Skip to the text

Mark · Bible in Simple Spanish (2026)

Mark 13 Bible in Simple Spanish (2026)

Leer en español
About BES
  • Individual translator
  • OT: Masoretic Hebrew (not verified)
  • NT: Critical text (not verified)
  • Protestant (66 books)
  • Simplified language
  • 2026
  • Public domain

Audio: Reina-Valera Antigua (RVA), read by Joyfull · About the recordings

BES Bible in Simple Spanish (2026)
RV1909 Reina-Valera 1909
1 Mientras Jesús salía del templo, uno de sus discípulos le dijo: Maestro, mira qué piedras y qué edificios.
1 Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.
2 Jesús le respondió: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
2 Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
3 Luego, mientras estaba sentado en el monte de los Olivos, frente al templo, Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron en privado:
3 Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés:
4 Dinos, ¿cuándo sucederán estas cosas? ¿Y cuál será la señal cuando todo esto esté por cumplirse?
4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal [habrá] cuando todas estas cosas han de cumplirse?
5 Jesús comenzó a decirles: Cuídense de que nadie los engañe.
5 Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;
6 Muchos vendrán en mi nombre, diciendo: Yo soy, y engañarán a muchos.
6 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy [el Cristo]; y engañarán á muchos.
7 Cuando oigan de guerras y rumores de guerras, no se alarmen. Es necesario que esto suceda, pero todavía no es el fin.
7 Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse [así]; mas aun no [será] el fin.
8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá terremotos en diferentes lugares, y habrá hambres y alborotos. Todo esto es principio de dolores.
8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores [serán] estos.
9 Pero ustedes, cuídense. Los entregarán a los tribunales, serán azotados en las sinagogas, y por causa de mí serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos.
9 Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.
10 Primero es necesario que las buenas noticias sean predicadas a todas las naciones.
10 Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes.
11 Cuando los lleven para entregarlos, no se preocupen antes por lo que van a decir. Digan lo que les sea dado en aquella hora, porque no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu Santo.
11 Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni [lo] penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
12 El hermano entregará a la muerte a su hermano, y el padre a su hijo. Los hijos se levantarán contra sus padres y los harán morir.
12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.
13 Ustedes serán odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin será salvo.
13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.
14 Cuando vean la abominación desoladora puesta donde no debe estar, el que lee, entienda, entonces los que estén en Judea huyan a los montes.
14 Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;
15 El que esté en la azotea no baje ni entre en la casa para sacar algo.
15 Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;
16 Y el que esté en el campo no vuelva atrás para tomar su manto.
16 Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.
17 ¡Ay de las mujeres que estén embarazadas y de las que estén criando en aquellos días!
17 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días!
18 Oren para que su huida no sea en invierno.
18 Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno.
19 Porque aquellos días serán de tribulación como no la ha habido desde el principio de la creación que Dios creó hasta ahora, ni la habrá.
19 Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.
20 Si el Señor no hubiera acortado aquellos días, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días.
20 Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días.
21 Entonces, si alguien les dice: Miren, aquí está el Cristo, o: Miren, allí está, no le crean.
21 Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí [está], no [le] creáis.
22 Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán señales y maravillas para engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.
22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.
23 Pero ustedes, cuídense. Miren que se lo he dicho todo de antemano.
23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo.
24 Pero en aquellos días, después de esa tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su luz.
24 Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor;
25 Las estrellas caerán del cielo, y los poderes que están en los cielos serán sacudidos.
25 Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas;
26 Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria.
26 Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.
27 Entonces él enviará a sus ángeles y reunirá a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.
28 Aprendan de la higuera esta parábola: cuando su rama se pone tierna y brotan las hojas, ustedes saben que el verano está cerca.
28 De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca:
29 Así también ustedes, cuando vean que suceden estas cosas, sepan que él está cerca, a las puertas.
29 Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas.
30 De cierto les digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.
30 De cierto os digo que no pasará esta generación, que todas estas cosas no sean hechas.
31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.
32 Pero nadie sabe de aquel día ni de aquella hora, ni siquiera los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre.
32 Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
33 Miren, velen y oren, porque no saben cuándo será el tiempo.
33 Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo.
34 Es como un hombre que se fue lejos, dejó su casa, dio autoridad a sus siervos, asignó a cada uno su trabajo, y mandó al portero que velara.
34 Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
35 Velen, pues, porque no saben cuándo vendrá el dueño de la casa: si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana.
35 Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; [si] á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;
36 No sea que venga de repente y los encuentre durmiendo.
36 Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
37 Lo que les digo a ustedes, se lo digo a todos: Velen.
37 Y las cosas que á vosotros digo, á todos [las] digo: Velad.
Cross references (35)

