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Romans · Scío de San Miguel New Testament (1797)

Romans 8 Scío de San Miguel New Testament (1797)

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Notes on this text (3)
Scío Scío de San Miguel New Testament (1797)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Pues ahora nada de condenación tienen los que están en Jesu-Christo; los quales no andan según la carne.
1 AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
2 Porque la Ley del espíritu de vida en Jesu-Christo, me librá de la ley del pecado, y de la muerte.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 Porque lo que era imposible á la Ley, en quanto era debilitada por la carne enviando Dios á su Hijo en semejanza de carne de pecado, aún del pecado condenó al pecado en la carne.
3 Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 Para que la justificación de la Ley se cumpliese en nosotros, que no andamos según la carne, sino según el espíritu.
4 Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme á la carne, mas conforme al espíritu.
5 Porque los que son según la carne, gustan de las cosas de la carne: mas los que son según el espíritu, perciben las cosas, que son del espíritu.
5 Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu.
6 Porque la prudencia de la carne, es muerte: mas la prudencia del espíritu, es vida y paz.
6 Porque la intención de la carne es muerte; mas la intención del espíritu, vida y paz:
7 Porque el saber de la carne es enemigo de Dios: puesto que no está sujeto á la Ley de Dios: ni tampoco puede.
7 Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede.
8 Mas los que viven según la carne no pueden agradar á Dios.
8 Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios.
9 Y vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu; si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Mas el que no tiene el Espíritu de Christo, éste tal no es de él.
9 Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de él.
10 Y si Christo está en vosotros: el cuerpo verdaderamente está muerto por el pecado, mas el espíritu vive por la justicia.
10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad está muerto á causa del pecado; mas el espíritu vive á causa de la justicia.
11 Y si el Espíritu de aquel, que resucitó á Jesús de entre los muertos, mora en vosotros: el que resucitó á Jesu-Christo de entre los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu, que mora en vosotros.
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
12 Por tanto, hermanos, somos deudores no á la carne, para que vivamos según la carne.
12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos conforme á la carne:
13 Porque si viviéreis según la carne, moriréis: mas si por el espíritu hiciéreis morir los hechos de la carne viviréis.
13 Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis.
14 Porque todos los que son movidos por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.
15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para estar otra vez con temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción de hijos, por el qual clamamos: Abba, Padre.
15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos, Abba, Padre.
16 Porque el mismo Espíritu dá testimonio á nuestro espíritu, que somos hijos de Dios.
16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
17 Y si hijos, también herederos: herederos verdaderamente de Dios, y coherederos de Christo: pero si padecemos con él, para que seamos también glorificados con él.
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente [con él], para que juntamente [con él] seamos glorificados.
18 Porque entiendo, que no son de comparar los trabajos de éste tiempo con la gloria venidera, que se manifestará en nosotros.
18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada.
19 Porque el gran deseo de la criatura espera la manifestación de los hijos de Dios.
19 Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios.
20 Porque la criatura está sujeta á la vanidad, no de su grado, sino por aquel, que la sometió con esperanza:
20 Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza,
21 Y porque la misma criatura será librada de la servidumbre de la corrupción á la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
21 Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos, que todas las criaturas gimen, y están de parto hasta ahora.
22 Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora.
23 Y no solo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu: aún nosotros gemimos dentro de nosotros, esperando la adopcion de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
23 Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, [es á saber], la redención de nuestro cuerpo.
24 Porque en la esperanza hemos sido hechos salvos. Pues la esperanza que se ve, no es esperanza: porque lo que uno ve, ¿cómo lo espera?
24 Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿á qué esperarlo?
25 Y si lo que no vemos, esperamos: por paciencia lo esperamos.
25 Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos.
26 Y asímismo el Espíritu ayuda también á nuestra flaqueza: porque no sabemos lo que habemos de pedir, como conviene: mas el mismo Espíritu pide por nosotros, con gemidos inexplicables.
26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.
27 Y el que escudriña los corazones, sabe lo que desea el Espíritu: porque él según Dios pide por los Santos.
27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á [la voluntad de] Dios, demanda por los santos.
