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Salmos · Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

Salmo 18 Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008

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Sobre ONBV
  • Protestante
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico (no verificado)
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2008
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

Notas sobre este texto (1)
ONBV Biblica® Open Nueva Biblia Viva 2008
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Al director musical. De David, siervo del Señor. David dedicó al Señor la letra de esta canción cuando el Señor lo libró de Saúl y de todos sus enemigos. Dijo así: Señor, ¡cuánto te amo! Porque eres mi fuerza.
1 Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía.
2 El Señor es mi fortaleza, mi roca y mi salvación; mi Dios es la roca en la que me refugio. Él es mi escudo, el poder que me salva.
2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
3 Basta que clame a él para ser librado de todos mis enemigos: ¡Alabado sea el Señor!
3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.
4 La muerte me envolvió con sus lazos; y torrentes de maldad se lanzaron poderosos contra mí.
4 Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
5 El sepulcro me enredó en sus lazos; la misma muerte me clavó su mirada. Atrapado e indefenso, luchaba yo contra las cuerdas que me arrastraban hacia la muerte.
5 Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte.
6 En mi angustia clamé al Señor pidiendo ayuda. Y él me escuchó desde su templo; mi clamor llegó a sus oídos.
6 En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
7 Entonces la tierra tembló y se estremeció, y los cimientos de las montañas se sacudieron y temblaron. ¡Cómo se estremecieron cuando ardió su ira!
7 Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.
8 Humo le salió de la nariz. Espantosas llamas salieron de su boca; lanzaba carbones encendidos.
8 Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos.
9 Él abrió los cielos y descendió; bajo sus pies había densas tinieblas.
9 Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies.
10 Cabalgando en querubines surcó los cielos sobre las alas del viento.
10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.
11 Se envolvió en oscuridad; y ocultó su avance con espesas nubes oscuras.
11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
12 Súbitamente, el esplendor de su presencia rompió de entre las nubes con carbones encendidos y con una granizada.
12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.
13 El Señor tronó en los cielos; el Dios que está sobre todos los dioses ha hablado: ¡Qué de granizo! ¡Qué de fuego!
13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego.
14 Lanzó las tremendas flechas de sus rayos y derrotó a todos mis enemigos. ¡Miren cómo huyen!
14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó.
15 A causa de tu represión, Señor, las cuencas del mar quedaron a la vista. Sonó tu aliento como trompeta, y las profundidades quedaron desnudas.
15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz.
16 Desde lo alto extendió su mano, me tomó y me sacó del mar profundo. Me rescató de las aguas profundas.
16 Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas.
17 Me liberó de mi recio enemigo, de los que me odiaban; a mí, que estaba indefenso en manos de ellos.
17 Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.
18 El día de mi mayor debilidad, me atacaron; pero el Señor me sostuvo.
18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo.
19 Me llevó a un sitio seguro, porque en mí se deleita.
19 Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí.
20 El Señor me recompensó porque hice lo recto y fui puro,
20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto.
21 porque yo he cumplido sus mandatos y no he pecado dejando de seguirlo.
21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios.
22 Mantuve celosamente todas sus leyes; no rechacé ni una sola.
22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos.
23 Hice cuanto pude por guardarlas todas, y me abstuve de hacer el mal.
23 Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.
24 El Señor me ha recompensado con sus bendiciones conforme a la limpieza de mis manos.
24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
25 Señor, ¡qué fiel eres con los fieles! ¡Que intachable eres con los intachables!
25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.
26 Con los puros eres puro, pero hostil con el malvado.
26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.
27 Libras a los humildes y condenas a los orgullosos y altivos.
27 Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos.
28 Has encendido mi lámpara. Has convertido mis tinieblas en luz.
28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
29 Ahora con tu fuerza puedo escalar cualquier muro, atacar cualquier ejército.
29 Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros.
30 ¡Qué grandioso es él! ¡Cuán perfecto en todo! Todas sus promesas se cumplen. Es escudo para todo aquel que tras él se refugia.
30 Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan.
31 Porque, ¿quién es Dios sino nuestro Señor? ¿Quién es la roca sino nuestro Dios?
31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
32 Él me llena de fortaleza y me protege por dondequiera que voy.
32 Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino;
33 Hace mis pies tan seguros como los de la cabra montés en las laderas. Me lleva a salvo por los riscos.
33 Quien pone mis pies como [pies] de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas;
34 Me prepara para la batalla y me da fuerza para tensar un arco de bronce.
34 Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
35 Me has dado tu salvación como escudo. Tu mano derecha, Señor, me sostiene; tu bondad me ha engrandecido.
35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado.
36 Has hecho amplias gradas bajo mis pies para que no resbale.
36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas.
37 Perseguí a mis enemigos, los alcancé, y no me volví hasta vencerlos a todos.
37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos.
38 Los aplasté. Ya no pudieron levantarse. Les puse el pie sobre el cuello.
38 Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies.
39 Porque tú me has armado con fuerte armadura para la batalla. Mis enemigos tiemblan ante mí y caen derrotados a mis pies.
39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí.
40 Los hiciste volverse y huir; destruí a cuantos me odiaban.
40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían.
41 Gritaron pidiendo ayuda, pero nadie se atrevió a rescatarlos; clamaron al Señor, pero él se negó a responderles.
41 Clamaron, y no hubo quien salvase: [aun] á Jehová, mas no los oyó.
42 De modo que los hice polvo y los lancé al viento. Los arrojé como basura del piso.
42 Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles.
43 Me diste la victoria en toda batalla. Vinieron las naciones y me sirvieron. Hasta los que yo no conocía vinieron a postrarse ante mí.
43 Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.
44 Extranjeros que nunca me han visto se someten al instante.
44 Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron;
45 Temblorosos de miedo salen de sus fortalezas.
45 Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos.
46 ¡Dios vive! Alaben al que es mi gran roca. ¡Exaltado sea Dios mi Salvador!
46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud:
47 Es el Dios que castiga a quienes me dañan y somete a las naciones ante mí.
47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí.
48 Él me rescata de mis enemigos. Me exalta sobre ellos. Me guarda de tan poderosos adversarios.
48 Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento.
49 Por eso, Señor, te alabaré entre las naciones.
49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre.
50 Muchas veces me has librado milagrosamente, a mí, el rey que has elegido. Has sido amoroso y bueno para conmigo y lo serás para con mis descendientes.
50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.
Referencias cruzadas (50)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 2 Samuel 22:1–51; Colosenses 1:11; 1 Juan 4:19; Isaías 12:1–6; Filipenses 4:13
  2. 2 Salmo 144:2; Salmo 62:7; Proverbios 18:10; Salmo 19:14; Salmo 91:2
  3. 3 Salmo 91:15; Lucas 1:71; Romanos 8:31–39; Salmo 62:8; 2 Samuel 22:4
  4. 4 Salmo 116:3; 2 Corintios 1:9; Mateo 27:24–25; Marcos 14:33–34; Salmo 22:12–13
  5. 5 Salmo 86:13; Salmo 88:15–17; Salmo 88:3–8; Hechos 2:24; Eclesiastés 9:12
  6. 6 Salmo 50:15; 2 Samuel 22:7; Salmo 34:15; Salmo 130:1–2; Salmo 120:1
  7. 7 Hechos 4:31; Salmo 68:7–8; Ezequiel 38:19–20; Jeremías 4:24; Hechos 16:25–26
  8. 8 Salmo 21:9; Salmo 11:6; Nahúm 1:5–6; Levítico 10:2; Salmo 144:5–6
  9. 9 Salmo 144:5–15; Deuteronomio 33:26; 2 Pedro 3:10; 2 Samuel 22:10; Deuteronomio 5:22–23
  10. 10 Salmo 104:3; 2 Samuel 22:11–12; Salmo 99:1; Ezequiel 10:20–22; Salmo 80:1
  11. 11 Deuteronomio 4:11; Salmo 97:2; Joel 2:2; Salmo 81:7; Salmo 91:1
  12. 12 Josué 10:11; Apocalipsis 16:21; Mateo 17:5; Éxodo 9:23–24; Mateo 17:2
  13. 13 Salmo 104:7; 1 Samuel 7:10; Salmo 140:10; Salmo 29:3–4; Apocalipsis 8:5
  14. 14 Salmo 144:6; Habacuc 3:11; Números 24:8; Job 6:4; Josué 10:10
  15. 15 Salmo 106:9; Éxodo 15:8; Job 4:9; Salmo 76:6; Miqueas 6:2
  16. 16 2 Samuel 22:17; Salmo 144:7; Salmo 57:3; Jonás 2:5–6; Salmo 18:43
  17. 17 Hebreos 2:14–15; Job 16:9; Salmo 35:10; Salmo 142:6; Salmo 69:4–14
  18. 18 Abdías 10–14; Salmo 46:11; Jeremías 18:17; Deuteronomio 32:35; Salmo 59:16
  19. 19 Salmo 118:5; Salmo 31:8; Salmo 18:36; Job 36:16; Salmo 40:2
  20. 20 Salmo 24:4; Mateo 6:4; 1 Corintios 3:8; Salmo 58:11; Job 22:30
  21. 21 Salmo 119:102; Salmo 26:1; Hechos 24:16; Salmo 17:4; 1 Juan 2:19
  22. 22 Salmo 119:13; Salmo 119:112; Salmo 119:30; Salmo 119:117; Salmo 119:128
  23. 23 Mateo 18:8–9; Mateo 5:29–30; Salmo 37:27; 1 Crónicas 29:17; 1 Samuel 26:23
  24. 24 Mateo 10:41–42; Rut 2:12; 1 Samuel 26:23; Hebreos 6:16; 2 Tesalonicenses 1:6–7
  25. 25 Mateo 5:7; Salmo 62:12; Mateo 18:33–35; 1 Reyes 8:32; Nehemías 9:17
  26. 26 Proverbios 3:34; Levítico 26:23–24; Santiago 2:13; Levítico 26:27–28; Salmo 109:17–19
  27. 27 Isaías 66:2; Isaías 57:15; Santiago 2:5; 2 Samuel 22:28; Salmo 101:5
  28. 28 2 Samuel 22:29; Job 29:3; Isaías 42:16; Mateo 4:16; Lucas 1:79
  29. 29 2 Samuel 22:30; Efesios 6:10–13; 2 Corintios 12:9–10; Apocalipsis 3:21; Colosenses 2:15
  30. 30 Deuteronomio 32:4; Proverbios 30:5; 2 Samuel 22:31; Salmo 84:11–12; Salmo 12:6
  31. 31 Deuteronomio 32:31; Salmo 86:8; Isaías 45:5; 2 Samuel 22:32; Deuteronomio 32:39
  32. 32 Isaías 45:5; 2 Corintios 3:5; 2 Samuel 22:33; Salmo 28:7; Salmo 91:2
  33. 33 Habacuc 3:19; Deuteronomio 32:13; Deuteronomio 33:29; 2 Samuel 2:18; 2 Samuel 22:14
  34. 34 Salmo 144:1; Salmo 46:9; Isaías 45:1; Isaías 28:6; 2 Samuel 22:36
  35. 35 2 Samuel 22:36; Santiago 3:17–18; Salmo 28:7; Gálatas 5:22–23; 2 Corintios 10:1
  36. 36 Proverbios 4:12; 2 Samuel 22:37; Job 36:16; Salmo 4:1; Lucas 12:50
  37. 37 Isaías 53:10–12; Salmo 44:5; Salmo 37:20; Salmo 9:3; Isaías 63:1–6
  38. 38 Salmo 36:12; 2 Samuel 10:1–19; 2 Samuel 5:1–25; 2 Samuel 21:15–22; 2 Samuel 18:7–8
  39. 39 2 Samuel 22:40–41; Salmo 18:32; 1 Corintios 15:25–28; Isaías 45:14; Efesios 1:22
  40. 40 Salmo 21:12; Salmo 94:23
  41. 41 Proverbios 1:28; Job 27:9; Isaías 1:15; Salmo 50:22; Job 35:12–13
  42. 42 Isaías 10:6; Isaías 41:15–16; Zacarías 10:5; 2 Reyes 13:7; Isaías 41:2
  43. 43 Isaías 55:5; 2 Samuel 3:1; Isaías 52:15; 1 Pedro 2:10; 2 Samuel 19:9
  44. 44 Salmo 66:3; Salmo 81:15; 2 Samuel 22:44–46; Deuteronomio 33:29; Salmo 68:30
  45. 45 Miqueas 7:17; Santiago 1:11; Apocalipsis 6:16; Isaías 24:4
  46. 46 2 Samuel 22:47; Salmo 18:2; Salmo 57:5; Apocalipsis 1:18; Juan 14:19
  47. 47 Salmo 47:3; Romanos 12:19; Salmo 144:2; Nahúm 1:2; 2 Samuel 22:48
  48. 48 Salmo 140:11; Salmo 86:14; Salmo 140:4; Salmo 140:1; Salmo 59:1–2
  49. 49 Romanos 15:9; 2 Samuel 22:50–51; Salmo 138:4; Salmo 108:1; Salmo 30:12
  50. 50 Salmo 144:10; Salmo 132:10; 2 Samuel 7:13; Salmo 89:3–4; Romanos 11:29

