Saltar al texto

Isaías · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Isaías 51 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Read in English
Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0
ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 ¡Escúchenme todos los que aman la justicia y buscan al Señor! Tengan en cuenta la cantera de que fueron sacados, la roca de donde fueron labrados.
1 OIDME, los que seguís justicia, los que buscáis á Jehová: mirad á la piedra de donde fuisteis cortados, y á la caverna de la fosa de donde fuisteis arrancados.
2 Sí, piensen en sus antepasados Abraham y Sara, de los cuales provienen. Se angustian por ser tan pocos y tan pequeños, pero Abraham era solamente uno cuando yo lo llamé. Pero cuando yo lo bendije, se convirtió en una gran nación.
2 Mirad á Abraham vuestro padre, y á Sara que os parió; porque solo lo llamé, y bendíjelo, y multipliquélo.
3 De igual modo, el Señor bendecirá nuevamente a Israel y hará florecer sus desiertos, sus páramos serán tan hermosos como el huerto de Edén. Allí reinarán el gozo y la alegría, la acción de gracias y los hermosos cánticos.
3 Ciertamente consolará Jehová á Sión: consolará todas sus soledades, y tornará su desierto como paraíso, y su soledad como huerto de Jehová: hallarse ha en ella alegría y gozo, alabanza y voz de cantar.
4 ¡Escúchame, pueblo mío; escucha, oh Israel, porque yo haré que el bien triunfe!
4 Estad atentos á mí, pueblo mío, y oidme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi juicio descubriré para luz de pueblos.
5 Mi justicia vendrá pronto, mi salvación está en camino. Yo gobernaré a las naciones, ellas me esperarán y anhelarán mi venida.
5 Cercana está mi justicia, salido ha mi salud, y mis brazos juzgarán á los pueblos: á mí esperarán las islas, y en mi brazo pondrán su esperanza.
6 Mira al alto cielo, y fíjate en la tierra abajo, porque el cielo se desvanecerá como humo, la tierra se gastará como vestidura, y el pueblo de la tierra morirá como moscas. Pero mi salvación y mi justicia permanecerán para siempre.
6 Alzad á los cielos vuestros ojos, y mirad abajo á la tierra: porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores: mas mi salud será para siempre, mi justicia no perecerá.
7 ¡Escúchenme, los que disciernen entre el bien y el mal y en su corazón aman mis leyes: no teman a las mofas ni calumnias del populacho!
7 Oidme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus denuestos.
8 Porque la polilla los consumirá como a vestiduras, el gusano se los comerá como a lana, pero mi justicia y misericordia serán para siempre, y mi salvación para toda su descendencia.
8 Porque como á vestidura los comerá polilla, como á lana los comerá gusano; mas mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salud por siglos de siglos.
9 ¡Despierta, oh Señor! ¡Levántate y vístete con tu manto de fortaleza! ¡Álzate como antaño, cuando destruiste a los egipcios!
9 Despiértate, despiértate, vístete de fortaleza, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó á Rahab, [y] el que hirió al dragón?
10 ¿No eres acaso hoy el mismo, el potente Dios que secó el mar, por el medio del cual abrió senda para sus liberados?
10 ¿No eres tú el que secó la mar, las aguas del grande abismo; el que al profundo de la mar tornó en camino, para que pasasen los redimidos?
11 Llegará el día cuando todos los redimidos de Dios regresarán a su patria. Volverán a Jerusalén con cánticos y llenos de gozo y de alegría sin fin; y el dolor y el luto habrán acabado para siempre.
11 Cierto, tornarán los redimidos de Jehová, volverán á Sión cantando, y gozo perpetuo será sobre sus cabezas: poseerán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.
12 Yo, sí, yo soy el que te conforta y te da todo este gozo. Así pues, ¿por qué temer a los simples mortales que cual la hierba se marchitan y desaparecen?
12 Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, del hijo del hombre, que por heno será contado?
13 Y sin embargo, te has olvidado de tu Creador, del que extendió los cielos e hizo la tierra. No le teman al que con furia quiere destruirlos. Ante mí, su furia desparece de inmediato.
13 Y haste ya olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir: mas ¿en dónde está el furor del que aflige?
14 Pronto, muy pronto ustedes los esclavos serán liberados. Las prisiones, el hambre y la muerte no son su destino.
14 El preso se da prisa para ser suelto, por no morir en la mazmorra, ni que le falte su pan.
15 Porque yo soy el Señor Dios de ustedes, el Señor Todopoderoso, que para ustedes abrió senda seca a través del mar, entre las ondas rugientes.
15 Empero yo Jehová, que parto la mar, y suenan sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos.
16 Y yo he puesto en sus labios mis palabras y les he dado seguro refugio dentro de mi mano. Yo puse las estrellas en su sitio y modelé toda la tierra. Yo soy quien dice a Israel: «Tú eres mío».
16 Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, para que plantase los cielos y fundase la tierra, y que dijese á Sión: Pueblo mío eres tú.
17 ¡Despierta, despierta, Jerusalén! Ya sufriste demasiado la furia del Señor. ¡Has sufrido tanto que ya ni puedes levantarte!
17 Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalem, que bebiste de la mano de Jehová el cáliz de su furor; las heces del cáliz de aturdimiento bebiste, y chupaste.