28 Y sabemos también, que á los que aman á Dios, todas las cosas les contribuyen al bien, á aquellos, que según su decreto son llamados santos.
28 Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, [es á saber], á los que conforme al propósito son llamados.
29 Porque los que conoció en su presciencia, á estos también predestinó, para ser hechos conformes á la imágen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
29 Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;
30 Y á los que predestinó, á estos también llamó: y á los que llamó, á estos también justificó: y á los que justificó, á estos también glorificó.
30 Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó.
31 ¿Pues qué dirémos á éstas cosas? Si Dios es por nosotros, ¿quién será contra nosotros?
31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que aún á su propio Hijo no perdonó, sino que lo entregó por todos nosotros: ¿cómo no nos donó también con él todas las cosas?
32 El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién pondrá acusación contra los escogidos de Dios? Dios es el que justifica,
33 ¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién es el que condenará? Jesu-Christo es el que murió, antes el que también resucitó, el que está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Pues quién nos separará del amor de Christo? tribulación? ó angustia? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó persecución? ó espada?
35 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo?
36 (Así como está escrito: porque por tí somos entregados á la muerte cada día: somos reputados, como ovejas para el matadero).
36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero.
37 Mas en todas estas cosas vencemos por aquel, que nos amó.
37 Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo qual estoy cierto, que ni muerte, ni vida, ni Angeles, ni Principados, ni Virtudes, ni cosas presentes, ni venideras, ni fortaleza,
38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 Ni altura, ni profundidad, ni otra criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Jesu-Christo Señor nuestro.
39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Cross references (39)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 John 3:18–19; 2 Corinthians 5:17; Galatians 3:13; Romans 5:1; 1 Corinthians 1:30
  2. 2 Romans 6:14; 2 Corinthians 3:17; Romans 6:18; 2 Corinthians 3:6; Romans 8:10–11
  3. 3 Acts 13:39; Galatians 4:4–5; Hebrews 7:18–19; 2 Corinthians 5:21; Galatians 3:13
  4. 4 Galatians 5:16; Galatians 5:22–25; Colossians 1:22; Hebrews 12:23; Ephesians 5:26–27
  5. 5 1 Corinthians 2:14; Galatians 5:19–25; John 3:6; Colossians 3:1–3; Romans 8:6–7
  6. 6 Galatians 6:8; Romans 8:7; Romans 8:13; Romans 13:14; Romans 6:23
  7. 7 1 Corinthians 2:14; 1 John 2:15–16; James 4:4; Ephesians 4:18–19; Romans 7:22
  8. 8 John 3:5–6; Hebrews 11:5–6; Romans 8:9; Romans 7:5; Colossians 1:10
  9. 9 Galatians 4:6; 1 Corinthians 3:16; 2 Timothy 1:14; 1 Corinthians 6:19; John 14:17
  10. 10 Galatians 2:20; Ephesians 3:17; 2 Corinthians 5:21; Romans 8:11; 2 Corinthians 5:1–4
  11. 11 2 Corinthians 4:14; Romans 6:4–5; 2 Corinthians 4:11; Ephesians 1:19–20; Romans 8:9
  12. 12 Romans 6:2–15; 1 Corinthians 6:19–20; 1 Peter 4:2–3; Psalm 116:16
  13. 13 Galatians 6:8; 1 Peter 2:11; Colossians 3:5–8; 1 Corinthians 9:27; Titus 2:12
  14. 14 Galatians 5:18; John 1:12; Galatians 3:26; Galatians 5:16; Psalm 143:10
  15. 15 2 Timothy 1:7; Galatians 4:5–7; 1 Corinthians 2:12; Romans 8:16; Ephesians 1:5
  16. 16 1 John 4:13; 2 Corinthians 1:22; 2 Corinthians 5:5; Ephesians 1:13; Romans 8:26
  17. 17 Galatians 4:7; Galatians 3:29; Ephesians 3:6; 1 Peter 4:13; Revelation 21:7
  18. 18 2 Corinthians 4:17–18; 1 Peter 4:13; 1 Peter 1:5–7; Matthew 5:11–12; Acts 20:24
  19. 19 Malachi 3:17–18; Romans 8:23; 1 John 3:2; 2 Peter 3:11–13; Philippians 1:20
  20. 20 Genesis 3:17–19; Genesis 5:29; Romans 8:22; Jeremiah 12:4; Isaiah 24:5–6
  21. 21 Revelation 22:3–5; Acts 3:21; Revelation 21:1; 2 Peter 3:13; Romans 8:19
  22. 22 Jeremiah 12:4; Jeremiah 12:11; John 16:21; Romans 8:20; Colossians 1:23
  23. 23 Philippians 3:20–21; Hebrews 9:28; 2 Corinthians 5:2–5; Titus 2:13; Ephesians 1:14
  24. 24 Hebrews 11:1; 2 Corinthians 5:7; 2 Corinthians 4:18; 1 Peter 1:21; 1 Thessalonians 5:8
  25. 25 Romans 12:12; Hebrews 10:36; Psalm 27:14; Lamentations 3:25–26; James 5:7–11
  26. 26 Matthew 10:20; Ephesians 6:18; Galatians 4:6; John 14:16; Jude 20–21
  27. 27 Jeremiah 17:10; 1 John 5:14–15; Ephesians 2:18; Romans 8:34; Acts 1:24
  28. 28 1 Peter 5:10; James 1:12; Genesis 50:20; Romans 5:3–5; 1 Corinthians 2:9
  29. 29 Ephesians 1:4–5; Jeremiah 1:5; Ephesians 1:11; 2 Timothy 1:9; 1 Peter 1:20
  30. 30 Revelation 17:14; Romans 8:28; Ephesians 1:11; Romans 9:23–24; Ephesians 1:5
  31. 31 Psalm 118:6; Jeremiah 1:19; Psalm 56:11; 1 John 4:4; Isaiah 54:17
  32. 32 John 3:16; Romans 8:28; Psalm 84:11; 1 John 4:10; 2 Corinthians 5:21
  33. 33 Revelation 12:10–11; Isaiah 50:8–9; Isaiah 54:17; Romans 8:1; Luke 18:7
  34. 34 Hebrews 7:25; Romans 8:27; Hebrews 9:24; 1 Peter 3:22; Romans 8:1
  35. 35 John 10:28; Psalm 103:17; John 16:33; Romans 5:3–5; 2 Corinthians 4:17
  36. 36 Psalm 44:22; Isaiah 53:7; 1 Corinthians 15:30; 2 Corinthians 4:10–11; 1 Corinthians 4:9
  37. 37 1 Corinthians 15:57; 1 John 4:4; 2 Corinthians 2:14; 1 John 5:4–5; Revelation 21:7
  38. 38 John 10:28; Romans 14:8; 2 Timothy 1:12; 1 Peter 5:8–10; 1 Peter 3:22
  39. 39 John 10:28–30; Romans 8:35; Romans 5:8; Ephesians 3:18–19; 1 John 4:19