Related passages for each verse, from the Treasury of Scripture Knowledge as collected and ranked by readers at OpenBible.info.

  1. 1 Matthew 24:1–51; Ezekiel 11:22–23; Malachi 3:1–2; Ezekiel 8:6; Ezekiel 10:19
  2. 2 Luke 21:6; Matthew 24:2; Micah 3:12; Jeremiah 26:18; 1 Kings 9:7–8
  3. 3 Matthew 21:1; Mark 4:34; Mark 9:2; Mark 10:35; Mark 1:16–19
  4. 4 Acts 1:6–7; Matthew 24:3; John 21:21–22; Daniel 12:6; Daniel 12:8
  5. 5 Ephesians 5:6; Colossians 2:8; Jeremiah 29:8; 1 John 4:1; 2 Thessalonians 2:3
  6. 6 Mark 13:22; 1 John 4:1; John 5:43; Acts 5:36–39; Jeremiah 14:14
  7. 7 Luke 21:9–11; John 14:27; Matthew 24:6–7; Psalm 112:7; Psalm 27:3
  8. 8 Psalm 48:6; Matthew 24:8; Isaiah 37:3; Haggai 2:22; 1 Thessalonians 5:3
  9. 9 Matthew 10:17–18; John 16:2; 1 Corinthians 4:9–13; Mark 13:5; Philippians 1:29
  10. 10 Matthew 24:14; Colossians 1:23; Romans 10:18; Revelation 14:6; Colossians 1:6
  11. 11 Luke 21:14–15; Luke 12:11–12; Matthew 10:19–21; Acts 6:10; 1 Corinthians 2:13
  12. 12 Matthew 10:21; Luke 12:52–53; Luke 21:16; Micah 7:4–6; Matthew 24:10
  13. 13 John 15:18–19; Matthew 10:22; Luke 6:22; Matthew 24:13; Galatians 6:9
  14. 14 Daniel 9:27; Daniel 12:11; Daniel 11:31; Matthew 24:15–28; Luke 21:20–24
  15. 15 Hebrews 11:7; Luke 17:31–33; Philippians 3:7–8; Matthew 24:16–18; Proverbs 6:4–5
  16. 17 Luke 23:29; Lamentations 4:10; Hosea 13:16; Luke 21:23; Matthew 24:19–21
  17. 19 Daniel 12:1; Joel 2:2; Matthew 24:21; Daniel 9:26; Daniel 9:12
  18. 20 Matthew 24:22; Isaiah 65:8–9; Zechariah 13:8–9; Romans 11:28–32; Isaiah 1:9
  19. 21 Luke 21:8; Matthew 24:23–25; Matthew 24:5; Deuteronomy 13:1–3; Luke 17:23–24
  20. 22 Matthew 24:24; 2 Thessalonians 2:8–14; Mark 13:6; 1 John 2:26; Matthew 7:15
  21. 23 2 Peter 3:17; John 14:29; Luke 21:8; Isaiah 44:7–8; Mark 13:5
  22. 24 Isaiah 13:10; Acts 2:19–20; Revelation 6:12–14; Matthew 24:29–31; 2 Peter 3:10
  23. 25 Isaiah 34:4; Revelation 6:13
  24. 26 Revelation 1:7; Mark 14:62; Matthew 24:30; Matthew 16:27; Matthew 25:31
  25. 27 Zechariah 2:6; Matthew 24:31; Deuteronomy 30:4; Revelation 7:1–3; 2 Thessalonians 2:1
  26. 28 Luke 21:29–31; Matthew 24:32–33
  27. 29 James 5:9; 1 Peter 4:17–18; Hebrews 10:25–37; Ezekiel 12:25–28; Ezekiel 7:10–12
  28. 30 Matthew 24:34; Luke 21:32; Mark 9:1; Matthew 23:36; Matthew 16:28
  29. 31 Isaiah 40:8; Isaiah 51:6; Matthew 24:35; Luke 21:33; Matthew 5:18
  30. 32 Matthew 24:36–42; Acts 1:7; Matthew 25:13; Revelation 3:3; 1 Thessalonians 5:1–2
  31. 33 Romans 13:11–12; Luke 12:40; Ephesians 6:18; Revelation 16:15; Matthew 25:13
  32. 34 John 10:3; Matthew 25:14–30; Luke 12:36–40; Matthew 24:45–47; 1 Corinthians 15:58
  33. 35 Matthew 24:42; Mark 13:33; Matthew 24:44; Mark 14:30; Mark 6:48
  34. 36 1 Thessalonians 5:6–7; Matthew 24:48–51; Luke 21:34; Romans 13:11–14; Mark 14:40
  35. 37 Luke 12:41–46; Mark 13:33; Mark 13:35

