BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Si escuchas con atención la voz del Señor tu Dios y tienes cuidado de cumplir todos sus mandamientos que te doy hoy, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. 1 Y SERÁ que, si oyeres diligente la voz de Jehová tu Dios, para guardar, para poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te pondrá alto sobre todas las gentes de la tierra;
2 Todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si escuchas la voz del Señor tu Dios. 2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, cuando oyeres la voz de Jehová tu Dios.
3 Bendito serás en la ciudad y bendito en el campo. 3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.
4 Bendito será el fruto de tu cuerpo, el fruto de tu tierra, las crías de tu ganado y de tus rebaños. 4 Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu bestia, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.
5 Benditas serán tu canasta y tu recipiente para amasar. 5 Bendito tu canastillo y tus sobras.
6 Bendito serás cuando entres y bendito cuando salgas. 6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
7 El Señor hará que sean derrotados delante de ti los enemigos que se levanten contra ti. Vendrán contra ti por un camino y huirán de ti por siete caminos. 7 Pondrá Jehová á tus enemigos que se levantaren contra ti, de rota batida delante de ti: por un camino saldrán á ti, por siete caminos huirán delante de ti.
8 El Señor enviará su bendición sobre tus almacenes y sobre todo el trabajo de tus manos. Te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da. 8 Enviará Jehová contigo la bendición en tus graneros, y en todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.
9 El Señor te mantendrá como pueblo santo para él, como te juró, si guardas sus mandamientos y andas en sus caminos. 9 Confirmarte ha Jehová por pueblo suyo santo, como te ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.
10 Todos los pueblos de la tierra verán que llevas el nombre del Señor y tendrán miedo de ti. 10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es llamado sobre ti, y te temerán.
11 El Señor te dará abundancia de bienes: hijos, ganado y frutos de la tierra, en la tierra que juró a tus padres que te daría. 11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, y en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que juró Jehová á tus padres que te había de dar.
12 El Señor abrirá su buen almacén en el cielo y enviará lluvia sobre tu tierra en el momento adecuado. Bendecirá todo el trabajo de tus manos. Prestarás a muchas naciones, pero tú no tendrás necesidad de pedir prestado. 12 Abrirte ha Jehová su buen depósito, el cielo, para dar lluvia á tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás á muchas gentes, y tú no tomarás emprestado.
13 El Señor te pondrá a la cabeza y no a la cola. Estarás siempre arriba y nunca abajo, si escuchas los mandamientos del Señor tu Dios que te doy hoy y tienes cuidado de cumplirlos. 13 Y te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola: y estarás encima solamente, y no estarás debajo; cuando obedecieres á los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que [los] guardes y cumplas.
14 No te apartes de ninguna de las órdenes que te doy hoy, ni a la derecha ni a la izquierda, para seguir a otros dioses y adorarlos. 14 Y no te apartes de todas las palabras que yo os mando hoy, ni á diestra ni á siniestra, para ir tras dioses ajenos para servirles.
15 Pero si no escuchas la voz del Señor tu Dios ni tienes cuidado de cumplir todos sus mandamientos y leyes que te doy hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán. 15 Y será, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.
16 Maldito serás en la ciudad y maldito en el campo. 16 Maldito serás tu en la ciudad, y maldito en el campo.
17 Malditas serán tu canasta y tu recipiente para amasar. 17 Maldito tu canastillo, y tus sobras.
18 Maldito será el fruto de tu cuerpo, el fruto de tu tierra, las crías de tu ganado y de tus rebaños. 18 Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.
19 Maldito serás cuando entres y maldito cuando salgas. 19 Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir.
20 El Señor enviará sobre ti maldición, problemas y castigo en todo lo que hagas, hasta que seas destruido rápidamente, por la maldad de tus acciones y porque has abandonado al Señor. 20 Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano é hicieres, hasta que seas destruído, y perezcas presto á causa de la maldad de tus obras, por las cuales me habrás dejado.
