BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Los filisteos reunieron sus ejércitos para la guerra. Se reunieron en Soco, en Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 1 Y LOS Filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y congregáronse en Sochô, que es de Judá, y asentaron el campo entre Sochô y Azeca, en Ephes-dammim.
2 Saúl y los hombres de Israel se reunieron y acamparon en el valle de Ela. Allí formaron sus filas para luchar contra los filisteos. 2 Y también Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y asentaron el campo en el valle del Alcornoque, y ordenaron la batalla contra los Filisteos.
3 Los filisteos estaban en una montaña y los israelitas en otra, con el valle entre ellos. 3 Y los Filisteos estaban sobre el un monte de la una parte, é Israel estaba sobre el otro monte de la otra parte, y el valle entre ellos:
4 Entonces salió del campamento filisteo un guerrero llamado Goliat, de Gat. Medía más de seis codos de altura. 4 Salió entonces un varón del campo de los Filisteos [que se puso] entre los dos [campos], el cual se llamaba Goliath, de Gath, y tenía de altura seis codos y un palmo.
5 Llevaba un casco de bronce y una coraza de metal que pesaba cinco mil siclos de bronce. 5 Y traía un almete de acero en su cabeza, é [iba] vestido con corazas de planchas: y era el peso de la coraza cinco mil siclos de metal:
6 Tenía protectores de bronce en las piernas y llevaba una jabalina de bronce a la espalda. 6 Y sobre sus piernas traía grebas de hierro, y escudo de acero á sus hombros.
7 El asta de su lanza era como la barra de un telar, y la punta de hierro pesaba seiscientos siclos. Su escudero iba delante de él. 7 El asta de su lanza era como un enjullo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro: é iba su escudero delante de él.
8 Goliat se puso de pie y gritó a las filas de Israel: ¿Por qué han salido a formar sus filas para la batalla? ¿No soy yo filisteo y ustedes servidores de Saúl? Escojan a un hombre para que baje a luchar conmigo. 8 Y paróse, y dió voces á los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué salís á dar batalla? ¿no soy yo el Filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí:
9 Si él puede luchar conmigo y vencerme, nosotros seremos servidores de ustedes. Pero si yo lo venzo, ustedes serán nuestros servidores y trabajarán para nosotros. 9 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos: y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.
10 El filisteo añadió: Hoy desafío a los ejércitos de Israel. Denme un hombre para que luche conmigo. 10 Y añadió el Filisteo: Hoy yo he desafiado el campo de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
11 Cuando Saúl y todo Israel oyeron estas palabras del filisteo, quedaron aterrados y llenos de miedo. 11 Y oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del Filisteo, conturbáronse, y tuvieron gran miedo.
12 David era hijo de Isaí, un efrateo de Belén de Judá que tenía ocho hijos. En tiempos de Saúl, Isaí ya era anciano y de edad avanzada. 12 Y David era hijo de aquel hombre Ephrateo de Beth-lehem de Judá, cuyo nombre era Isaí, el cual tenía ocho hijos; y era este hombre en el tiempo de Saúl, viejo, y de grande edad entre los hombres.
13 Los tres hijos mayores de Isaí habían ido con Saúl a la guerra. El mayor se llamaba Eliab, el segundo Abinadab y el tercero Sama. 13 Y los tres hijos mayores de Isaí habían ido á seguir á Saúl en la guerra. Y los nombres de sus tres hijos que habían ido á la guerra, eran, Eliab el primogénito, el segundo Abinadab, y el tercero Samma.
14 David era el menor. Sus tres hermanos mayores estaban con Saúl. 14 Y David era el menor. Siguieron pues los tres mayores á Saúl.
15 David iba y venía del servicio de Saúl para cuidar las ovejas de su padre en Belén. 15 Empero David había ido y vuelto de con Saúl, para apacentar las ovejas de su padre en Beth-lehem.
