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Juan · Versión Biblia Libre

Juan 11 Versión Biblia Libre

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Sobre VBL
  • Traductor individual
  • AT: Texto masorético (hebreo) (no verificado)
  • NT: Texto crítico
  • Protestante (66 libros)
  • Dinámica (idea por idea)
  • 2020
  • CC BY-SA 4.0

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), leído por Joyfull · Sobre las grabaciones

VBL Versión Biblia Libre
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Un hombre llamado Lázaro estaba enfermo. Él vivía en Betania con sus hermanas María y Marta.
1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lázaro, de Bethania, la aldea de María y de Marta su hermana.
2 María fue la que ungió al Señor con perfume y secó sus pies con su cabello. El que estaba enfermo era su hermano Lázaro.
2 (Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.)
3 Entonces las hermanas enviaron un mensaje a Jesús: “Señor, tu amigo está enfermo”.
3 Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que amas está enfermo.
4 Cuando Jesús escuchó la noticia dijo: “El resultado final de esta enfermedad no será la muerte. A través de esto, será revelada la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios sea glorificado”.
4 Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
5 Aunque Jesús amaba a Marta, María y Lázaro,
5 Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro.
6 y aunque había escuchado que Lázaro estaba enfermo, se quedó en el lugar donde estaba durante dos días más.
6 Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar donde estaba.
7 Entonces le dijo a los discípulos: “Regresemos a Judea”.
7 Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez.
8 Los discípulos respondieron: “Maestro, hace apenas unos días los judíos estaban tratando de apedrearte. ¿Realmente quieres regresar allá ahora?”
8 Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?
9 “¿Acaso no tiene doce horas el día?” respondió Jesús.
9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo.
10 “Si la gente camina durante el día, no se tropieza porque puede ver hacia dónde va, gracias a la luz de este mundo. Pero si camina por la noche, se tropieza porque no hay luz”.
10 Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él.
11 Después de decirles esto, les dijo: “Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, ¡pero yo voy para despertarlo!”
11 Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á despertarle del sueño.
12 Los discípulos dijeron: “Señor, si está durmiendo, se pondrá mejor”.
12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará.
13 Jesús se había estado refiriendo a la muerte de Lázaro, pero los discípulos pensaban que él se refería realmente al acto de dormir.
13 Mas [esto] decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
14 Así que Jesús les dijo claramente: “Lázaro está muerto.
14 Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto;
15 Me alegro por ustedes de que yo no estaba allí, porque ahora ustedes podrán creer en mí. Vayamos y veámoslo”.
15 Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: mas vamos á él.
16 Tomás, el gemelo, dijo a sus condiscípulos: “Vayamos también para que muramos con él”.
16 Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.
17 Cuando Jesús llegó, se enteró de que Lázaro había estado en la tumba por cuatro días.
17 Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el sepulcro.
18 Betania estaba apenas a dos millas de Jerusalén,
18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios;
19 y muchos judíos habían venido a consolar a María y Marta ante la pérdida de su hermano.
19 Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas de su hermano.
20 Cuando Marta supo que Jesús venía, salió a su encuentro, pero María se quedó en casa.
20 Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas María se estuvo en casa.
21 Marta le dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
21 Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no fuera muerto;
22 Pero estoy segura de que incluso ahora Dios te concederá cualquier cosa que le pidas”.
22 Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios.
23 Jesús le dijo: “Tu hermano se levantará de nuevo”.
23 Dícele Jesús: Resucitará tu hermano.
24 “Sé que se levantará en la resurrección, en el día final”, respondió Marta.
24 Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día postrero.
25 Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. Aquellos que creen en mí, vivirán aunque mueran.
25 Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
26 Todos los que viven en mí y creen en mí, no morirán jamás. ¿Crees esto?”
26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
27 “Sí, Señor”, respondió ella, “Yo creo que eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que esperábamos que viniera al mundo”.
27 Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
28 Cuando ella terminó de decir esto, fue y le dijo a su hermana María, en privado: “El Maestro está aquí y ha dicho que quiere verte”.
28 Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.
29 Tan pronto escuchó esto, María se levantó y fue a verlo.
29 Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él.
30 Jesús todavía no había llegado a la aldea. Aún estaba en el lugar donde Marta lo había ido a recibir.
