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Mark · Free Bible Version (Spanish)

Mark 12 Free Bible Version (Spanish)

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Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

VBL Free Bible Version (Spanish)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Entonces Jesús comenzó a hablarles usando relatos ilustrados. “Un hombre plantó una viña. Colocó un cerco a su alrededor, cavó un hueco para que hubiera un lagar y construyó una torre de vigilancia. Entonces se la alquiló a unos granjeros y se fue de viaje.
1 Y COMENZÓ á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, y se partió lejos.
2 “Cuando llegó el tiempo de la cosecha, envió a uno de sus siervos donde los granjeros a quienes había alquilado su viña, para que recolectaran las uvas de la viña.
2 Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña.
3 Pero ellos lo agarraron y lo golpearon, y lo enviaron de regreso sin nada.
3 Mas ellos, tomándole, le hirieron, y le enviaron vacío.
4 Entonces el propietario envió a otro siervo. Ellos lo golpearon en la cabeza y lo maltrataron.
4 Y volvió á enviarles otro siervo; mas apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado.
5 Entonces e propietario envió a otro siervo, y a este lo mataron. Luego el propietario envió a muchos otros siervos, y a unos los golpearon y a otros los mataron.
5 Y volvió á enviar otro, y á aquél mataron; y á otros muchos, hiriendo á unos y matando á otros.
6 Al final, el único que quedaba era el hijo a quien amaba, y lo envió, pensando: ‘ellos respetarán a mi hijo’.
6 Teniendo pues aún un hijo suyo amado, enviólo también á ellos el postrero, diciendo: Tendrán en reverencia á mi hijo.
7 Pero los granjeros pensaron para sí: ‘Aquí viene el heredero del propietario, ¡si lo matamos, podremos quedarnos con toda su herencia!’
7 Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra.
8 Así que lo tomaron y lo mataron, y lo lanzaron fuera de la viña.
8 Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña.
9 ¿Qué hará ahora el dueño de la viña? Vendrá y matará a esos granjeros, y entonces alquilará su viña a otros.
9 ¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá á estos labradores, y dará su viña á otros.
10 “¿No han leído la Escritura que dice ‘la piedra rechazada por los constructores se ha convertido en la piedra angular.
10 ¿Ni aun esta Escritura habéis leído: La piedra que desecharon los que edificaban, ésta es puesta por cabeza de esquina;
11 Esto viene del Señor, y desde nuestro punto de vista es maravilloso’?”
11 Por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
12 Los líderes judíos trataban de atraparlo porque se dieron cuenta de que la ilustración estaba dirigida a ellos, pero tenían miedo de la multitud. Así que lo dejaron solo y se fueron.
12 Y procuraban prenderle, porque entendían que decía á ellos aquella parábola; mas temían á la multitud; y dejándole, se fueron.
13 Luego le enviaron a unos fariseos y a otros que estaban a favor de Herodes para tratar de atraparlo en las cosas que decía.
13 Y envían á él algunos de los Fariseos y de los Herodianos, para que le sorprendiesen en [alguna] palabra.
14 Llegaron y dijeron: “Maestro, sabemos que eres una persona honesta y que no buscas aprobación, porque no te interesa el estatus o la posición. Por el contrario, enseñas el camino de Dios conforme a la verdad. Dinos entonces, ¿es correcto pagar o no el tributo al césar?
14 Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, sabemos que eres hombre de verdad, y [que] no te cuidas de nadie; porque no miras á la apariencia de hombres, antes con verdad enseñas el camino de Dios: ¿Es lícito dar tributo á César, ó no? ¿Daremos, ó no daremos?
15 ¿Deberíamos pagarlo, o deberíamos negarnos a hacerlo?” Pero Jesús, dándose cuenta de lo hipócritas que eran, les preguntó: “¿Por qué intentan atraparme en algo? Muéstrenme una moneda”.
15 Entonces él, como entendía la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis? Traedme la moneda para que la vea.
16 Ellos le dieron una moneda. “¿De quién es esta imagen y la inscripción en ella?” les preguntó Jesús. “Es del césar”, respondieron ellos.
16 Y ellos se la trajeron y les dice: ¿Cúya es esta imagen y esta inscripción? Y ellos le dijeron: De César.
17 “Entonces devuelvan al césar lo que le pertenece al césar, y a Dios lo que le pertenece a Dios”, les dijo Jesús. Y ellos estaban sorprendidos de su respuesta.
17 Y respondiendo Jesús, les dijo: Dad lo que es de César á César; y lo que es de Dios, á Dios. Y se maravillaron de ello.