16 Durante cuarenta días, el filisteo salía cada mañana y cada tarde y se presentaba ante Israel. 16 Venía pues aquel Filisteo por la mañana y á la tarde, y presentóse por cuarenta días.
17 Un día Isaí dijo a su hijo David: Lleva a tus hermanos este efa de grano tostado y estos diez panes. Ve rápido al campamento. 17 Y dijo Isaí á David su hijo: Toma ahora para tus hermanos un epha de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo presto al campamento á tus hermanos.
18 Lleva también estos diez quesos al jefe de su grupo de mil. Averigua cómo están tus hermanos y trae alguna señal de que se encuentran bien. 18 Llevarás asimismo estos diez quesos de leche al capitán, y cuida de ver si tus hermanos están buenos, y toma prendas de ellos.
19 Saúl, los hermanos de David y todos los hombres de Israel estaban en el valle de Ela luchando contra los filisteos. 19 Y Saúl y ellos y todos lo de Israel, estaban en el valle del Alcornoque, peleando con los Filisteos.
20 David se levantó temprano por la mañana. Dejó las ovejas al cuidado de otro pastor, tomó las provisiones y se fue como Isaí le había ordenado. Llegó al campamento cuando el ejército salía a formar sus filas lanzando el grito de guerra. 20 Levantóse pues David de mañana, y dejando las ovejas al cuidado de un guarda, fuése con su carga, como Isaí le había mandado; y llegó al atrincheramiento del ejército, el cual había salido en ordenanza, y tocaba alarma para la pelea.
21 Israel y los filisteos formaron sus líneas de batalla, un ejército frente al otro. 21 Porque así los Israelitas como los Filisteos estaban en ordenanza, escuadrón contra escuadrón.
22 David dejó las provisiones con el encargado de los suministros, corrió hacia las filas y fue a saludar a sus hermanos. 22 Y David dejó de sobre sí la carga en mano del que guardaba el bagaje, y corrió al escuadrón; y llegado que hubo, preguntaba por sus hermanos, si estaban buenos.
23 Mientras hablaba con ellos, Goliat, el guerrero filisteo de Gat, salió de las filas filisteas y repitió su desafío. David lo oyó. 23 Y estando él hablando con ellos, he aquí aquel varón que se ponía en medio de los dos [campos], que se llamaba Goliath, el Filisteo de Gath, salió de los escuadrones de los Filisteos, y habló las mismas palabras; las cuales oyó David.
24 Cuando los israelitas vieron a Goliat, huyeron de él llenos de miedo. 24 Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre, huían de su presencia, y tenían gran temor.
25 Los israelitas decían: ¿Han visto a ese hombre? Ha venido para avergonzar a Israel. El rey dará grandes riquezas al hombre que lo venza, le dará a su hija y librará de obligaciones a la familia de su padre en Israel. 25 Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? él se adelanta para provocar á Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y hará franca la casa de su padre en Israel.
26 David preguntó a los hombres que estaban cerca: ¿Qué recibirá el hombre que venza a este filisteo y quite esta vergüenza de Israel? ¿Quién es este filisteo incircunciso para avergonzar a los ejércitos del Dios vivo? 26 Entonces habló David á los que junto á él estaban, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere á este Filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este Filisteo incircunciso, para que provoque á los escuadrones del Dios viviente?
27 El pueblo le repitió lo que había dicho: Eso recibirá el hombre que lo venza. 27 Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo: Así se hará al hombre que lo venciere.
28 Eliab, su hermano mayor, oyó a David hablar con los hombres y se enojó con él. Le dijo: ¿Para qué has venido aquí? ¿Con quién dejaste esas pocas ovejas en el desierto? Conozco tu orgullo y la maldad de tu corazón. Solo has venido para ver la batalla. 28 Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, Eliab se encendió en ira contra David, y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y á quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.
29 David respondió: ¿Qué he hecho ahora? Solo hice una pregunta. 29 Y David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? Estas, ¿no son palabras?