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 8:12 John Chrysostom, Homilies on Romans (Homily XIV)

    After showing how great the reward of a spiritual life is, and that it maketh Christ to dwell in us, and that it quickeneth our mortal bodies, and wingeth them to heaven, and rendereth the way of virtue easier, he next fitly introduces an exhortation to this purpose.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 11 (1889)

  2. Quotes verse 8:36 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    … by the prophet and by Paul, of whom the apostle, calling to mind the Scripture, says in the Epistle addressed to the Romans, "As it is written, for thy sake we are killed all the day long, we are counted as sheep for the slaughter." But here the expression "all the day long" is put for all this time during …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 8:34 Augustine of Hippo, Confessions (Book IX)

    They would perchance have been troubled, and have vomited it forth, and Thou wouldest hear them when they cried unto Thee; for by a true death in the flesh He died for us, who now maketh intercession for us with Thee.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  4. Quotes verse 8:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XVI)

    … when he saith, "There is therefore no condemnation now to them which are in Christ Jesus, who walk not after the flesh, but after the Spirit: for the law of the Spirit of life hath made me free from the law of sin and death."

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 8:17 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture III)

    Make ready then the vessel of thy soul, that thou mayest become a son of God, and an heir of God, and joint-heir with Christ; if, indeed, thou art preparing thyself that thou mayest receive; if thou art drawing nigh in faith that thou mayest be made faithful; if of set purpose thou art putting off the old man.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)