18 Entonces los Saduceos, quienes no creen en la resurrección, vinieron también y le hicieron una pregunta:
18 Entonces vienen á él los Saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo:
19 “Maestro, Moisés nos enseñó que si un hombre muere y deja a su viuda sin hijos, entonces su hermano debe casarse con ella, y darle hijos por él.
19 Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y levante linaje á su hermano.
20 Digamos que había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos.
20 Fueron siete hermanos: y el primero tomó mujer, y muriendo, no dejó simiente;
21 El segundo se casó con la viuda, y murió, sin tener hijos. El tercero hizo lo mismo.
21 Y la tomó el segundo, y murió, y ni aquél tampoco dejó simiente; y el tercero, de la misma manera.
22 De hecho, los siete murieron sin tener hijos. Al final, la mujer también murió.
22 Y la tomaron los siete, y tampoco dejaron simiente: á la postre murió también la mujer.
23 En la resurrección, ¿cuál de todos será su esposo, siendo que ella fue esposa de los siete hermanos?”
23 En la resurrección, pues, cuando resucitaren, ¿de cuál de ellos será mujer? porque los siete la tuvieron por mujer.
24 Jesús les dijo: “Esto demuestra que ustedes están equivocados, y que no conocen las Escrituras o el poder de Dios.
24 Entonces respondiendo Jesús, les dice: ¿No erráis por eso, porque no sabéis las Escrituras, ni la potencia de Dios?
25 Cuando los muertos se levanten, no se casarán, y no se darán en casamiento. Serán como los ángeles que están en el cielo.
25 Porque cuando resucitarán de los muertos, ni se casarán, ni serán dados en casamiento, mas son como los ángeles que [están] en los cielos.
26 Pero respecto a la resurrección, ¿no han leído en los escritos de Moisés el relato de la zarza ardiente, donde Dios habló con Moisés y le dijo: ‘Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?’
26 Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo [soy] el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?
27 Él no es Dios de los muertos, sino de los vivos. ¡Ustedes están completamente equivocados!”
27 No es Dios de muertos, mas Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis.
28 Uno de los maestros religiosos vino y los escuchó discutiendo. Este reconoció que Jesús les había dado una buena respuesta. Así que le preguntó: “¿Cuál es el mandamiento más importante de todos?”
28 Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
29 Jesús respondió: “El primer mandamiento es: ‘Escucha, oh, Israel, el Señor nuestro Dios es uno.
29 Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu espíritu, con toda tu mente y con toda tu fuerza’.
30 Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento.
31 El segundo es: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo’. Ningún otro mandamiento es más importante que estos”.
31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
32 “Eso es correcto, Maestro”, respondió el hombre. “Es cierto lo que dices, que Dios es uno y no hay otro.
32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
33 Debemos amarlo con todo nuestro corazón, con todo nuestro entendimiento, y con toda nuestra fuerza, y debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Esto es mucho más importante que las ofrendas y los sacrificios”.
33 Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Jesús se dio cuenta de que el hombre había dado una respuesta pertinente, y dijo: “No estás lejos del reino de Dios”. Después de esto, nadie tuvo la valentía para hacerle más preguntas.
34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
35 Mientras Jesús enseñaba en el Templo, preguntó: “¿Por qué los maestros religiosos afirman que Cristo es el hijo de David?
35 Y respondiendo Jesús decía, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?
36 Pues el mismo David dijo, inspirado por el Espíritu Santo: ‘El Señor dijo a mi Señor: “Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies”’.
36 Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: Siéntate á mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies.
37 Pues, si David mismo lo llama Señor, ¿cómo puede él ser el hijo de David?” Y la gran multitud estaba oyendo con mucho deleite lo que Jesús decía.
37 Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde, pues, es su hijo? Y los [que eran] del común del pueblo le oían de buena gana.
38 Y Jesús seguía enseñándoles, diciendo: “¡Tengan cuidado con los maestros religiosos! A ellos les encanta caminar por ahí con batas largas, y que los saluden con respeto en las plazas.
