BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 ¡Levántate! Que brille tu rostro, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor resplandece sobre ti. 1 LEVÁNTATE, resplandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
2 La tierra estará oscura y los pueblos cubiertos por la noche más negra. Pero el Señor brillará sobre ti y su gloria será vista entre ustedes. 2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad los pueblos: mas sobre ti nacerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
3 Las naciones vendrán a tu luz y los reyes al brillo de tu amanecer. 3 Y andarán las gentes á tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
4 Levanta los ojos y mira: todos vienen a reunirse contigo. Tus hijos vendrán de lejos y tus hijas serán traídas con amoroso cuidado. 4 Alza tus ojos en derredor, y mira: todos estos se han juntado, vinieron á ti: tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas sobre el lado serán criadas.
5 Entonces verás y brillarás de alegría; tu corazón temblará de gozo creciente. Los productos del mar serán traídos a ti y las riquezas de las naciones llegarán a ti. 5 Entonces verás y resplandecerás; y se maravillará y ensanchará tu corazón, que se haya vuelto á ti la multitud de la mar, [y] la fortaleza de las gentes haya venido á ti.
6 Estarás llena de caravanas de camellos, de camellos jóvenes de Madián y de Efa. Vendrán todos de Sabá con oro y especias, anunciando los grandes hechos del Señor. 6 Multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián y de Epha; vendrán todos los de Seba; traerán oro é incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.
7 Todos los rebaños de Cedar vendrán a reunirse contigo y las ovejas de Nebaiot estarán listas para tus necesidades. Serán ofrendas agradables en mi altar y mi casa de oración será hermosa. 7 Todo el ganado de Cedar será juntado para ti: carneros de Nebayoth te serán servidos: serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria.
8 ¿Quiénes son estos que vienen como una nube, como palomas que vuelan a sus ventanas? 8 ¿Quiénes son estos que vuelan como nubes, y como palomas á sus ventanas?
9 Los barcos de las costas me esperan, primero las naves de Tarsis, para traer a tus hijos de lejos, con su plata y su oro, al lugar del nombre del Señor tu Dios y del Santo de Israel, porque él te ha hecho hermosa. 9 Ciertamente á mí esperarán las islas, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.
10 Los extranjeros construirán tus muros y sus reyes serán tus servidores. Porque en mi ira te castigué, pero en mi gracia tuve misericordia de ti. 10 Y los hijos de los extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te herí, mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia.
11 Tus puertas estarán siempre abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que entren a ti las riquezas de las naciones, con sus reyes a la cabeza. 11 Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche; para que sea traída á ti fortaleza de gentes, y sus reyes conducidos.
12 La nación o el reino que no te sirva será destruido; esas naciones quedarán completamente desoladas. 12 Porque la gente ó el reino que no te sirviere, perecerá; y del todo serán asoladas.
13 La gloria del Líbano vendrá a ti: el ciprés, el plátano y el cedro juntos, para hacer hermoso mi lugar santo. El lugar donde descansan mis pies estará lleno de gloria. 13 La gloria del Líbano vendrá á ti, hayas, pinos, y bojes juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies.
14 Los hijos de los que fueron crueles contigo vendrán ante ti con la cabeza inclinada. Los que se burlaban de ti se postrarán a tus pies. Te llamarán Ciudad del Señor, Sión del Santo de Israel. 14 Y vendrán á ti humillados los hijos de los que te afligieron, y á las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y llamarte han Ciudad de Jehová, Sión del Santo de Israel.
15 Aunque fuiste abandonada y odiada, y no tenías quien te ayudara, haré que seas motivo de orgullo para siempre y de alegría de generación en generación. 15 En lugar de que has sido desechada y aborrecida, y que no había quien por ti pasase, ponerte he en gloria perpetua, gozo de generación y generación.
16 Beberás la leche de las naciones, que fluye del pecho de los reyes. Sabrás que yo, el Señor, soy tu salvador, el que defiende tu causa, el Fuerte de Jacob. 16 Y mamarás la leche de las gentes, el pecho de los reyes mamarás; y conocerás que yo Jehová soy el Salvador tuyo, y Redentor tuyo, el Fuerte de Jacob.
17 En lugar de bronce daré oro, en lugar de hierro, plata; en lugar de madera, bronce, y en lugar de piedras, hierro. Haré de la Paz tu juez y de la Justicia tu supervisor. 17 En vez de cobre traeré oro, y por hierro plata, y por madera metal, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz [por] tu tributo, y justicia [por] tus exactores.
18 Ya no se verá violencia en tu tierra, ni desolación ni destrucción dentro de tus fronteras. Tus muros se llamarán Salvación y tus puertas, Alabanza. 18 Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tus términos; mas á tus muros llamarás Salud, y á tus puertas Alabanza.
19 El sol no será tu luz de día ni la luna brillará para ti de noche. El Señor será para ti una luz eterna y tu Dios será tu gloria. 19 El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará; sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.
20 Tu sol nunca volverá a ponerse ni tu luna dejará de dar luz, porque el Señor será tu luz eterna y terminarán tus días de tristeza. 20 No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna: porque te será Jehová por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.
21 Todos los de tu pueblo serán justos y recibirán la tierra como herencia para siempre. Serán el brote que yo planté, la obra de mis manos, para mi gloria. 21 Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.
22 La más pequeña de sus familias se convertirá en mil y una pequeña llegará a ser una nación fuerte. Yo, el Señor, haré que esto suceda pronto, a su debido tiempo. 22 El pequeño será por mil, el menor, por gente fuerte. Yo Jehová á su tiempo haré que esto sea presto.