Cross references: OpenBible.info (CC BY), drawn mainly from the public-domain Treasury of Scripture Knowledge. · Sources & licences

What the Fathers said

Passages from the Church Fathers that expound or quote this chapter, verbatim from the public-domain Schaff edition (19th-century English translations).

How these were chosen

“Commentary” is the opening of a homily or exposition on this chapter (John Chrysostom’s homilies, Augustine’s tractates, sermons and expositions of the Psalms). “Quotes” are sentences where the edition’s own footnotes identify a quotation of a verse here, kept only when the wording matches the verse. Only works whose authorship is not in doubt are used. Psalms follow the Hebrew/English numbering (Augustine numbers them as the Septuagint does: his Psalm 50 is Psalm 51 here).

  1. Commentary 13:32 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVII)

    The advice, Brethren, which ye have just heard Scripture give, when it tells us to watch for the last day, every one should think of as concerning his own last day; lest haply when ye judge or think the last day of the world to be far distant, ye slumber with respect to your own last day.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  2. Quotes verse 13:32 Irenaeus of Lyons, Against Heresies (Book II, Chapters XXVII–XXVIII)

    … of God; while even the Lord, the very Son of God, allowed that the Father alone knows the very day and hour of judgment, when He plainly declares, "But of that day and that hour knoweth no man, neither the Son, but the Father only." If, then, the Son was not ashamed to ascribe the knowledge of that day to …

    Read in context · Ante-Nicene Fathers, vol. 1 (1885)

  3. Quotes verse 13:32 Augustine of Hippo, Sermons on Selected Lessons of the New Testament (Sermon XLVII)

    Ye have heard what Jesus said concerning the last day of this world, "That neither the Angels of heaven, nor the Son knew it, but the Father." Where indeed there is a great difficulty, lest understanding this in a carnal way, we think that the Father knoweth anything which the Son knoweth not.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 6 (1888)

  4. Quotes verse 13:32 John Chrysostom, Homilies on the Gospel of Matthew (Homily LXXVII)

    "But of that day and hour knoweth no man, no, not the angels of Heaven, neither the Son, but the Father." By saying, not the angels, He stopped their mouths, that they should not seek to learn what these angels know not; and by saying, "neither the Son," forbids them not only to learn, but even to inquire.

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 1, vol. 10 (1888)

  5. Quotes verse 13:32 Gregory of Nazianzus, Theological Orations (The Fourth Theological Oration, Which is the Second Concerning the Son)

    Their tenth objection is the ignorance, and the statement that Of the last day and hour knoweth no man, not even the Son Himself, but the Father. And yet how can Wisdom be ignorant of anything--that is, Wisdom Who made the worlds, Who perfects them, Who remodels them, Who is the Limit of all things that were made, Who knoweth …

    Read in context · Nicene and Post-Nicene Fathers, series 2, vol. 7 (1894)