38 Y les decía en su doctrina: Guardaos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas,
39 Les encanta tener los asientos más importantes en las sinagogas, y los mejores lugares en los banquetes.
39 Y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;
40 Engañan a las viudas y les quitan lo que poseen, y encubren el tipo de personas que son realmente, con oraciones extensas y llenas de palabrerías. Ellos recibirán una condenación severa en el juicio”.
40 Que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor juicio.
41 Jesús se sentó al otro lado de la alcancía de la tesorería del Templo, mientras veía a la gente echando las monedas. Muchos ricos que estaban allí daban mucho dinero, de manera extravagante.
41 Y estando sentado Jesús delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca: y muchos ricos echaban mucho.
42 Entonces una viuda pobre vino y echó solo dos monedas pequeñas.
42 Y como vino una viuda pobre, echó dos blancas, que son un maravedí.
43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: “Les digo la verdad: esa pobre viuda ha dado más que todos los demás juntos.
43 Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:
44 Todos ellos dieron lo que tenían de sus riquezas, pero ella dio de su pobreza lo que no tenía. Ella dio todo lo que tenía para vivir”.
44 Porque todos han echado de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su alimento.
Cross references (39)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Isaiah 5:1–4; Mark 13:34; Song of Songs 8:11–12; Mark 4:2; Psalm 80:8–16
  2. 2 John 15:1–8; Hebrews 1:1; Micah 7:1; Jeremiah 25:4–5; Jeremiah 44:4
  3. 3 2 Chronicles 36:16; Jeremiah 26:20–24; Hebrews 11:36–37; Nehemiah 9:26; 1 Thessalonians 2:15
  4. 5 Matthew 5:12; Mark 9:13; Luke 6:22–23; Jeremiah 7:25–28; Matthew 22:6
  5. 6 Hebrews 1:1–2; Matthew 3:17; John 1:34; Psalm 2:12; 1 John 5:11–12
  6. 7 John 11:47–50; Acts 5:28; Matthew 2:3–13; Isaiah 49:7; Psalm 2:2–3
  7. 8 Luke 20:15; Matthew 21:39; Matthew 21:33; Hebrews 13:11–13
  8. 9 Romans 10:20–11:12; Matthew 21:43; Luke 19:27; Romans 9:30–33; Jeremiah 17:3
  9. 10 Psalm 118:22–23; Luke 20:17–18; 1 Peter 2:7–8; Isaiah 28:16; Acts 4:11–12
  10. 11 Psalm 118:23; Habakkuk 1:5; Acts 2:32–36; Acts 3:12–16; Ephesians 3:8–11
  11. 12 Mark 11:18; Mark 11:32; John 7:30; John 7:25; John 7:44
  12. 13 Luke 20:20–26; Mark 3:6; Luke 11:54; Mark 8:15; Psalm 38:12
  13. 14 Galatians 1:10; 2 Corinthians 2:17; 2 Corinthians 5:11; 2 Corinthians 2:2; 2 Corinthians 5:16
  14. 15 Revelation 2:23; Ezekiel 17:2; Matthew 22:18; Acts 5:9; Hebrews 4:13
  15. 16 Luke 20:24–26; Matthew 22:19–22; Revelation 3:12; 2 Timothy 2:19
  16. 17 Romans 13:7; 2 Corinthians 5:14–15; 1 Corinthians 14:24–25; 1 Peter 2:17; Acts 4:19–20
  17. 18 Matthew 22:23–33; Acts 4:1–2; 2 Timothy 2:18; Acts 23:6–9; Luke 20:27–40
  18. 19 Deuteronomy 25:5–10; Ruth 1:11–13; Genesis 38:8; Ruth 4:5
  19. 20 Matthew 22:25–28; Luke 20:29–33
  20. 24 2 Timothy 3:15–17; John 20:9; Matthew 22:29; Ephesians 1:19; Isaiah 25:8
  21. 25 Luke 20:35–36; Matthew 22:30; 1 John 3:2; Hebrews 12:22–23; 1 Corinthians 15:42–54
  22. 26 Exodus 3:2–6; Luke 20:37; Genesis 17:7–8; Genesis 33:20; Exodus 3:16
  23. 27 Romans 14:9; Mark 12:24; Romans 4:17; Hebrews 11:13–16; Hebrews 3:10
  24. 28 Matthew 22:34–40; Luke 10:25–28; Luke 20:39; Matthew 19:18; Matthew 5:19
  25. 29 Luke 10:27; Deuteronomy 6:4; Galatians 3:20; Romans 3:30; Jude 25
  26. 30 Deuteronomy 6:5
  27. 31 Romans 13:8–9; Matthew 22:39; Leviticus 19:18; Luke 10:27; 1 Corinthians 13:4–8
  28. 32 Deuteronomy 4:39; Isaiah 46:9; Deuteronomy 4:35; Isaiah 45:5–6; Isaiah 45:18
  29. 33 Micah 6:6–8; Hosea 6:6; Matthew 9:13; 1 Samuel 15:22; Matthew 12:7
  30. 34 Colossians 4:6; Luke 20:40; Matthew 22:46; Titus 1:9–11; Matthew 12:20
  31. 35 Luke 20:41–44; Matthew 22:41–45; Matthew 26:55; Luke 19:47; Matthew 9:27
  32. 36 Psalm 110:1; Matthew 22:43–45; Hebrews 1:13; Hebrews 10:12–13; 1 Corinthians 15:25
  33. 37 Romans 1:3–4; Luke 21:38; Matthew 11:25; Romans 9:5; James 2:5
  34. 38 Luke 20:45–47; Matthew 23:1–7; Luke 11:43; Matthew 6:5; Mark 4:2
  35. 39 James 2:2–3
  36. 40 Luke 20:47; Matthew 23:33; Matthew 23:13; Matthew 6:7; Ezekiel 22:25
  37. 41 Luke 21:1–4; 2 Kings 12:9; John 8:20; Matthew 27:6
  38. 43 2 Corinthians 9:6–8; 2 Corinthians 8:2; Acts 11:29; 2 Corinthians 8:12; Matthew 10:42
  39. 44 2 Corinthians 8:2–3; 1 John 3:17; Luke 21:2–4; Ezra 2:68–69; Mark 14:8