21 El Señor enviará enfermedad tras enfermedad sobre ti, hasta que la muerte te quite de la tierra que vas a recibir. 21 Jehová hará que se te pegue mortandad, hasta que te consuma de la tierra á la cual entras para poseerla.
22 El Señor enviará sobre ti enfermedad que consume, fiebre y calor ardiente, y retendrá la lluvia hasta que tu tierra quede seca y muerta. Esto continuará hasta que seas destruido. 22 Jehová te herirá de tisis, y de fiebre, y de ardor, y de calor, y de cuchillo, y de calamidad repentina, y con añublo; y perseguirte han hasta que perezcas.
23 El cielo sobre tu cabeza será como bronce, y la tierra debajo de ti será dura como hierro. 23 Y tus cielos que están sobre tu cabeza, serán de metal; y la tierra que está debajo de ti, de hierro.
24 El Señor hará que la lluvia de tu tierra se convierta en polvo y tierra seca, que caerán del cielo sobre ti hasta que seas destruido. 24 Dará Jehová por lluvia á tu tierra polvo y ceniza: de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.
25 El Señor permitirá que tus enemigos te derroten. Saldrás contra ellos por un camino y huirás delante de ellos por siete caminos. Serás motivo de terror para todos los reinos de la tierra. 25 Jehová te entregará herido delante de tus enemigos: por un camino saldrás á ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos: y serás sacudido á todos los reinos de la tierra.
26 Tu cuerpo servirá de alimento a las aves del cielo y a los animales de la tierra, y no habrá nadie que los espante. 26 Y será tu cuerpo muerto por comida á toda ave del cielo y bestia de la tierra, y no habrá quien las espante.
27 El Señor enviará sobre ti las enfermedades de Egipto y otras enfermedades de la piel que nadie podrá curar. 27 Jehová te herirá de la plaga de Egipto, y con almorranas, y con sarna, y con comezón, de que no puedas ser curado.
28 El Señor hará que tu mente se enferme, que tus ojos queden ciegos y que tu corazón se consuma de miedo. 28 Jehová te herirá con locura, y con ceguedad, y con pasmo de corazón.
29 A pleno día andarás a tientas como un ciego en la oscuridad. Nada te saldrá bien. Serás oprimido y despojado continuamente, y no habrá nadie que te salve. 29 Y palparás al mediodía, como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos: y nunca serás sino oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
30 Te casarás con una mujer, pero otro hombre tendrá relaciones con ella. Construirás una casa, pero no vivirás en ella. Plantarás una viña, pero no disfrutarás de su fruto. 30 Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la vendimiarás.
31 Matarán tu buey delante de tus ojos, pero no comerás de su carne. Te quitarán tu asno por la fuerza y no te lo devolverán. Tus ovejas serán entregadas a tus enemigos, y nadie te salvará. 31 Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no se te volverá; tus ovejas serán dadas á tus enemigos, y no tendrás quien te [las] rescate.
32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo. Tus ojos se cansarán de esperar y llorar por ellos todo el día, pero no podrás hacer nada. 32 Tus hijos y tus hijas serán entregados á otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día: y no habrá fuerza en tu mano.
33 Una nación que ni tú ni tus padres conocieron comerá el fruto de tu tierra y todo el producto de tu trabajo. Serás oprimido y maltratado continuamente. 33 El fruto de tu tierra y todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y nunca serás sino oprimido y quebrantado todos los días.
34 Lo que vean tus ojos te hará perder la razón. 34 Y enloquecerás á causa de lo que verás con tus ojos.
35 El Señor enviará sobre tus rodillas y piernas una enfermedad de la piel que no podrá curarse. Se extenderá desde la planta de tus pies hasta la parte superior de tu cabeza. 35 Herirte ha Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, sin que puedas ser curado: [aun] desde la planta de tu pie hasta tu mollera.
36 El Señor te llevará, junto con el rey que hayas puesto sobre ti, a una nación que ni tú ni tus padres conocieron. Allí servirás a otros dioses de madera y piedra. 36 Jehová llevará á ti, y á tu rey que hubieres puesto sobre ti, á gente que no conociste tú ni tus padres; y allá servirás á dioses ajenos, al palo y á la piedra.