18 Ni uno de tus hijos quedó con vida para ayudarte ni indicarte qué debes hacer.
18 De todos los hijos que parió, no hay quien la gobierne; ni quien la tome por su mano de todos los hijos que crió.
19 Estos dos males te han tocado en suerte: desolación y destrucción. Sí, hambre y espada. ¿Y quién ha quedado para compadecerte? ¿Quién ha quedado para consolarte?
19 Estas dos cosas te han acaecido; ¿quién se dolerá de ti? asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada. ¿Quién te consolará?
20 Porque tus hijos, sin fuerzas, están tirados por las calles, indefensos como venados atrapados en la red. Contra ti ha derramado el Señor su furia y reprensión.
20 Tus hijos desmayaron, estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos, como buey montaraz en la red, llenos del furor de Jehová, de la ira del Dios tuyo.
21 Pero escuchen esto, ustedes habitantes de Jerusalén que viven tambaleándose de dolor y aflicción, esto dice el Señor,
21 Oye pues ahora esto, miserable, ebria, y no de vino:
22 el Señor su Dios, el mismo que defiende a su pueblo: ¡Ya no volveré a tratarlos con ira, ni a castigarlos con severidad! ¡Todo eso se ha terminado!
22 Así dijo tu Señor Jehová, y tu Dios, el cual pleitea por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, la hez del cáliz de mi furor; nunca más lo beberás:
23 Sí, en cambio, castigaré con la misma severidad a quienes los atormentaron a ustedes y los pisotearon, y pasaron marchando sobre sus espaldas.
23 Y ponerlo he en mano de tus angustiadores, que dijeron á tu alma: Encórvate, y pasaremos. Y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino, á los que pasan.
Referencias cruzadas (23)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Isaías 51:7; Salmo 94:15; Salmo 105:3–4; Hebreos 12:14; Romanos 9:30–32
  2. 2 Ezequiel 33:24; Romanos 4:1–5; Gálatas 3:9–14; Hebreos 11:8–12; Génesis 24:1
  3. 3 Isaías 49:13; Isaías 52:9; Joel 2:3; Génesis 13:10; Jeremías 31:25
  4. 4 1 Pedro 2:9; 1 Corintios 9:21; Isaías 2:3; Isaías 49:6; Isaías 42:6
  5. 5 Romanos 10:17–18; Isaías 46:13; Isaías 60:9; Isaías 42:4; Romanos 10:6–10
  6. 6 Mateo 24:35; Salmo 102:25–26; Hebreos 1:10–12; Isaías 34:4; Apocalipsis 6:12–14
  7. 7 Mateo 5:11; Ezequiel 2:6; Salmo 37:31; 1 Pedro 4:14; Hechos 5:41
  8. 8 Isaías 51:6; Isaías 50:9; Isaías 66:24; Oseas 5:12; Lucas 1:50
  9. 9 Salmo 74:13–14; Isaías 52:1; Salmo 89:10; Isaías 27:1; Isaías 30:7
  10. 10 Isaías 43:16; Isaías 63:11–12; Isaías 50:2; Éxodo 15:13; Éxodo 14:21–22
  11. 11 Isaías 25:8; Apocalipsis 21:4; Apocalipsis 7:17; Isaías 35:10; 2 Tesalonicenses 2:16
  12. 12 Salmo 118:6; Isaías 2:22; 1 Pedro 1:24; Juan 14:26–27; Juan 14:18
  13. 13 Isaías 40:22; Isaías 45:12; Isaías 17:10; Salmo 104:2; Daniel 3:19
  14. 14 Isaías 48:20; Zacarías 9:11; Isaías 52:2; Hechos 12:7–8; Isaías 49:10
  15. 15 Jeremías 31:35; Isaías 54:5; Amós 9:5–6; Salmo 74:13; Isaías 47:4
  16. 16 Isaías 59:21; Isaías 49:2; Juan 17:8; Deuteronomio 18:18; Jeremías 31:33
  17. 17 Isaías 52:1; Apocalipsis 14:10; 1 Corintios 15:34; Isaías 51:9; Salmo 60:3
  18. 18 Isaías 49:21; Salmo 88:18; Isaías 45:1; Salmo 142:4; Mateo 15:14
  19. 19 Isaías 47:9; Amós 7:2; Isaías 22:4; Lamentaciones 1:9; Job 2:11
  20. 20 Apocalipsis 16:9–11; Lamentaciones 2:11–12; Lamentaciones 1:15; Isaías 51:17; Lamentaciones 5:13
  21. 21 Isaías 51:17; Isaías 29:9; Isaías 54:11
  22. 22 Proverbios 22:23; Isaías 62:8; Isaías 51:17; Jeremías 50:34; Isaías 49:25
  23. 23 Josué 10:24; Zacarías 12:2; Apocalipsis 17:18; Apocalipsis 13:16–17; Proverbios 21:18

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 51:6 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book IV, Preface)

    But my salvation shall be for ever, and my righteousness shall not pass away." Chapter IV.--Answer to another objection, showing that the destruction of Jerusalem, which was the city of the great King, diminished nothing from the supreme majesty and power of God, for that this destruction was put in execution by the most wise counsel of the same God.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  2. Cita 51:8 Augustine of Hippo, The City of God (Book XXI, Chapters 9–10)

    For it is written they say, "As the moth consumes the garment, and the worm the wood, so does grief consume the heart of a man." But they who make no doubt that in that future punishment both body and soul shall suffer, affirm that the body shall be burned with fire, while the soul shall be, as it were, …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  3. Cita 51:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XI)

    This accordingly the prophet also was intimating, when he said, "Look unto the hard rock, whence ye are hewn, and to the hole of the pit, whence ye are digged: look unto Abraham your father, and unto Sarah that bare you." Now of this prophecy, you see, he reminds them, showing that if at the beginning he made him a …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  4. Cita 51:1 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIII)

    And they say, Look into the solid rock which ye have hewn.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 51:1 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XIV)

    Moreover we took note of the spot, when we quoted the words, Look unto the rock, which ye have hewn.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)