joachâz, y llevólo á Egipto, y murió allí.
35 Joacim pagó al faraón la plata y el oro. Para conseguirlos, cobró impuestos a los habitantes del país según los recursos de cada uno, como Necao le había ordenado. 35 Y Joacim pagó á Faraón la plata y el oro; mas hizo apreciar la tierra para dar el dinero conforme al mandamiento de Faraón, sacando la plata y oro del pueblo de la tierra, de cada uno según la estimación [de su hacienda], para dar á Faraón Nechâo.
36 Joacim tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. Su madre se llamaba Zebuda y era hija de Pedaías de Ruma. 36 De veinticinco años era Joacim cuando comenzó á Reinar, y once años reinó en Jerusalem. El nombre de su madre fué Zebuda hija de Pedaia, de Ruma.
37 Hizo lo malo ante los ojos del Señor, como sus antepasados. 37 E hizo lo malo en ojos de Jehová, conforme á todas las cosas que sus padres habían hecho.