30 Se apartó de su hermano, fue hacia otro hombre y volvió a hacer la misma pregunta. El pueblo le dio la misma respuesta. 30 Y apartándose de él hacia otros, habló lo mismo; y respondiéronle los del pueblo como primero.
31 Cuando se supo lo que David había dicho, se lo comunicaron a Saúl, y Saúl mandó llamarlo. 31 Y fueron oídas las palabras que David había dicho, las cuales como refiriesen delante de Saúl, él lo hizo venir.
32 David dijo a Saúl: Que nadie pierda el ánimo por causa de ese filisteo. Tu siervo irá a luchar contra él. 32 Y dijo David á Saúl: No desmaye ninguno á causa de él; tu siervo irá y peleará con este Filisteo.
33 Saúl respondió: No puedes ir a luchar contra ese filisteo. Tú eres apenas un muchacho, y él ha sido guerrero desde su juventud. 33 Y dijo Saúl á David: No podrás tú ir contra aquel Filisteo, para pelear con él; porque tú eres mozo, y él un hombre de guerra desde su juventud.
34 David dijo a Saúl: Tu siervo cuidaba las ovejas de su padre. Cuando venía un león o un oso y se llevaba una oveja del rebaño, 34 Y David respondió á Saúl: Tu siervo era pastor en las ovejas de su padre, y venía un león, ó un oso, y tomaba [algún] cordero de la manada,
35 yo iba tras él, lo atacaba y rescataba la oveja de su boca. Si el animal se volvía contra mí, lo agarraba por el pelo, lo golpeaba y lo mataba. 35 Y salía yo tras él, y heríalo, y librábale de su boca: y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y mataba.
36 Tu siervo ha matado tanto al león como al oso. Este filisteo incircunciso terminará como ellos, porque ha avergonzado a los ejércitos del Dios vivo. 36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; pues este Filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.
37 David añadió: El Señor, que me libró de las garras del león y del oso, también me librará de las manos de este filisteo. Saúl dijo a David: Ve, y que el Señor esté contigo. 37 Y añadió David: Jehová que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este Filisteo. Y dijo Saúl á David: Ve, y Jehová sea contigo.
38 Entonces Saúl puso sobre David su propia ropa de guerra. Le puso un casco de bronce en la cabeza y una coraza de metal. 38 Y Saúl vistió á David de sus ropas, y puso sobre su cabeza un almete de acero, y armóle de coraza.
39 David se puso la espada de Saúl sobre la ropa de guerra e intentó caminar, pero no pudo porque no estaba acostumbrado. Entonces dijo a Saúl: No puedo salir con todo esto porque no estoy acostumbrado. Y se lo quitó. 39 Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó á andar, porque nunca había probado. Y dijo David á Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y echando de sí David aquellas cosas,
40 Tomó su bastón, escogió cinco piedras lisas del arroyo y las puso en su bolsa de pastor. Con la honda en la mano, se acercó al filisteo. 40 Tomó su cayado en su mano, y escogióse cinco piedras lisas del arroyo, y púsolas en el saco pastoril y en el zurrón que traía, y con su honda en su mano vase hacia el Filisteo.
41 El filisteo avanzaba hacia David, y su escudero iba delante de él. 41 Y el Filisteo venía andando y acercándose á David, y su escudero delante de él.
42 Cuando el filisteo miró a David, lo despreció porque era apenas un muchacho, pelirrojo y de buena apariencia. 42 Y como el Filisteo miró y vió á David túvole en poco; porque era mancebo, y rubio, y de hermoso parecer.
43 El filisteo dijo a David: ¿Acaso soy un perro para que vengas contra mí con palos? Y maldijo a David en nombre de sus dioses. 43 Y dijo el Filisteo á David: ¿Soy yo perro para que vengas á mí con palos? Y maldijo á David por sus dioses.
44 Luego dijo: Ven acá, y daré tu carne a las aves del cielo y a los animales del campo. 44 Dijo luego el Filisteo á David: Ven á mí, y daré tu carne á las aves del cielo, y á las bestias del campo.