30 (Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.)
31 Los judíos que habían estado consolando a María en la casa vieron cómo ella se levantó rápidamente y salió. Entonces la siguieron, pensado que se dirigía a la tumba a llorar.
31 Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí.
32 Cuando María llegó al lugar donde estaba Jesús y lo vio, se postró a sus pies y dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”.
32 Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano.
33 Cuando la vio llorando a ella y a los judíos que habían venido con ella, Jesús se sintió atribulado y triste.
33 Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse,
34 “¿Dónde lo han puesto?” preguntó él. Ellos respondieron: “Señor, ven y ve”.
34 Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve.
35 Entonces Jesús también lloró.
35 Y lloró Jesús.
36 “Miren cuánto lo amaba”, dijeron los judíos.
36 Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba.
37 Pero algunos de ellos decían: “Si pudo abrir los ojos de un hombre ciego, ¿no podía haber impedido la muerte de Lázaro?”
37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al ciego, hacer que éste no muriera?
38 Muy atribulado, Jesús se dirigió a la tumba. Era una cueva con una gran piedra que tapaba la entrada.
38 Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, la cual tenía una piedra encima.
39 “Quiten la piedra”, les dijo Jesús. Pero Marta, la hermana del difunto, dijo: “Señor, en este momento ya debe haber mal olor porque él ha estado muerto por cuatro días”.
39 Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días.
40 “¿No te dije que si crees en mi verás la Gloria de Dios?” respondió Jesús.
40 Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de Dios?
41 Entonces quitaron la piedra. Jesús levantó su mirada hacia el cielo y dijo: “Padre, gracias por escucharme.
41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.
42 Yo sé que siempre me escuchas. Dije esto por causa de la multitud que está aquí, a fin de que crean que tú me enviaste”.
42 Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado.
43 Después de decir esto, Jesús dijo en voz alta: “¡Lázaro, sal de ahí!”
43 Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera.
44 El difunto salió. Sus manos y sus pies estaban envueltos con tiras de lino, y su cabeza estaba envuelta con un paño. “Quítenle las vendas y déjenlo ir”, les dijo Jesús.
44 Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y dejadle ir.
45 Como consecuencia de esto, muchos de los judíos que habían venido a consolar a María y que vieron lo que Jesús hizo, creyeron en él.
45 Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían visto lo que había hecho Jesús, creyeron en él.
46 Pero otros fueron donde los fariseos y les contaron lo que Jesús había hecho.
46 Mas algunos de ellos fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús había hecho.
47 Entonces el jefe de los sacerdotes y los fariseos convocaron una reunión del Concilio Supremo. “¿Qué haremos?” preguntaban. “Este hombre está haciendo muchos milagros.
47 Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: ¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales.
48 Si dejamos que siga, todos creerán en él, y entonces los romanos destruirán tanto el Templo como nuestra nación”.
48 Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y quitarán nuestro lugar y la nación.
49 “¡Ustedes no entienden nada!” dijo Caifás, quien era el Sumo sacerdote en ese año.
49 Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada;
50 “¿Acaso no se dan cuenta de que es mejor para ustedes que un solo hombre muera por el pueblo y no que toda la nación sea destruida?”
50 Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.
51 Él no decía esto por su propia cuenta, sino que como Sumo sacerdote en ese año, él estaba profetizando que Jesús moriría por la nación.
51 Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación:
52 Y no solo por la nación judía, sino por todos los hijos de Dios que estaban esparcidos, a fin de que volvieran a reunirse y ser un solo pueblo.
52 Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.
53 A partir de ese momento, ellos conspiraban sobre cómo podían matar a Jesús.
53 Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle.
54 De modo que Jesús no viajaba de manera pública entre los judíos sino que se fue a una ciudad llamada Efraín, en la región cercana al desierto, y permaneció allí con sus discípulos.
54 Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos.
55 Ya casi era la fecha de la celebración de la Pascua judía, y mucha gente se fue del campo hasta Jerusalén para purificarse para la Pascua.
55 Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella tierra á Jerusalem antes de la Pascua, para purificarse;
56 La gente buscaba a Jesús y hablaban de él mientras estaban en el Templo. “¿Qué piensan de esto?” se preguntaban unos a otros. “¿Será que no vendrá a la fiesta?”
56 Y buscaban á Jesús, y hablaban los unos con los otros estando en el templo: ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta?
57 Los jefes de los sacerdotes y los fariseos habían dado la orden de que cualquiera que supiera dónde estaba Jesús debía informarles para así poder arrestarlo.
57 Y los pontífices y los Fariseos habían dado mandamiento, que si alguno supiese dónde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen.