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Quotes verse 12:30 Justin Martyr, First Apology (Chapters XIII–XVI)

    … evil." And that we ought to worship God alone, He thus persuaded us: "The greatest commandment is, Thou shalt worship the Lord thy God, and Him only shall thou serve, with all thy heart, and with all thy strength, the Lord God that made thee." And when a certain man came to Him and said, "Good Master," He answered and …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Quotes verse 12:30 Augustine of Hippo, Confessions (Book XII, Chapters XXIV–XXVII)

    Let us not, then, "be puffed up for one against the other," above that which is written; let us love the Lord our God with all our heart, with all our soul, and with all our mind, and our neighbour as ourself. As to which two precepts of charity, unless we believe that Moses meant whatever in these books he …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  3. Quotes verse 12:34 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXI)

    "For when Jesus," he saith, "saw that he answered discreetly, He said unto him, Thou art not far from the kingdom of God." They are not contradicting each other, but indeed fully agreeing.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Quotes verse 12:39 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLI)

    And so the Lord in reference to their pride said immediately, "Beware of the Scribes which love the chief seats in the synagogues, and the first rooms at feasts." Not because they hold them, but because they love them.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  5. Quotes verse 12:7 Augustine of Hippo, Expositions on the Psalms (Psalm XXXVIII)

    "Come, let us kill Him, and the inheritance shall be ours." Fools!

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 8 (1888)