37 Serás motivo de asombro y vergüenza entre todas las naciones a donde el Señor te lleve. 37 Y serás por pasmo, por ejemplo y por fábula, á todos los pueblos á los cuales te llevará Jehová.
38 Sembrarás mucha semilla en el campo, pero recogerás poco, porque la langosta la devorará. 38 Sacarás mucha simiente al campo, y cogerás poco; porque la langosta lo consumirá.
39 Plantarás viñas y las cuidarás, pero no beberás vino ni recogerás uvas, porque los gusanos las comerán. 39 Plantarás viñas y labrarás, mas no beberás vino, ni cogerás [uvas]; porque el gusano las comerá.
40 Tendrás olivos por toda tu tierra, pero no podrás usar aceite en tu cuerpo, porque tus olivos no darán fruto. 40 Tendrás olivas en todo tu término, mas no te ungirás con el aceite; porque tu aceituna se caerá.
41 Tendrás hijos e hijas, pero no estarán contigo, porque serán llevados prisioneros a otra tierra. 41 Hijos é hijas engendrarás, y no serán para ti; porque irán en cautiverio.
42 La langosta destruirá todos tus árboles y el fruto de tu tierra. 42 Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra consumirá la langosta.
43 El extranjero que vive entre ustedes se elevará cada vez más, mientras tú caerás cada vez más bajo. 43 El extranjero que estará en medio de ti subirá sobre ti muy alto, y tú serás puesto muy bajo.
44 Él te prestará, pero tú no tendrás nada que prestarle. Él será la cabeza y tú serás la cola. 44 El te prestará á ti, y tú no prestarás á él: él será por cabeza, y tú serás por cola.
45 Todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán hasta que seas destruido, porque no escuchaste la voz del Señor tu Dios ni guardaste sus mandamientos y órdenes. 45 Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido á la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó:
46 Estas cosas quedarán sobre ti y sobre tus descendientes como señal y maravilla para siempre, 46 Y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu simiente para siempre.
47 porque no serviste al Señor tu Dios con alegría y gozo de corazón cuando tenías abundancia de todo. 47 Por cuanto no serviste á Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas;
48 Por eso servirás a los enemigos que el Señor enviará contra ti. Tendrás hambre, sed, falta de ropa y necesidad de todo. Él pondrá un yugo de hierro sobre tu cuello hasta destruirte. 48 Servirás por tanto á tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte.
49 El Señor traerá contra ti una nación desde los lugares más lejanos de la tierra, rápida como un águila en vuelo, una nación cuyo idioma no entenderás. 49 Jehová traerá sobre ti gente de lejos, del cabo de la tierra, que vuele como águila, gente cuya lengua no entiendas;
50 Será una nación de rostro duro, que no respetará a los ancianos ni tendrá compasión de los jóvenes. 50 Gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño:
51 Comerá el fruto de tu ganado y de tu tierra hasta destruirte. No te dejará grano, vino, aceite, crías de tu ganado ni de tus rebaños, hasta acabar contigo. 51 Y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas: y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte.
52 Sus ejércitos sitiarán todas tus ciudades, hasta derribar las altas murallas en las que confiabas. Sitiarán tus ciudades por toda la tierra que el Señor tu Dios te ha dado. 52 Y te pondrá cerco en todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y encastillados en que tú confías, en toda tu tierra: te cercará, pues, en todas tus ciudades y en toda tu tierra, que Jehová tu Dios te habrá dado.
53 Por la terrible necesidad y el cruel ataque de tus enemigos, comerás el fruto de tu propio cuerpo, la carne de los hijos y las hijas que el Señor tu Dios te haya dado. 53 Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dió, en el cerco y en el apuro con que te angustiará tu enemigo.