Personas y lugares de este capítulo

Del árbol genealógico y los mapas bíblicos de este sitio (en inglés), solo donde esas guías citan este capítulo.

Personas

  • Lazarus

    Brother of Martha and Mary

    A man of Bethany, brother of Mary and Martha, whom Jesus loved and raised from the dead and who was later at table with Him.

    Citado en la guía: John 11:1; John 11:5; John 12:1

  • Martha

    Sister of Lazarus and Mary

    A woman of Bethany who received Jesus into her home, was distracted with serving, and whose brother Lazarus Jesus raised.

    Citado en la guía: Luke 10:38; John 11:1; John 11:5

  • Mary

    Sister of Martha and Lazarus

    Sister of Martha and Lazarus of Bethany, who sat at Jesus' feet to listen and who anointed the Lord's feet with perfume and wiped them with her hair.

    Citado en la guía: Luke 10:39; John 11:1; John 11:2

  • Thomas

    Apostle called Didymus

    One of the Twelve, called Didymus, who said 'Let us also go, so that we may die with Him', was absent when Jesus first appeared, and was among those who fished with the disciples…

    Citado en la guía: Matthew 10:3; John 11:16; John 20:24

Lugares

  • Bethany

    Hoy: West Bank (al-Eizariya)

    Bethany was Jesus' lodging near Jerusalem during Passion week and the home of Lazarus. Luke sets the Ascension close by.

    Citado en la guía: John 11:1; John 12:1; Luke 24:50

Referencias cruzadas (56)

Pasajes relacionados con cada versículo, del Treasury of Scripture Knowledge, tal como los reúnen y ordenan los lectores de OpenBible.info.