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Cita 18:28 Augustine of Hippo, Confessions (Book IV, Chapters XIII–XV)

    "For Thou wilt light my candle; the Lord my God will enlighten my darkness; and "of His fulness have all we received," for "that was the true Light which lighted every man that cometh into the world;" for in Thee there is "no variableness, neither shadow of turning."

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)

  2. Cita 18:11 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LVI)

    … a dark cloud;--as on Mount Sinai; for "Moses," it is said, "entered into the cloud, and into the thick darkness; and as a vapor, so went up the smoke;" and the prophet said, when speaking of His threatening, "Dark water in clouds of the air;" --so here, because it was His desire not to alarm, but to teach, it is …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  3. Cita 18:9 Cyril of Jerusalem, Catechetical Lectures (Lecture XII)

    Another also of the Prophets said, He bowed the heavens also, and came down; and darkness was under His feet.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  4. Cita 18:11 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Second Theological Oration)

    Therefore this darkness of the body has been placed between us and God, like the cloud of old between the Egyptians and the Hebrews; and this is perhaps what is meant by "He made darkness His secret place," namely our dulness, through which few can see even a little.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)

  5. Cita 18:28 Augustine of Hippo, Confessions (Book XIII, Chapters VI–XI)

    … discovered their own darkness, dost Thou sufficiently disclose how noble Thou hast made the rational creature; to which nought which is inferior to Thee will suffice to yield a happy rest, and so not even herself. For Thou, O our God, shalt enlighten our darkness; from Thee are derived our garments of light, and then shall our darkness be as …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 1 (1886)