54 Aun el hombre más delicado y acostumbrado a la comodidad será cruel con su hermano, con la esposa que ama y con los hijos que todavía le queden. 54 El hombre tierno en ti, y el muy delicado, su ojo será maligno para con su hermano, y para con la mujer de su seno, y para con el resto de sus hijos que le quedaren;
55 No compartirá con ninguno de ellos la carne de sus propios hijos que esté comiendo, porque no le quedará ningún otro alimento durante el cruel sitio de tus enemigos contra todas tus ciudades. 55 Para no dar á alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comerá, porque nada le habrá quedado, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades.
56 Aun la mujer más delicada entre ustedes, tan delicada que ni siquiera acostumbraba poner el pie en el suelo, será cruel con el esposo que ama, con su hijo y con su hija. 56 La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie probó á sentar sobre la tierra, de ternura y delicadeza, su ojo será maligno para con el marido de su seno, y para con su hijo, y para con su hija,
57 Será cruel incluso con el bebé que acaba de dar a luz y con los demás hijos que tenga. Como no tendrá otro alimento, se los comerá en secreto durante la terrible necesidad y el cruel sitio de tus enemigos contra tus ciudades. 57 Y para con su chiquita que sale de entre sus pies, y para con sus hijos que pariere; pues los comerá escondidamente, á falta de todo, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.
58 Si no tienes cuidado de cumplir todas las palabras de esta ley escritas en este libro, y de honrar este nombre glorioso y temible: EL SEÑOR TU DIOS, 58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de aquesta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y terrible, JEHOVÁ TU DIOS,
59 entonces el Señor hará que tus castigos y los de tus descendientes sean terribles: grandes castigos y enfermedades crueles que durarán muchos años. 59 Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu simiente, plagas grandes y estables, y enfermedades malignas y duraderas;
60 Hará volver sobre ti todas las enfermedades de Egipto que tanto temías, y se quedarán contigo. 60 Y hará volver sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y se te pegarán.
61 El Señor también enviará sobre ti toda enfermedad y todo dolor que no estén escritos en este libro de la ley, hasta que seas destruido. 61 Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que tú seas destruído.
62 Quedarán muy pocos de ustedes, aunque antes eran tan numerosos como las estrellas del cielo, porque no escucharon la voz del Señor su Dios. 62 Y quedaréis en poca gente, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud; por cuanto no obedeciste á la voz de Jehová tu Dios.
63 Así como el Señor se alegraba en hacerles bien y multiplicarlos, así permitirá su ruina y destrucción, y serán arrancados de la tierra que están a punto de recibir como herencia. 63 Y será que como Jehová se gozó sobre vosotros para haceros bien, y para multiplicaros, así se gozará Jehová sobre vosotros para arruinaros, y para destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra, á la cual entráis para poseerla.
64 El Señor los dispersará entre todos los pueblos, de un extremo de la tierra al otro. Allí servirán a otros dioses de madera y piedra, dioses que ni ustedes ni sus padres conocieron. 64 Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde el un cabo de la tierra hasta el otro cabo de ella; y allí servirás á dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y á la piedra.
65 Entre esas naciones no tendrán paz ni un lugar donde descansar. Allí el Señor les dará un corazón tembloroso, ojos cansados y un alma llena de angustia. 65 Y ni aun entre las mismas gentes descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; que allí te dará Jehová corazón temeroso, y caimiento de ojos, y tristeza de alma:
66 Su vida estará siempre en peligro delante de ustedes. Día y noche vivirán llenos de miedo y nunca estarán seguros de seguir con vida. 66 Y tendrás tu vida [como] colgada delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no confiarás de tu vida.
67 Por la mañana dirán: «¡Ojalá fuera la tarde!», y por la tarde dirán: «¡Ojalá fuera la mañana!», por el miedo que habrá en su corazón y por las cosas que verán sus ojos. 67 Por la mañana dirás: ¡Quién diera fuese la tarde! y á la tarde dirás: ¡Quién diera fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos.
68 El Señor los llevará de nuevo a Egipto en barcos, por el camino del cual les dije: «Nunca volverán a verlo». Allí intentarán venderse a sus enemigos como esclavos y esclavas, pero nadie los comprará. 68 Y Jehová te hará tornar á Egipto en navíos por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volveréis: y allí seréis vendidos á vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre.