BES Bible in Simple Spanish (2026) 1 Ahora escucha, Jacob, mi siervo, Israel, a quien he elegido. 1 AHORA pues oye, Jacob, siervo mío, y [tú], Israel, á quien yo escogí.
2 El Señor, que te hizo y te formó en el cuerpo de tu madre, el Señor que te ayuda, dice: No tengas miedo, Jacob, mi siervo, Jesurún, a quien he elegido. 2 Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jeshurun, á quien yo escogí.
3 Enviaré agua a la tierra que la necesita y corrientes a la tierra seca. Haré descender mi Espíritu sobre tu descendencia y mi bendición sobre tus hijos. 3 Porque yo derramaré aguas sobre el secadal, y ríos sobre la [tierra] árida: mi espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos:
4 Brotarán como hierba en un campo bien regado, como plantas acuáticas junto a las corrientes. 4 Y brotarán entre hierba, como sauces junto á las riberas de las aguas.
5 Uno dirá: «Soy del Señor»; otro se llamará Jacob; otro marcará en su mano: «Soy del Señor», y otro tomará para sí el nombre de Israel. 5 Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob; y otro escribirá con su mano, A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.
6 El Señor, Rey de Israel, el Señor de los ejércitos que defiende su causa, dice: Yo soy el primero y el último; no hay Dios fuera de mí. 6 Así dice Jehová, Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo el primero, y yo el postrero, y fuera de mí no hay Dios.
7 Si hay alguien como yo, que se presente y lo diga; que lo explique y lo exponga en orden ante mí. ¿Quién anunció antes las cosas que vendrían? Que me explique el futuro. 7 ¿Y quién llamará como yo, y denunciará esto, y lo ordenará por mí, desde que hice el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir.
8 No tengan miedo, tengan ánimo. ¿No se lo expliqué antes y se lo mostré? Ustedes son mis testigos. ¿Hay algún Dios fuera de mí o una Roca que yo no conozca? 8 No temáis, ni os amedrentéis: ¿no te lo hice oir desde antiguo, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte: no conozco ninguno.
9 Todos los que hacen imágenes son como nada. Las cosas que desean no les traerán beneficio. Sus servidores no ven ni entienden; por eso serán avergonzados. 9 Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos para su confusión son testigos, que ellos ni ven ni entienden.
10 El que hace un dios solo hace una imagen de metal que no sirve para nada. 10 ¿Quién formó un dios, ó quién fundó una estatua que para nada es de provecho?
11 Todos los que practican artes secretas serán avergonzados, y sus palabras de poder son solo palabras humanas. Que se presenten todos juntos; todos tendrán miedo y serán avergonzados. 11 He aquí que todos sus compañeros serán avergonzados; porque los mismos artífices son de los hombres. Todos ellos se juntarán, estarán, se asombrarán, y serán avergonzados á una.
12 El herrero calienta el metal en el fuego, lo moldea con sus martillos y lo trabaja con su brazo fuerte. Pero cuando le falta comida pierde las fuerzas, y cuando le falta agua se debilita. 12 El herrero [tomará] la tenaza, obrará en las ascuas, darále forma con los martillos, y trabajará en ella con la fuerza de su brazo: tiene luego hambre, y le faltan las fuerzas; no beberá agua, y se desmaya.
13 El carpintero mide la madera con su cuerda y la marca con su lápiz. La alisa con el cepillo y traza círculos con su instrumento. Le da la forma y la belleza de un hombre para colocarla en la casa. 13 El carpintero tiende la regla, señala aquélla con almagre, lábrala con los cepillos, dale figura con el compás, hácela en forma de varón, á semejanza de hombre hermoso, para estar en casa.
14 Hace cortar cedros para sí, toma un roble y lo deja crecer fuerte entre los árboles del bosque. Planta un fresno y la lluvia lo hace crecer. 14 Cortaráse cedros, y tomará encina y alcornoque, y entre los árboles del bosque se esforzará; plantará pino, que se críe con la lluvia.