45 David respondió al filisteo: Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo contra ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has avergonzado. 45 Entonces dijo David al Filisteo: Tú vienes á mí con espada y lanza y escudo; mas yo vengo á ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, que tú has provocado.
46 Hoy el Señor te entregará en mis manos. Te venceré y te cortaré la cabeza. Hoy daré los cuerpos del ejército filisteo a las aves del cielo y a los animales de la tierra. Entonces toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y quitaré tu cabeza de ti: y daré hoy los cuerpos de los Filisteos á las aves del cielo y á las bestias de la tierra: y sabrá la tierra toda que hay Dios en Israel.
47 Y todos los que están aquí sabrán que el Señor no salva por medio de espada ni lanza, porque la batalla pertenece al Señor, y él los entregará en nuestras manos. 47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y lanza; porque de Jehová es la guerra, y él os entregará en nuestras manos.
48 Cuando el filisteo avanzó para acercarse a David, David corrió rápidamente hacia la línea de batalla para enfrentarlo. 48 Y aconteció que, como el Filisteo se levantó para ir y llegarse contra David, David se dió priesa, y corrió al combate contra el Filisteo.
49 David metió la mano en su bolsa, sacó una piedra y la lanzó con la honda. La piedra golpeó al filisteo en la frente y se le hundió allí. Goliat cayó rostro en tierra. 49 Y metiendo David su mano en el saco, tomó de allí una piedra, y tirósela con la honda, é hirió al Filisteo en la frente: y la piedra quedó hincada en la frente, y cayó en tierra sobre su rostro.
50 Así David venció al filisteo con una honda y una piedra. Lo hirió y lo mató, aunque David no tenía espada en la mano. 50 Así venció David al Filisteo con honda y piedra; é hirió al Filisteo y matólo, sin tener David espada en su mano.
51 David corrió, se puso junto al filisteo, sacó la espada de Goliat de su funda y lo mató. Después le cortó la cabeza con ella. Cuando los filisteos vieron que su guerrero estaba muerto, huyeron. 51 Mas corrió David y púsose sobre el Filisteo, y tomando la espada de él, sacándola de su vaina, matólo, y cortóle con ella la cabeza. Y como los Filisteos vieron su gigante muerto, huyeron.
52 Los hombres de Israel y Judá se levantaron gritando y persiguieron a los filisteos hasta Gat y hasta las puertas de Ecrón. Los heridos filisteos fueron cayendo por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón. 52 Y levantándose los de Israel y de Judá, dieron grita, y siguieron á los Filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y cayeron heridos de los Filisteos por el camino de Saraim, hasta Gath y Ecrón.
53 Cuando los israelitas regresaron de perseguir a los filisteos, saquearon su campamento. 53 Tornando luego los hijos de Israel de seguir los Filisteos, despojaron su campamento.
54 David llevó la cabeza del filisteo a Jerusalén, pero guardó su armadura y sus armas en su tienda. 54 Y David tomó la cabeza del Filisteo, y trájola á Jerusalem, mas puso sus armas en su tienda.
55 Cuando Saúl vio a David salir para luchar contra el filisteo, preguntó a Abner, jefe del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Abner respondió: Tan cierto como que vives, rey, no lo sé. 55 Y cuando Saúl vió á David que salía á encontrarse con el Filisteo, dijo á Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo aquel mancebo? Y Abner respondió:
56 El rey dijo: Averigua de quién es hijo ese joven. 56 Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta pues de quién es hijo aquel mancebo.
57 Cuando David regresó después de matar al filisteo, Abner lo llevó ante Saúl. David todavía tenía en la mano la cabeza del filisteo. 57 Y cuando David volvía de matar al Filisteo, Abner lo tomó, y llevólo delante de Saúl, teniendo la cabeza del Filisteo en su mano.
58 Saúl le preguntó: Joven, ¿de quién eres hijo? David respondió: Soy hijo de tu siervo Isaí de Belén. 58 Y díjole Saúl: Mancebo, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Beth-lehem.