  1. 1 Juan 12:17; Lucas 10:38–42; Juan 12:9; 2 Reyes 20:1–12; Juan 11:11
  2. 2 Juan 12:3; Mateo 26:6–7; Marcos 14:3; Lucas 7:37–38
  3. 3 Juan 11:5; Apocalipsis 3:19; Hebreos 12:6–7; Juan 13:23; Salmo 16:3
  4. 4 Juan 11:40; Juan 9:3; 1 Pedro 4:14; Juan 5:23; Juan 17:5
  5. 5 Juan 15:9–13; Juan 11:36; Juan 17:26; Juan 16:27; Juan 11:8
  6. 6 Isaías 30:18; Isaías 55:8–9; Génesis 42:24; Génesis 22:14; Génesis 43:29–31
  7. 7 Hechos 20:22–24; Hechos 15:36; Lucas 9:51; Juan 10:40–42
  8. 8 Juan 10:31; Juan 8:59; Hechos 21:12–13; Mateo 16:21–23; Juan 10:39
  9. 9 Juan 9:4; Juan 12:35; Jeremías 31:9; Lucas 13:31–33; Proverbios 3:23
  10. 10 Proverbios 4:18–19; 1 Juan 2:10–11; Jeremías 13:16; Jeremías 20:11; Eclesiastés 2:14
  11. 11 Daniel 12:2; Juan 11:13; 1 Tesalonicenses 5:10; Juan 11:43–44; Mateo 27:52
  12. 13 Mateo 9:24
  13. 14 Juan 16:25; Juan 16:29; Juan 10:24
  14. 15 2 Timoteo 2:10; Juan 14:10–11; 1 Juan 5:13; Juan 11:4; Isaías 54:15
  15. 16 Juan 13:37; Mateo 26:35; Mateo 10:3; Lucas 6:15; Marcos 3:18
  16. 17 Juan 11:39; Oseas 6:2; Hechos 2:27–31; Juan 2:19
  17. 18 Lucas 24:13; Apocalipsis 14:20; Juan 11:1; Apocalipsis 21:16; Juan 6:19
  18. 19 Job 2:11; 1 Tesalonicenses 5:11; Juan 11:31; 2 Corintios 1:4; 1 Tesalonicenses 4:18
  19. 20 1 Tesalonicenses 4:17; Lucas 10:38–42; Mateo 25:1; Juan 11:30; Hechos 10:25
  20. 21 Juan 11:32; Mateo 9:18; 1 Reyes 17:18; Salmo 78:19; Juan 11:37
  21. 22 Juan 9:31; Juan 11:41–42; Marcos 9:23; Mateo 28:18; Hebreos 11:17–19
  22. 23 Juan 11:43–44
  23. 24 Daniel 12:2–3; Hechos 24:15; Juan 5:28–29; Isaías 26:19; Hechos 17:31–32
  24. 25 1 Tesalonicenses 4:14; Juan 3:36; 1 Juan 5:11–12; Juan 1:4; Romanos 8:10–11
  25. 26 Juan 10:28; Juan 5:24; Romanos 8:13; 1 Juan 5:10–12; Juan 8:51–53
  26. 27 Mateo 16:16; Juan 6:14; Juan 6:69; Malaquías 3:1; 1 Juan 5:1
  27. 28 Juan 13:13; Juan 11:20; Marcos 10:49; Juan 20:16; 1 Tesalonicenses 4:17–18
  28. 29 Salmo 27:8; Proverbios 15:23; Cantar de los Cantares 3:1–4; Salmo 119:59–60; Proverbios 27:17
  29. 30 Juan 11:20
  30. 31 Juan 11:19; 2 Samuel 12:16–18; Génesis 37:35; 1 Corintios 2:15
  31. 32 Juan 11:21; Lucas 5:8; Lucas 17:16; Lucas 8:41; Apocalipsis 5:14
  32. 33 Juan 11:38; Juan 12:27; Marcos 3:5; Romanos 12:15; Génesis 43:30–31
  33. 34 Mateo 28:6; Juan 20:2; Marcos 16:6; Marcos 15:47; Juan 1:39
  34. 35 Lucas 19:41; Hebreos 4:15; Juan 11:33; Isaías 53:3; Salmo 119:136
  35. 36 Juan 11:3; 1 Juan 3:1; Apocalipsis 1:5; 1 Juan 4:9–10; Efesios 5:2
  36. 37 Juan 9:6–7; Salmo 78:19–20; Juan 11:32; Lucas 23:35; Mateo 27:40–42
  37. 38 Juan 11:33; Mateo 27:60; Lucas 24:2; Génesis 23:19; Isaías 22:16
  38. 39 Juan 11:17; Salmo 49:7; Marcos 16:3; Filipenses 3:21; Génesis 3:19
  39. 40 Juan 11:4; Juan 11:23–26; Romanos 4:17–25; Salmo 63:2; Juan 1:14
  40. 41 Mateo 11:25; Juan 17:1; Salmo 123:1; Filipenses 4:6; Lucas 10:21
  41. 42 Juan 3:17; Juan 17:21; Hebreos 7:25; 1 Juan 4:14; Hebreos 5:7
  42. 43 2 Reyes 4:33–36; Hechos 9:40; Hechos 9:34; Lucas 7:14–15; 1 Reyes 17:21–22
  43. 44 Juan 5:25; Juan 20:7; Juan 11:25–26; Lucas 7:15; Juan 5:21
  44. 45 Juan 11:19; Juan 2:23; Juan 12:42; Juan 12:17–19; Juan 7:31
  45. 46 Lucas 16:30–31; Juan 9:13; Hechos 5:25; Juan 5:15–16; Juan 12:37
  46. 47 Mateo 26:3; Hechos 4:16–17; Mateo 5:22; Hechos 4:5–6; Juan 2:11
  47. 48 1 Tesalonicenses 2:15–16; Daniel 9:26–27; Mateo 23:35–38; Zacarías 14:1–2; Mateo 27:25
  48. 49 Proverbios 26:12; Mateo 26:3; Juan 18:13–14; Juan 11:51; Lucas 3:2
  49. 50 Juan 18:14; Lucas 24:46; Romanos 3:8; Juan 19:12; Juan 11:48
  50. 51 2 Corintios 5:21; Daniel 9:26; 1 Samuel 23:9; Mateo 20:28; Éxodo 28:30
  51. 52 Juan 10:16; Isaías 49:6; 1 Juan 2:2; 1 Pedro 1:1; Efesios 1:9–10
  52. 53 Hechos 5:33; Hechos 9:23; Salmo 2:2; Mateo 26:59; Juan 11:47
  53. 54 Juan 7:1; Juan 7:4; 2 Crónicas 13:19; Juan 7:13; Juan 18:20
  54. 55 2 Crónicas 30:17–20; Hebreos 9:13–14; Juan 2:13; Éxodo 19:10; Juan 6:4
  55. 56 Juan 7:11; Juan 11:7–8
  56. 57 Salmo 109:4; Juan 10:39; Juan 9:22; Juan 5:16–18; Juan 8:59