15 La madera sirve para hacer fuego y calentarse; con ella calienta el horno y hace pan. También hace un dios con ella y lo adora; hace una imagen y se postra ante ella. 15 De él se servirá luego el hombre para quemar, y tomará de ellos para calentarse; encenderá también [el horno], y cocerá panes: hará además un dios, y lo adorará; fabricará un ídolo, y arrodillaráse delante de él.
16 Con una parte enciende fuego, cocina carne y come hasta quedar satisfecho. Se calienta y dice: «¡Ah, ya tengo calor! He visto el fuego». 16 Parte del [leño] quemará en el fuego; con parte de él comerá carne, aderezará asado, y se saciará; después se calentará, y dirá: ¡Oh! heme calentado, he visto el fuego;
17 Con el resto hace un dios, su imagen. Se postra ante ella, la adora y le ora: «Sálvame, porque tú eres mi dios». 17 Y torna su sobrante en un dios, en su escultura; humíllase delante de ella, adórala, y ruégale diciendo: Líbrame, que mi dios eres tú.
18 No saben ni entienden, porque él ha puesto un velo sobre sus ojos para que no vean, y sobre sus corazones para que no presten atención. 18 No supieron ni entendieron: porque encostrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
19 Nadie reflexiona ni tiene suficiente conocimiento o sabiduría para decir: «Quemé una parte e hice pan con ella; comí carne cocinada con esa madera. ¿Y ahora haré un dios falso con el resto? ¿Me postraré ante un trozo de madera?». 19 No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y comíla; ¿he de tornar en una abominación lo restante de ello? ¿delante de un tronco de árbol tengo de humillarme?
20 El que se alimenta de las cenizas tiene una mente torcida que lo ha desviado. No puede salvarse diciendo: «Lo que tengo en mi mano es falso». 20 De ceniza se apacienta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No hay una mentira á mi mano derecha?
21 Recuerda estas cosas, Jacob, e Israel, porque eres mi siervo. Yo te hice; eres mi siervo. Israel, no dejaré que salgas de mi memoria. 21 Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, é Israel, pues que tú mi siervo eres: Yo te formé; siervo mío eres tú: Israel, no me olvides.
22 He borrado de mi memoria tus malas acciones, como una nube espesa, y tus pecados, como niebla. Vuelve a mí, porque he defendido tu causa. 22 Yo deshice como á nube tus rebeliones, y como á niebla tus pecados: tórnate á mí, porque yo te redimí.
23 Canten, cielos, porque el Señor lo ha hecho. Griten, profundidades de la tierra; montañas y bosques con todos sus árboles, canten con fuerza. El Señor ha defendido la causa de Jacob y mostrará su gloria en Israel. 23 Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, lugares bajos de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está: porque Jehová redimió á Jacob, y en Israel será glorificado.
24 El Señor, que defiende tu causa y te dio vida en el cuerpo de tu madre, dice: Yo soy el Señor, que hace todas las cosas. Extendí los cielos yo solo y di a la tierra sus límites. ¿Quién estaba conmigo? 24 Así dice Jehová, tu Redentor, y formador tuyo desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;
25 Yo hago que queden en nada las señales de los que anuncian el futuro y que enloquezcan los que conocen las artes secretas. Hago retroceder a los sabios y convierto su conocimiento en necedad. 25 Que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco á los agoreros; que hago tornar atrás los sabios, y desvanezco su sabiduría;
26 Confirmo la palabra de mis servidores y cumplo los planes de mis representantes. Digo de Jerusalén: «Su pueblo volverá a ella», y de las ciudades de Judá: «Ordenaré que las construyan y haré fértiles de nuevo sus lugares desolados». 26 Que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice á Jerusalem: Serás habitada; y á las ciudades de Judá: Reedificadas serán, y sus ruinas levantaré;
27 Digo a las profundidades: «Séquense», y secaré tus ríos. 27 Que dice al profundo: Sécate, y tus ríos haré secar;
28 Digo de Ciro: «Cuidará de mis ovejas y hará todo lo que yo quiera». Digo de Jerusalén: «Daré la orden para que seas construida», y del templo: «Tus cimientos serán puestos en su lugar». 28 Que dice de Ciro: [Es] mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, en diciendo á Jerusalem, Serás edificada; y al templo: Serás fundado.