Referencias cruzadas: OpenBible.info (CC BY), tomadas sobre todo del Treasury of Scripture Knowledge (dominio público). · Fuentes y licencias

Lo que dijeron los Padres

Pasajes de los Padres de la Iglesia que comentan o citan este capítulo, tal como aparecen en la edición de Schaff (traducciones inglesas del siglo XIX, de dominio público). Los textos están en inglés.

Cómo se eligieron

«Comentario» es el comienzo de una homilía o exposición sobre este capítulo (homilías de san Juan Crisóstomo; tratados, sermones y comentarios a los Salmos de san Agustín). «Cita» es una frase en la que las notas de la propia edición identifican la cita de un versículo de este capítulo; solo se conserva si el texto coincide con el versículo. Solo se usan obras de autoría segura. Los Salmos siguen la numeración hebrea (Agustín usa la de los Setenta: su Salmo 50 es aquí el 51).

  1. Comentario 11:1 Augustine of Hippo, Tractates on the Gospel of John (Chapter XI — 1-54)

    Among all the miracles wrought by our Lord Jesus Christ, the resurrection of Lazarus holds a foremost place in preaching. But if we consider attentively who did it, our duty is to rejoice rather than to wonder.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 7 (1888)

  2. Comentario 11:1 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of John (Homily LXII)

    Many men, when they see any of those who are pleasing to God suffering anything terrible, as, for instance, having fallen into sickness, or poverty, and any other the like, are offended, not knowing that to those especially dear to God it belongeth to endure these things; since Lazarus also was one of the friends of Christ, and was sick.

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 14 (1889)

  3. Cita 11:54 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapter XXI)

    Then, when He had raised Lazarus from the dead, and plots were formed against Him by the Pharisees, He withdrew to a city called Ephraim; and from that place, as it is written "He came to Bethany six days before the passover," and going up from Bethany to Jerusalem, He there ate the passover, and suffered on the day following.

    Leer en contexto · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  4. Cita 11:15 Augustine of Hippo, The City of God (Book XIV, Chapter 9)

    When, therefore, we read in the Gospel that the hard-heartedness of the Jews moved Him to sorrowful indignation, that He said, "I am glad for your sakes, to the intent ye may believe," that when about to raise Lazarus He even shed tears, that He earnestly desired to eat the passover with His disciples, that as His passion drew near …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 2 (1887)

  5. Cita 11:42 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily XVI)

    … Lazarus, added also a prayer; and then, lest this should make Him appear less than Him that begat Him, He, to correct this suspicion, added, "I said these things, because of the people which standeth by, that they may believe that thou hast sent me." And neither doth He work all things as one who acted by His own power, …

    Leer en contexto · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)